Beat Cop, Beat Cop, whatcha gonna do?  whatcha gonna do when they come for you? Beat Cop, Beat Cop.

Si hay tres cosas en este mundo que jamás llegué a pensar que algún día vería converger en un videojuego eso es lo adictivo que en su momento para mi fue la estrategia en Age of Mythology pudiendo pasar horas y horas para regresar al día siguiente con la misma ilusión, lo de tomarse en serio una historia y obligarte a estar pendiente de cada elemento que supone el encarar Papers Please, y ese humor policíaco que solo se encuentra en cintas como Bad Boys. El estudio polaco Pixel Crow con Beat Cop logra mezclar estos tres elementos y transportarnos a una pixelada Nueva York de los años 80 en la cual enfrentar al crimen como nos venga en gana.

Solo con la secuencia inicial de este videojuego ya se nos presenta una magnífica declaración de intenciones, estamos ante un videojuego que trata temas serios como asesinatos, prostitución o discriminación policial pero no yendo a por un mensaje muy profundo aquí desde el minuto uno se hace claro que estamos ante una historia que va más por el lado de los clichés policiales y de la comedia. No hay que pedirle peras al olmo y en lo que Beat Cop pretende ser, una sátira de la década de los 80s, lo hace con tan buen estilo que cuando no estaba jugando solo estaba pensando en hacerlo.

Redactando estas palabras no diré yo que camino tomar, si el de el poli bueno o malo, y es que las dos opciones pueden resultar tan interesantes que solo pretendo comentar el porqué como videojuego de simulación/gestión Beat Cop es a mi juicio un imprescindible al que estoy más que dispuesto a echar una segunda partida con la misma ilusión que he tenido durante la primer vuelta. Cada día en el juego tiene una duración aproximada de unos 15 minutos que resulta perfecto tanto para las ocasiones en las que deseas echar una larga partida como para cuando no tienes demasiado tiempo pero de igual forma quieres jugar

En Beat Cop nos pondremos en la piel del detective Jack Kelly, quien tras ser culpado por un crimen que no cometió será relegado a patrullar las calles de Brooklyn mientras cobrando multas y hablando con los locales intenta limpiar su nombre, o vaya que eso es lo que cualquiera haría, pero por fortuna aquí no estamos ante la historia de un cualquiera y es que como jugadores seremos quienes den forma a lo que le depara al final de cada día al bueno de Kelly. La historia que bien pudiendo quedarse en un gris opta por obligarnos a tomar partido ya sea del lado bueno o del lado malo.

Y más que poner al poner al jugador entre la espada y la pared las mecánicas de juego están planteadas de una forma en la que no siempre sabremos cuáles serán las consecuencias de nuestros actos, pudiendo en más de un ocasión creer que estamos haciendo el bien cuando por lo contrario estamos estropeando las cosas aún más.

Cuando el oficial de policía Jack Kelly no está ocupado debatiendo dilemas como el aceptar o no galletas de una dulce anciana se pasa recorriendo las calles de su barrio en búsqueda de algún despistado que haya dejado el coche aparcado en un lugar donde no debía hacerlo. Al ver un auto aparcado en la calle podremos revisar el parquímetro y al ver que este ha expirado no tener que pensarlo dos veces para firmar la multa y pedir por una grúa, el que todo sea tan intuitivo va bien para los primeros días patrullando las calles y especialmente cuando necesitas llegar al final del día con 10 multas por aparcamiento. Con un sistema tan simple es que el videojuego puede permitirse el constantemente reinventarse y ofrecer algo nuevo por hacer, y es que puede que al día siguiente no sea el aparcamiento sino las llantas o los faros del coche a lo que tengas que prestar atención.

Ya mencioné que Beat Cop opta por ser una sátira a la década de los 80s, contrastando mucho con un simulador del tipo de Paper Please pero en lo que si logra atrapar al jugador en igual medida que ya lo hacía el videojuego de Lucas Pope o como también en su momento lo hizo conmigo Age of Mythology es al enganchar al jugador con unas mecánicas que se explican tan bien y resultan tan intuitivas que pese a ir ganando en complejidad no se hace pesado el encarar un nuevo día y de hecho cada vez las dominas con mayor maestría.

Ante videojuegos de estrategia pura y dura la adaptación al mando en ocasiones no termina de convencer, Beat Cop es un simulador en el cual no tendremos que controlar al milímetro el número de unidades seleccionadas o dar con precisión ordenes a nuestras tropas, estamos ante una aventura en la que solo controlamos un personaje pero eso si, este hecho no quita merito al buen trabajo que se ha realizado al adaptar el videojuego a consola. En ningún momento he sentido que mis ordenes fueran imprecisas o que no estuviera a mi alcance alguna interacción, el control es estupendo y te adaptas tan rápido a el que no notarías que estás ante un videojuego pensado originalmente para PC si no te lo dijeran.

A medida que avanzamos en el juego el sistema rutinario de patrullar el barrio de punta a punta no llega a hacerse pesado en ningún momento y es que un día la mafia te pedirá que retires un coche a determinada hora o y al otro puede que te la pases buscando un triciclo perdido, Kelly es un oficial de policía tan multiusos que poco sirve la frase que un compañero nos dice en nuestro primer día de no tener que hacerlo todo en un solo día y es que si no fuera porque este termina su ronda a las 6 p.m. no digo yo que no estaría dispuesto a hacer un turno doble. Pero que seamos el poli de los mandados no implica que seamos el que cumple las normas a cabalidad y el videojuego siempre da vía libre para que hagamos las cosas de la manera en que consideremos oportunas.

Una vez finalizado el día es momento de tomar papel y lápiz para antes de levantarse en la mañana y tener una charla con el jefe y compañeros de la estación repasar qué tan cerca de ser un policía bueno o malo nos hemos quedado, dato que viene acompañado por nuestra relación con la mafia, la gente del barrio y como no la paga que recibimos. Si bien el propósito del videojuego no es el de agobiarte con los ahorros en el banco de nuestro protagonista si que hay que prestar atención a esto y es que tan importante como el tener energía para atrapar a los criminales también lo es el pagar la pensión alimenticia de nuestra hija que solo va en aumento.

Por su jugabilidad e historia Beat Cop ya es un buen videojuego que sin lugar a dudas llama la atención por lo que puede ofrecer pero es en un apartado que en muchos otros títulos es anecdótico como lo es el trabajo de localización que en este videojuego en particular es la cereza en el helado que le convierte en un producto bastante redondo. Cuando comparaba a este título con Bad Boys no lo hago por esa chispa que esta comedia policial tiene que sin importar qué tontería se esté diciendo en pantalla le prestes atención, cada línea de diálogo de Beat Cop quiere ser leída y en el como se ha localizado el videojuego se nota un mimo que da gusto echar un vistazo a todos lo que este tiene por ofrecer.

Como fallo mencionar que los letreros de los locales no están traducidos por lo que mientras vamos cogiendo el nombre de cada local y su ubicación tendremos que valernos de los números residenciales que precisamente están allí para dar solución a este problema. Esto es algo que choca durante los primeros minutos de juego aunque rápidamente y gracias al carisma de los dueños de los diferentes locales nos haremos con un mapa mental de toda la zona.

Al tratarse de un simulador en el que día a día recorremos los mismos entornos me parece bien tomada la decisión de que gran parte del tiempo estemos acompañados por sonidos ambiente, dejándose lo temas musicales para la secuencia inicial del videojuego, momentos muy marcados o cuando entramos a locales. La banda sonora destaca por aparecer cuando sirve para acentuar el sitio en el que estamos y para no estorbar cuando sería molesto que estuviera allí.

A día de hoy, en pleno 2019, el contar con una estética pixel art ya no sorprende a nadie y a menos de que las cosas se hagan muy bien entiendo el sentimiento de algunas personas de sentirse poco atraídas hacia videojuegos con este estilo. Beat Cop visualmente no destaca demasiado pero sí que se las arregla para tener un acabado visual que no estorba y que en pequeños detalles sí que logra mostrarnos el porqué estamos en una Nueva York pixelada y no en cualquier otra ciudad.

En conclusión me permito decir que como videojuego de simulación con toques de comedia nunca antes había probado una propuesta tan sólida y enfocada en lo que quiere hacer como este Beat Cop y más allá de esto se logra ubicar como un referente a tomar en cuenta dentro del género. Más que carencias he hallado un montón de apartados que se pueden explotar mucho más. El sello de identidad de Beat Cop se aleja de las luces de neón ochenteras pero es en sus pequeños detalles que tan bien como lo puede hacer el vídeo de True Survivor de David Hasselhoff nos permitirá viajar a una década de los 80s que para quienes no tuvimos la oportunidad de vivir resulta muy fascinante, ¿andarás por las calles de Brooklyn con pistola en mano o irás a por unas buenas donas después del medio día?

14,99 €
7.9

Gráficos

7.8/10

Sonido

7.9/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

8.3/10

Historia

7.5/10

Pros

  • Las mecánicas de juego son simples pero ganan en complejidad a medida que avanza la aventura
  • El videojuego contempla el que te puedas echar largas y cortas partidas
  • Chapó no al hecho de contar con textos en español sino al ser localizados con un mimo que da gusto leer cada línea
  • Homenajea con gran estilo la década de los 80s
  • Su adaptación al mando de Xbox está muy bien conseguida

Cons

  • A día de hoy la estética pixel art no sorprende
  • La banda sonora solo destaca en ocasiones muy puntuales lo que agradará a unos pero puede que disguste a otros