BadLand Games y The Vanir Project nos presentan Nightmare Boy, la historia de un chico que deberá enfrentarse a sus peores pesadillas.

El estudio madrileño The Vanir Project se estrena en consolas con Nightmare Boy, un título que indudablemente recoge toda la jugabilidad de los juegos clásicos incorporando mecánicas actuales. Ha sido creado por los españoles Victor Ávila, encargado de la labor de programación, y Mr. Garcairesponsable del apartado artístico, y por lo visto en el resultado final, (y como os comentaremos en el análisis), la labor de ambos desarrolladores ha sido encomiable . Se acerca la Noche de Difuntos, Halloween, y con ella nos llega un juego que nos pondrá en ambiente para esa fecha, asi que prepárate para introducirte en un universo cargado de criaturas del más llá, zombies y demás personajes característicos.

El mundo de los sueños es aun más complejo que la mente humana. Es difícil de entender, pero si indagamos en él puede que encontremos algo de lógica. Los sueños reflejan la psique humana, nuestros estados de ánimo e incluso revelan nuestros temores más profundos, temores a los que llamamos pesadillas. Nightmare Boy es la historia sobre el sueño de un niño que se torna en pesadilla.

Inicio de la pesadilla

El jugador encarnará a niño que se llama Billy y que es arrastrado al mundo de las pesadillas. No se trata sólo de los temores de nuestro protagonista, sino las de otros niños que nos iremos encontrando a lo largo de la aventura. Pero tranquilos,  no tenemos que asustarnos e imaginarnos que vamos a encarar un juego de horror en el que toca más esconderse que luchar, ya que Nightmare Boy recoge la esencia de otro género igual de divertido.

Nightmare Boy se permite el lujo de tirar de enfrentamientos encarnizados, “machacabotones” y de pedirnos una gran habilidad para superar sus distintas zonas. Su curva de dificultad y aprendizaje no es muy elevada, pero no quita que su propuesta es la de un título de los de echarle horas. Desentrañar los secretos de este mundo, salvar a los niños que han quedado atrapados en él y encontrar la razón de nuestra presencia en este inhóspito lugar es la trama de este título. Sin ser excesivamente largo, los niveles son extensos, de gran tamaño y con muchos secretos por descubrir. Sin embargo, nos llevará muchas horas pasárnoslo si nos atascamos en las distintas fases del juego o a la hora de recorrer el laberíntico mapa.

La desesperación nunca acaba

Hay zonas inaccesibles hasta que conseguimos la habilidad necesaria, por ejemplo conseguir la habilidad explosiva, por lo que nos vamos a desplazar en todas direcciones por el mapa con frecuencia y volveremos atrás en incontables ocasiones. Pero incluye algunos detalles que no son los clásicos de los metroidvania, hablamos del sistema de guardado, porque es lo que más duele en el caso de un juego medianamente complicado.

Solo podremos guardar en las salas en las que se encuentre la Parca y nos costará gemas, dinero del juego. Estas salas son muy poco abundantes y suele haber un largo camino entre una y otra, el cual estará infestado de desafíos y enemigos. El título parece pensado para hacernos vivir una auténtica pesadilla, se nos castiga por guardar mucho pues cada vez nos costara más dinero hacerlo.

Nuestro personaje cuenta con una serie de características base que van aumentando gracias a las gemas al derrotar enemigos y superar niveles, que en una tienda  podremos mejorar. No vale correr y esquivar, aquí eliminar amenazas está seriamente recompensado y nos permitirá mejorar habilidades o adquirir nuevas.

Pesadillas llenas de color

Uno de los detalles más curiosos que nos encontramos entre las opciones del juego es la posibilidad de ponerle un filtro retro que cambia la tonalidad del juego dando la sensación de ser jugado en una TV antigua. Es un bonito detalle hacia los clásicos, aunque no sea demasiado necesario.

También mencionar que el título se mueve sin problemas a su máxima resolución, 60 fps estables, y permite ser jugado con textos traducidos en varios idiomas, algo que siempre es digno de agradecer sea cual sea el tipo de juego.

Nightmare Boy ofrece apartado visual oscuro y delirante, pero el cual nos encantará, con dibujos hechos a mano y una paleta de colores muy variada pese a ser un reino de pesadillas. El trabajo visual y de recreación de este mundo es excelente, ya que cada escenario dentro del mapa tiene su propia ambientación y aberraciones diferentes. Nos muestra un bestiario extenso de monstruosidades oníricas y seres de pesadilla, el cual irá variando según la parte en la que nos encontraremos del mapa.

El terror no es lo único que nos transmite

Una de las cosas más llamativas que tiene Nightmare Boy es una sala llena de recreativas, el cual es un guiño a los juegos predecesores de este estilo. Esta sala es la tienda anteriormente mencionada. La sensación que nos transmitirá esta sala será nostálgica, y por un momento, nos olvidaremos del horror que ambienta el juego y la frustración almacenada cuando nos atascamos anteriormente. Cabe destacar también el nivel de detalle que tiene tanto la tienda como los diversos escenarios que visitaremos, algunos con referencias a otros juegos de una forma muy directa (ese póster del Perro Pollo no podía pasar inadvertido).

En cuanto a la banda sonora que tiene es inmejorable, pues será el factor que más nos meta en ambiente de suspense. Nos ha sorprendido para bien, contando con una buena cantidad de temas elegidos según qué zonas y según qué momento. Canciones épicas y tristes conforman una original soundtrack que sin duda se revela como una de las fortalezas del título.

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