Vacas espaciales y la misión de llevar una bomba nuclear por todo el sistema solar.

Nunca antes se me había pasado por la mente una combinación como la hecha por Turbo Pelvis 3000 con el videojuego Fission Superstar X, un rogue-lite, que para quien esté perdido significa que cada vez que mueres empiezas desde cero, junto a un componente estratégico, lo que da un resultado que es completamente digno de darle un vistazo. Por lo general este género en el cual tenemos mil oportunidades para empezar de nuevo como si nada hubiese ocurrido y tratar esta vez sí de vencer a ese enemigo suele asociarse a la temática medieval, aquí es todo lo contrario, estamos en un futuro un tanto alocado, ¿nuestra misión? llevar una bomba nuclear por todo el sistema solar.

Fission Superstar X es un videojuego que al principio por su estética y planteamiento resulta un poco extraño, tanto que para escribir estas líneas tengo al lado una chuleta para que no se me olvide su título, sin embargo esto poco importa a la hora de valorarlo, y es que mucho menos te quedarás con la profunda trama que se cuenta en los primeros 40 segundos de cada partida. Lo importante y con lo que te quedarás de este título es cuando tienes el control en las manos y un único objetivo en mente, sobrevivir tanto como te sea posible.

En el espacio la regla de oro es dispara y no preguntes.

Debo decir que mi primer partida fue un completo caos, no tenía la más mínima idea de qué decisión tomar o cómo encarar a los enemigos, ¿frustración? ninguna. No sé el cómo pero me llama la atención que el videojuego se las arregle para que el morir (que por supuesto es lo más habitual) no llegue a sentirse en ningún momento como una falta de habilidad o que el videojuego sea injusto, simplemente es aprender de los fallos cometidos e ir un paso más allá en nuestro siguiente intento. El que este sistema funcione tan bien implica que pese a perder todo cada vez que somos eliminados lo que no perdemos es lo aprendido y es que por más minimo que sea el avance ya tendremos una mejor idea de como enfrentar a x enemigo o que camino tomar para asegurarnos de que nuestra nave no sea destruida.

Últimamente se debate mucho acerca de la dificultad en los videojuegos y es como si Fission Superstar X se hubiese adelantado a esta discusión, cada vez que inicias una partida se pueden elegir varios de los atributos de nuestra nave, una mejor puntería, habilidad o armadura son las opciones e incluso se tiene a nuestra disposición de varios ajustes para hacer más difícil la experiencia. El videojuego no te dice cual es la forma correcta de jugar y es el jugador quien debe decidir que tanto desea retarse a sí mismoYa sin tocar nada es cierto que el videojuego no es ni mucho menos lo que se pueda decir “fácil” pero sí que es accesible, no trata de “putearte” y si tu nave llega a caer siempre sabrás el porqué ha sucedido. Ya sea que tengas dominado este tipo de videojuegos o que quieras probar algo distinto Fission Superstar X no pone ningún tipo de barrera al jugador.

En cuanto a la dificultad esta además no se limita meramente a unos ajustes iniciales para hacerlo más o menos difícil y lo brillante de su planteamiento se encuentra al momento de avanzar cada nivel. Siendo nuestro objetivo el recorrer todo el sistema solar, la nave espacial que manejamos se irá moviendo por unidades lo que da pie a situaciones en las que por ejemplo en lugar de una unidad se te de la opción de avanzar dos, lo que a su vez implica una mayor duración del nivel, este indicador de tiempo se muestra en la parte inferior izquierda de la pantalla. Lo que permite este sistema es que podamos elegir a qué ritmo avanzar, tanto el jugador que quiere ser arriesgado como el que se quiere tomar las cosas con calma será bienvenido.

Desde miembros para la tripulación o mejoras para la nave, no hay nada que el espacio no puede ofrecer.

El cómo avanzamos entre unidades funciona gracias a una pantalla de selección que aparece cada vez que superamos un nivel, allí por lo general tendremos tres opciones, cada una indicando cuanto avanzaremos si la elegimos y la recompensa y riesgos que el hacerlo nos pueda otorgar. A lo que me refiero con recompensa es a toda clase de añadidos para nuestra nave como lo son más miembros de la tripulación, mejores armas, modificaciones a la nave entre otras cosas más, mientras que los riesgos son que por ejemplo al durar más el nivel nuestra nave estará más expuesta o puede que no contemos con el armamento indicando para enfrentar las amenazas que nos deparen.

Elegir que camino tomar siempre implicará un factor riesgo y recompensa que no debería tomarse a la ligera si es que por lo menos se desea llegar al primer planeta. La única pega que puedo encontrar a esto es que los menús no terminan de ser demasiado cómodos a la hora de navegar a través de ellos, vaya, que solo son un par de segundos los que dedicamos a esta tarea entre nivel y nivel, pero sí que se siente que la navegación por estos menús no termina de ir todo lo bien que debería.

Donde por suerte no hay falla es en la jugabilidad, sí, que estamos manejando una gigantesca nave espacial pero que ni mucho menos se llegue a pensar que esto implica un control tosco, todo lo contrario, tanto por su cuidado estilo visual y banda sonora como por lo gratificante que es el jugarlo, en más de una ocasión y no teniendo nada que ver han despertado en mí esas sensaciones que tenía de pequeño al jugar Metal Slug hace ya unos cuantos años atrás; y si eso no da a entender lo bien que se siente el jugar a Fission Superstar X no creo que haya otra forma de ejemplificarlo. El que compare las sensaciones generados por este videojuego con lo que para mi supuso Metal Slug es meramente por eso, sensaciones, y es que en cuanto a personalidad en un mercado saturado de gráficos píxelados Fission Superstar X se las arregla para tener un nombre que será difícil de recordar pero unas mecánicas y estética que sumadas dan como resultado una identidad propia y difícil de olvidar.

En un principio llegué a pensar que el tratarse de un videojuego rogue-lite de hecho limitaría la variedad de situaciones y me alegra no haber estado más equivocado, Fission Superstar X no es una experiencia arcade sin más, aquí tendrás que prestar mucha atención a cada movimiento y decisión que tomes pues cada nivel no solo trae algo nuevo por descubrir sino alguna mecánica o enemigo que nos hará replantear nuestra estrategia. Por supuesto que el videojuego puede tomarse a la ligera e ir sin ningún tipo de estrategia pero el jugar así no permite avanzar demasiado y más importante aún no hace sobresalir todos esos pequeños detalles que hacen tan entretenida cada partida.

Derrota espacial del espacio.

Es gracioso como en la cuenta de Twitter del estudio hacen referencia a su especialización en videojuegos rogue-lite que “no se toman a sí mismos demasiado en serio” y en parte esto es cierto, el humor y referencias a la cultura pop están por todas partes, pero tampoco creo que debamos tomárnoslo del todo así y es que teniendo cogida la sartén por el mango con el género el soplo de aire fresco y de novedad que el equipo de Turbo Pelvis 3000 ha logrado conseguir con este videojuego es uno muy difícil de encontrar a día de hoy.

¿Debes aceptar la misión de cargar una arma de destrucción masiva por el sistema solar? no sé yo si en un principio sea una buena idea eso de ir sembrando el miedo a los vecinos de otros planetas pero si lo que buscas es un videojuego que divierta, con una curva de dificultad ajustada a la perfección, vacas, un soundtrack a la altura de un viaje espacial y una estética como mínimo bastante curiosa no te diría que lo pienses dos veces y mejor ve pensando en la tripulación adecuada para encarar esta tarea… o no, después de todo tienes tantos intentos como estrellas en el universo para hacerlo. En un mercado saturado de clones o de propuestas carentes de innovación Fission Superstar X es una muestra de que cuando las cosas de hacen bien los resultados son magníficos y el comprobar esto por ti mism@ es una oportunidad que no deberías dejar pasar.

Fission Superstar X

14,99 €
8.3

Gráficos

8.5/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

9.0/10

Duración/Diversión

8.0/10

Pros

  • La curva de dificultad puede ser ajustada por los jugadores
  • Sus mecánicas de juego son divertidas y dan pie a todo tipo de situaciones
  • Cada partida es una oportunidad para aprender de los errores y cada vez llegar más adelante
  • La mezcla entre soundtrack y estilo visual le dan una identidad única
  • Perfecto para partidas rápidas o para dedicarle unas cuantas horas

Cons

  • El navegar por los menús no es demasiado cómodo
  • No busques una profunda historia pues aquí no la hallarás