Una pequeña aldea ibérica de irreductibles celtíberos resistían la invasión de los romanos. Conoce la epopeya de Numantia gracias a RecoTechnology.

La recreación verídica de hechos acontecidos en una etapa concreta de la civilización hace más de 2000 años supone de por sí todo un desafío para los historiadores, pero más reto si cabe es plasmar toda esa idea y hacerla videojuego. Es lo que ha querido brindarnos el estudio español RecoTechnology, que con la ayuda del canal de televisión Historia y una gran base de datos, han desarrollado Numantia, un título que, como su propio nombre deja entrever, nos relata todos los hechos que sucedieron en esa ciudad y las aldeas colindantes en el año 153 a.C. Toda una declaración de intenciones que intentaremos analizar bajo estas líneas.

Érase una vez hace más de 2000 años…

El contexto histórico de Numantia nos sitúa en el enfrentamiento entre romanos contra celtíberos en la Segunda Guerra Celtíbera que tuvo lugar en la península Ibérica y que posteriormente fue recordada por ilustres de la época debido al esfuerzo que supuso romper las defensas numantinas. Todo un gesto de proeza, lucha por la libertad, perseverancia y honor que se recreará en el título tanto por el lado numantino como por el lado romano. Dos campañas que diferirán en escenarios, objetivos, unidades seleccionables, pero que siempre compartirán dos elementos en común: la gestión del asentamiento principal y cómo no, del combate. Puede que para el resto del mundo, esta “pequeña incursión” romana no tenga especial interés, pero sin duda puede ser una gran propuesta para aquel jugador o amante de la historia que busca ahondar más en la historia de nuestros antepasados, y todo el legado (o huella) que dejó tras de sí este conflicto.

A formar filas

Empezando por la base del juego, que bajo mi punto de vista son los combates, nos encontramos con un título de estrategia por turnos donde deberemos tomar las decisiones que nos conduzcan a la victoria. Moviéndonos por unas casillas hexagonales, nuestro objetivo será bien simple: vencer al rival o morir en el intento. Eso sí, estos combates serán de todo menos simples, ya que deberemos tener en cuenta varios factores como la clase de unidad que manejamos, la moral de nuestros aliados e incluso la equipación o número de tropas que quieres que entren al combate. Al principio costará hacerse con cada clase y conocer sus puntos fuertes y débiles en el mapa de batalla, estando divididas en héroes, infantería, caballería, proyectiles y unidades especiales. Por poner un ejemplo, el “modus operandi” de los arqueros por la parte romana o los honderos por la celtíbera es fácil de entender, ya que de sobra sabemos que se tratan de ataques a distancia, pero existen otros tantos roles por ambas facciones que nos pueden hacer el arranque del juego algo empedrado. Eso sí, una vez conozcamos los pros y contras de cada clase podremos comenzar a realizar nuestras estrategias militares y formaciones que nos aseguren vivir un día más.

Parte del problema de esta mala diferenciación viene derivada por el pobre apartado gráfico del que hace gala Numantia. Si elegimos jugar desde la cámara en lo alto (lo más habitual si queremos ver el tablero en su totalidad) nos costará diferenciar cada clase, resultando todo un poco caótico y difícil de interpretar. Este mal apartado visual también queda reflejado en la orografía del terreno, siempre muy parecida, sin elevaciones y elementos que aporten un poco más de estrategia táctica, quedando todo reducido a explanadas donde enfrentarte a la facción oponente.

Entre combate y combate, unos buenos eventos

Por otro lado, tendremos una parte más “pacífica” dentro de nuestro asentamiento, donde tomaremos decisiones vitales que afectarán al rumbo de la historia. Estas decisiones (en Numantia llamadas eventos) tienen diferenciaciones y se dividen en diplomacia, recursos, combate y personaje. Evidentemente, elegir bien una decisión correcta no será cuestión de blanco o negro, sino que habrá compromisos por el medio que al final afectará a la moral de nuestras tropas, o incluso pueden llevarnos a la guerra. Al final, tendremos que hacer lo mejor posible para que la comida llegue a nuestros aldeanos, el oro llene nuestras arcas para fabricar nuevo armamento y la moral haga a nuestro ejército brillar con luz propia en el campo de batalla.

Aparte de ser responsables de estos eventos, deberemos gestionar otros temas igual de importantes dentro del mismo asentamiento. Contratar o despedir a guerreros, mejorar la equipación de nuestras tropas o la misma gestión de los recursos antes citados se hará en este preludio entre combate y combate.

¿Merece la pena jugar a Numantia en consolas?

Los juegos de estrategia por turnos, o por qué no, la estrategia en ámbitos generales nunca ha sido un terreno suficientemente explotado en consolas, entre otras muchas cosas, por el público al que va destinado y a su control. Aunque existen honrosas excepciones que permiten un uso super adecuado con un pad de consola, existen otros juegos donde se agradece el uso de teclado y ratón. Ya no sólo digo esto por un mejor manejo entre los menús, las casillas hexagonales del mapa o la gestión de recursos a un solo “click” de ratón, sino que la interfaz, tamaño de letra y disposición está completamente pensada para que lo disfrutemos en un ordenador y delante de un monitor, provocándome una sensación muy parecida a la vivida con The Banner Saga, por ejemplo.

Otro de los aspectos que no terminan de encajar es el ritmo tan lento en el que suceden los turnos en los combates. Se convierte en todo un ejercicio de paciencia y compostura, ya que esperar a que el rival “mueva ficha”, ataque, y continúe con otra unidad se hace algo tosco, restando enteros a la diversión del juego, o a la misma espectacularidad de sus combates. Por suerte, si nos apetece recrear estas batallas entre celtíberos y romanos, pero quieres que sean algo más amenas, siempre puedes combatir contra un amigo gracias a la opción 1 vs. 1 que tiene el juego a su disposición. No mejora el ritmo del combate, pero siempre puedes hacer presión y hundir al rival a base de desprecios y humillaciones a través del chat de voz.

Acento ibérico 100%

Uno de los apartados mejor cuidados es su apartado sonoro. Es una gozada poder escuchar todos los relatos de las cinemáticas (muy bien llevadas, por cierto) en nuestro idioma, y con una calidad bastante buena. Sin duda, escuchar estas voces que relatan los acontecimientos en español hacer que no pierdas el hilo de lo que sucede en la campaña y te inmiscuye aún más en la guerra entre los dos bandos. El apartado musical tampoco está mal, recurriendo en líneas generales a temas tranquilos de acompañamiento muy acordes con la época en la que se enfoca Numantia.

 

Conclusión

Pese a que Numantia puede ser una buena apuesta para aquellos usuarios de PC amantes de los juegos de estrategia por turnos, no llega a impactar o a destacar en consolas como debería. Su pobre apartado gráfico e incluso una falta de optimización en los menús u opciones con el mando no terminan de convencer, justo al contrario que otros ámbitos como su apartado sonoro o el gran trabajo de documentación que hay tras el juego. Si eres amante de la historia, y quieres conocer todo lo concerniente a la Segunda Guerra Celtíbera, sin duda Numantia es una gran manera de hacerlo…y de una forma completamente diferente a la vista hasta la fecha.

Numantia

Numantia
5.9

Gráficos

4.5 /10

Sonido

7.5 /10

Jugabilidad

5.5 /10

Duración/Diversión

6.0 /10

Pros

  • Gran documentación sobre los hechos
  • Buen doblaje al español
  • Poca variedad en juegos de estrategia...

Cons

  • ...porque no casan muy bien en consolas
  • Gráficos mejorables
  • Los turnos se hacen muy lentos