Dead End Job irrumpe en el rogue-lite con mucha fuerza. ¡Que tiemblen esos fantasmas!

Generos como el Rogue-lite están muy a la orden del día sobretodo en el panorama independiente donde nos podemos encontrar joyas como el español Moonlighter o el reciente y muy interesante Sparklite. Dead End Job no deja de ser un juego del estilo pero, como los dos que he citado anteriormente, aporta su granito de arena al género y lo hace de una manera muy acertada.

Dead End Job es la última creación de Ant Workshop, juego que distribuye Headup Games. Los que hemos crecido viendo a los Cazafantasmas siempre nos hubiera molado tener una pistola de protones para eliminar fantasmas y, dado que el ultimo “remake” del juego oficial no salió como debería, aquí tenemos a Hector Plasm quien conseguirá sacaros unas cuantas sonrisas.

Fantasmas para todos los gustos. Son un puntazo.

Hector Plasm es un exterminador nato, un defensor de la última linea de defensa con el plano astral y tendrá que hacer uso todos los recursos posibles para conseguir salvar a su amiga Beryl Ware, quien ha quedado atrapada en el plano astral por culpa de una aceituna y un palillo (peliculón). Dead End Job nos muestra desde el principio cuales son sus principales armas para mantenernos pegados a la pantalla: un sentido del humor muy facilon y efectivo con muchos juegos de palabras estupendos, un estilo gráfico dibujado a mano muy colorido y una jugabilidad sencilla apta para todas las edades.

Nuestra aspiradora es la que hará el trabajo sucio.

Dead End Job se divide en distritos en los cuales, según avancemos, encontraremos nuevos retos. Nuestra misión es conseguir desbloquearlos todos y conseguir el dinero necesario para ayudar a nuestra amiga y traerla de vuelta a la vida. Los distritos de Dead End Job se diferencian tanto en el tamaño de las salas como en la cantidad de enemigos y power-ups que nos encontramos. Eso si, lo que está claro es que Hector Plasm tendrá que hacer horas extra y trabajar de lunes a lunes para reunir la pasta, algo con lo que los curritos de a pie nos sentimos muy identificados.

Los distritos aumentarán el tamaño de las salas y los tipos de fantasmas.

Tendremos que armarnos de valor para hacer frente a la gran cantidad de fantasmas que vendrán a nuestro encuentro en Dead End Job pero para tendremos a nuestra disposición una buena colección de mejoras y objetos. Hector Plasm, como buen empleado modelo, irá ascendiendo puestos en la empresa y esto nos servirá para mejorar sus capacidades ya sea proporcionándole más salud, mejoras para su arma de distintas clases o algún power up que nos facilitará la exploración de los distritos.

Hector Plasm tendrá que hacer horas extra y trabajar de lunes a lunes

Como buen Rogue-lite la creación de las misiones (y sus salas) será de manera aleatoria lo cuál hará que todas las partidas a Dead End Job sean distintas. En estas salas también encontraremos una buena cantidad de objetos tanto de defensa como de ataque para hacer frente a todo lo paranormal que nos encontremos. Algo que me ha encantado es, como dije antes, su sentido del humor y sus diseños en los fantasmas. Los nombres de cada fantasma son muy divertidos.

Al capturar fantasmas ascenderemos y podremos elegir entre varios power-ups.

Un juego muy divertido como Dead End Job lo tenía fácil para sacarle partido a su jugabilidad y, gracias a las retransmisiones en directo, añade algo más a su propuesta. Si retransmitimos por Mixer desde la consola, los que acudan a nuestra llamada fantasmal podrán hacer uso de su mando tanto para ayudarnos como para fastidiarnos complicándonos así un poquito más la vida.

El tono del juego es genial. Alguna que otra risita se te escapará.

En cuanto al apartado técnico Dead End Job es muy vistoso. A nivel de diseño artístico tira de unos diseños dibujados a mano fabulosos y muy coloristas, algo que se agradece y que también atrae mucho la mirada de los más pequeños. En cuanto al apartado sonoro y su banda sonora original acompaña a la perfección con músicas muy folkloricas y con un country muy movidito que hacen de las partidas algo ameno. Eso si, a veces, cuando nos cruzamos con un buen puñado de efectos y fantasmas en pantalla, da tirones lo cuál posiblemente sea de una mala optimización y que seguramente lo solucionen más adelante.

Conclusiones

Dead End Job es un juego muy entretenido que engancha y muy accesible. Con un control de Twin-Stick Shooter nos moveremos como pececillo en el agua por los diferentes niveles manejando a un Hector Plasm como auténticos exterminadores de espectros. Un juego apto para todos los públicos y muy divertido con unos diseños geniales aunque, como casi todos los Rogue-lite, pueda llegar a hacerse repetitivo. Los tirones sin justificar en algún que otro punto no llegan a interrumpir la partida pero si son algo molestos. En definitiva, un buen juego para jugar tanto solo como en familia y el compartir el mando en las retransmisiones es todo un puntazo.

Dead End Job

16,99 €
8

Gráficos/Sonido

7.5/10

Jugabilidad/Diversión

8.5/10

Historia

8.0/10

Duración

8.0/10

Pros

  • Apartado artístico.
  • Una jugabilidad sencilla que engancha.
  • Los juegos de palabras son muy chulos.

Cons

  • Una vez llegado al máximo ascenso luego ya no logra sorprender.
  • Sufre ralentizaciones cuando las salas están cargadas.
  • Si no logras llegar a la meta con toda la pasta tendrás que volver a empezarlo.

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