Conviértete en el operador de una ametralladora ligera en 360 grados en Heavy Fire: Red Shadow

Viendo las anteriores entregas de la saga Heavy Fire, Mastiff a elegido en esta ocasión que en lugar de ir corriendo sobre raíles con nuestra arma en mano, seamos un operador de un nido de ametralladora con la capacidad de cubrir 360 grados en Heavy Fire: Red Shadow. A lo mejor a priori podría parecer divertido, pero teniendo soporte para VR me queda la sensación de que jugar con mando es algo descafeinado.

Y ¿de qué va Heavy Fire: Red Shadow? Pues a simple vista el argumento no tiene mucha chicha, queriendo imitar a los grandes autores de la novela bélica, pero que se queda en un triste intento de ponerle un incentivo con una historia bastante pobre. Una historia normalita o del montón que se combina con menús bastante simplones, los cuales me han recordado a los de dos generaciones atrás.

Heavy Fire: Red Shadow

Pero ¿es disfrutable Red Shadow sin usar periféricos de realidad virtual? Pues bajo mi experiencia no, y aún usando estos dispositivos no me queda muy claro que cambie radicalmente la experiencia. Seguramente sea algo más inmersivo, pero técnicamente no supone un despliegue gráfico que impresiones y que sumerge al jugador en la acción. Lo único que hay que hacer es apuntar y disparar, pudiendo rotar 360 grados soportando oleadas progresivas de enemigos de varios tipos.

No me ha supuesto un desafío, al menos en los primeros niveles, y es que al disparar no hay animaciones que hagan la experiencia algo realista. Muchas veces disparar al “moñeco” es tan fácil que podemos encadenar headshots casi sin apuntar. La dificultad radica en gestionar a qué enemigos disparamos primero, siendo los más molestos los soldados kamikazes con bombas sujetas al cuerpo.

Heavy Fire: Red Shadow

Nuestro armamento es sencillo, munición pesada y misiles que deberemos gestionar, pues son muy útiles cuando llega una gran embarcación o vehículo de transporte de tropas. Dispersar las masas lo llaman, aunque los cohetes serán escasos y dependerá de los suministros que obtengamos. De vez en cuando, un avión de transporte militar aparecerá soltando suministros, que pueden ser misiles, despliegue de tropas o simplemente vida para no morir fácilmente. A veces es mejor esperar, pues una barra se irá llenando para solicitarlos y cuanto más aguantemos, mejor será la recompensa.

El despliegue de tropas es útil para gestionar nuestros ataques, aunque no está bien implementado como recurso. Faltaría que pudiéramos dar órdenes de una manera más efectiva, o que dejaran de disparar como locos. Si, en alguna ocasión, tras finalizar la oleada seguían disparando “¿a donde?¿fantasmas de su pasado, estrés postraumático?¿a quién narices disparáis muchachos? Maldito sea!”.

Con el paso de las oleadas vamos ganando puntos para desbloquear mejoras que nos harán aún más poderosos (demasiado pronto, he de añadir), y aún los enemigos finales serán pasto de nuestro plomo rápidamente si sabemos administrar bien las recargas y las prioridades del enfoque de nuestro ataque. Algunas mejoras, como la capacidad de no tener que recargar pueden ser injustas no solo con los enemigos, sino también con el jugador. Cuando llega el momento de estar Overpowered se vuelve más aburrido el juego si cabe, son horas y horas de escupir miles de proyectiles sobre un enemigo que poco tiene que hacer ante tanto poder.

En cuanto a la duración del juego, se divide en varios escenarios, algunos de día y otros de noche, donde la dificultad radica en la incesante llegada de enemigos por oleadas. Puede ser duradero, pero es tan aburrido y monótono que desearemos acabar rápido la partida.

Heavy Fire: Red Shadow

Por si fuera poco, el apartado audiovisual no es ninguna evolución de la franquicia, más bien parece uno o dos pasos hacia atrás. La pantalla de inicio tiene unos modelados 3D tan raros que “parecen soldados de plástico de una tienda de todo a cien”. En una generación donde la excelencia gráfica nos están dejando boquiabiertos incluso con juegos independientes de bajo presupuesto, parece que el esfuerzo de Mastiff en este aspecto ha sido nulo. Si la jugabilidad fuera una gozada, aún se le podría perdonar, pero siendo el juego como es no hubiera estado mal que al menos fuera un deleite para la vista.

El sonido no es mejor, pues los efectos de las armas son planos, antiguos y tan aburridos como el gameplay. Los soldados de apoyo y los enemigos espetan sonidos extraños (¿qué narices dicen?), pero lo peor viene cuando se produce el silencio tras una oleada y se quedan disparando al horizonte (una vez más ¿a quién disparáis muchachos?¿creéis que el gobierno nos regala las balas?). No se que han usado para producir ese sonido, pero está entre dar golpes en la mesa con la mano y el azote con una escoba de “El tren de la bruja” sobre un bidón.

En conclusión, lo que al principio se me hacía como un buen título bélico de defensa y ataque con una buena ametralladora pesada, con varias opciones de ataque, se queda en una experiencia aburrida desde los primeros minutos.

Es tan malo técnicamente que el apartado audiovisual resta más que suma a la mala experiencia de juego. En las fechas que estamos podemos esperar más en una secuela, al menos, en mi opinión, un esfuerzo por superar anteriores trabajos.

Hay que recalcar que el juego aún no ha llegado a la tienda española, tan solo está disponible en Estados Unidos, por lo que si aún leyendo estas “advertencias” queréis echar un rato con él, tendréis que hacer una visita a la Store de USA. Si, está completamente en inglés.

Heavy Fire: Red Shadow

19.99$
3.1

Gráficos

3.5/10

Sonido

3.0/10

Jugabilidad

4.0/10

Duración/Diversión

2.5/10

Historia/narrativa

2.5/10

Pros

  • Muchos enemigos a batir
  • Para los amantes de las oleadas

Cons

  • Técnicamente por debajo de lo esperado
  • Es muy aburrido
  • Sin VR pierde mucho interés