Análisis de The Walking Vegetables: Radical Edition, una ensalada al más puro estilo VHS de los 80

Hoy os traigo el análisis de The Walking Vegetables: Radical Edition para Xbox One. Estamos ante un título de acción de estilo retro. Un beat em up procedural al que he podido echar unas cuantas horas en mi Xbox One X.

Lo primero que nos encontramos al jugar The Walking Vegetables: Radical Edition es un apartado gráfico muy marcado. Toda la ambientación recuerda intensamente a las películas de acción de los 80′, desde la típica ciudad de ladrillo visto y llena de palmeras al más puro estilo Los Angeles, hasta la comisaría de policía con el agente que no sigue las reglas establecidas. Además de todo esto podemos apreciar el uso de colores muy vivos pero de corte retro y un constante efecto “ruido de VHS” en la imagen, lo cual da más sensación de estar en una película policíaca de los 80′. Preferiría no decirlo, pero es como estar en Hotline Miami, aunque probablemente con esto haya caído en el tópico.

El elenco de actores que dan vida a esta obra es bastante peculiar. El protagonista es un policía duro y rebelde que físicamente viene a ser el punto medio entre Kung Fury y Torrente. Algo así como un tipo fuerte pero cómico. Camisa sin abotonar del todo, cabeza afeitada pero con barba, gafas de sol y músculos a la antigua.

Sin embargo la parte más variada viene dada por los antagonistas. Una serie de malvados vegetales ávidos de acabar con nosotros en hordas inconmensurables. Podemos ver sensibles cebollas a punto de lágrima, ciclónicas zanahorias, dulces brócolis, violentas naranjas, ácidos limones y una larga retahíla de seres del averno. Asimismo cada nivel dispone de un jefe que aparece de forma aleatoria. Suelen ser versiones más grandes, violentas y difíciles de los vegetales antes citados.

Entremos en materia con la parte quizás más importante de este título. La jugabilidad de The Walking Vegetables: Radical Edition se basa en recorrer un mapa por zonas generadas proceduralmente eliminando las hordas de vegetales que salgan al paso. Al entrar en una zona deberemos limpiarla de enemigos antes de poder movernos a la siguiente. Cada zona terminada libera un cofre o bandolera con recompensas como munición, dinero, botiquines e incluso algún arma nueva. También podremos adquirir dichos objetos de forma aleatoria rompiendo piezas del decorado como contenedores de basura, bancos, buzones… De forma adicional con las llaves que encontremos por el suelo podemos acceder a los edificios para asegurarlos recibiendo recompensas extra por ello. Asimismo de forma esporádica aparecen vórtices en el mapa que nos llevan a zonas de bonificación en las cuales debemos superar hordas en un espacio limitado.

El combate se resuelve por la fuerza… parece ser que las negociaciones han fracasado en este punto. Para empezar, nuestro protagonista dispone de una porra y una pistola reglamentaria con balas infinitas. Las armas de fuego que encontremos necesitan munición específica que deberemos gestionar para los momentos que más falta nos hagan. Por otra parte las armas cuerpo a cuerpo que vayamos encontrando no necesitarán de munición aun cuando sean arrojadizas (podemos lanzar cuchillos y shuriken…). Sin olvidar que vencer a un jefe asegura un arma nueva y muchas recompensas en dinero y munición.

El juego cuenta con una buen elenco de armas con sus respectivas variaciones. Desde la pistola básica, pasando por la Uzi y el trabuco. Cada arma muestra diferentes formas de ser jugada dependiendo de su cadencia, alcance, área de efecto y daño. Probarlas todas es parte de la experiencia.

Desde nuestro hub (la comisaría) podemos invitar a un amigo a jugar en local. La aventura cooperativa implica compartir la misma pantalla, además de subir la dificultad y cantidad de enemigos. Teniendo en cuenta el hecho de tener que repartir la munición y armamento que encontremos ¿Quién se queda con el trabuco y quién coge el fusil?

Como buen aspirante a roguelike, morir sin más y volver a empezar no es suficiente. Nuevamente desde nuestro hub (la comisaría) o la tienda (el bar) podemos adquirir habilidades superando desafíos tales como vencer a un jefe concreto, superar un mapa entero sin usar más armas que las básicas o mi favorita, morir diez veces. Os reto a conseguir esta última. De todas las habilidades desbloqueables solo podemos equiparnos 4 en cada vuelta, por lo que decidir una buena combinación es cosa de ensayo y error. Para adquirir las cuatro ranuras y poder equiparnos debidamente, primero las deberemos desbloquear consiguiendo habilidades. Es decir, cuando tengamos cuatro habilidades se desbloqueará la segunda ranura, con seis la tercera y en cuanto tengamos dieciséis la última.

En desbloquear estas habilidades radica el auténtico desafío.

Entre los personajes que ayudan a nuestro protagonista está el fantasma del último intento. Éste nos permite recuperar algún objeto perdido tras la última muerte pero de forma aleatoria.

Conclusión

The Walking Vegetables: Radical Edition es un juego de estilo roguelike y generación procedural, un beat´em up de tipo arcade de recreativos, lo cual quiere decir que cada nuevo intento será una aventura diferente… o no tanto. Por desgracia, los niveles tienden a ser muy parecidos entre ellos y los enemigos, aunque tienen variedad en su ataques, al final todo se resume en moverte mientras los acribillas a disparos. La música aunque pegadiza también acaba resultando repetitiva.

The Walking Vegetables: Radical Edition

12.99€
6.5

Gráficos

6.0/10

Sonido

6.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Duración/Diversión

7.0/10

Pros

  • Nostalgia ochentera
  • Gran variedad de armas
  • Rejugabilidad prácticamente infinita
  • Modo cooperativo

Cons

  • Sistema procedural poco variado
  • Música poco variada
  • Puede volverse muy tedioso terminarlo dada la aleatoriedad en las armas, munición y jefes finales que te toquen