No todos los RPG tienen grandes presupuestos, sino también que existen pequeñas propuestas como Windscape con ganas de hacerse notar.

El abanico de posibilidades que ofrecen las consolas actuales es muy extenso, como bien sabéis. Desde altas producciones hasta indies con un bajo presupuesto, todas tienen cabida y encuentran a su tipo de jugador dependiendo de sus apetencias. Si bien es cierto que el formato independiente es más humilde, apostando por otro tipo de experiencias directas y sencillas, no siempre se consigue el resultado esperado. Eso mismo es lo que le ha pasado a Windscape, titulo desarrollado por Headup GmbH y que analizaremos en el próximo análisis.

Los delirios de grandeza pueden venir muy bien en ciertos momentos para salir de algún bache circunstancial o para enfrentarse a una situación comprometida, pero plasmarlo en un juego independiente puede ser un arma de doble filo. Los creadores han echado toda la carne en al asador, y con las limitaciones técnicas que les acompañan han intentado inspirarse en clásicos atemporales como Secret of Mana o el último juego de Zelda. Por supuesto, sale mal. Pero no sale mal por intentar copiar un mundo similar a Hyrule, sino porque han intentado abarcar muchos elementos sin profundizar en exceso, lo que a la larga acaba por aburrir.

La aventura vivida en Windscape la protagoniza Ida, una chica de origen humilde que ve cómo las islas flotantes donde viven se están empezando a desmoronar debido a un ente maligno. Sin que ella lo sepa, Ida será la heroína encargada de reestablecer la paz en las cuatro islas que visitaremos a base de mandobles, crafteos y exploración por sus coloridos terrenos. Y recados, muchos recados.

Historia sencilla, con misiones sencillas. No podemos esperar mucho de los objetivos que nos marca Windscape, más allá de “lleva este objeto al herrero, consigue cierto material o recupera este amuleto de los ogros de la cueva”. Un elemento narrativo que ya ha pasado un poco al desuso, pero que sigue funcionando de forma correcta siempre y cuando el camino que recorremos del punto A al punto B sea divertido…cosa que no es.

Parte de la culpa la tienen los combates, los cuales se disputan en primera persona y denotan unas carencias que hacen que Windscape baje muchas enteros. Ida no tiene esquives rápidos, ni ataques especiales que conformen una refriega dinámica. Todo se basa en atacar de frente hasta que agotemos la barra de vida del enemigo. Si, existe un escudo con el que protegernos, pero apenas lo usaremos ya que será más efectivo rodear al enemigo mientras le seguimos atacando. Todo se convierte en pesadez cuando en una mazmorra llevas ya 20 bajas con el mismo “modus operandi”, aunque las cotas de paciencia llegan a su punto extremo con los jefes finales, los cuales requerirán de un mayor tiempo hasta tumbarlos. Si antes hemos dicho que la esencia de la aventura se asemeja al último Zelda, en los combates lo podríamos extrapolar como un Skyrim del Hacendado o una versión en pruebas de Minecraft.

Y no solo hay fallos en os propios combates, sino que existen otro tipo de problemas técnicos asociados a las mismas misiones. Tuve que repetir la primera mazmorra grande del juego porque el ogro que hacía las veces de jefe final no soltó (o no vi, que también puede ser) el objeto clave que estaba buscando. La frustración de tener que entrar y repetir cada puzle del mapa no sienta nada bien, y eso es culpa de la mala accesibilidad que ofrece el título. La facilidad para moverse por los menús en un factor que resulta determinante, especialmente cuando se trata de un juego de rol. Cuanto más directo y efectivo sea el cambio de armaduras, o la creación de nuevas armas, o acceder a un mapa donde te muestren las misiones activas será mucho mejor. Pues bien, en Windscape tendremos que usar el stick como si fuera el puntero de un ratón, lo que denota cierta falta de esfuerzo por mejorar el sistema en consolas. Se hace tediosa cualquier gestión de nuestro inventario, y al final entraremos para ver lo que tenemos en nuestro poder cuando sea estrictamente necesario.

Visualmente, el estudio ha intentado buscar un estilo minimalista y colorido a la vez, como vemos en cualquier imagen que acompaña al análisis. Los enemigos no tienen pinta de ser muy malos, las minas y cuevas que visitamos no tienen ni un atisbo de tenebrosidad, y en general se apuestan por unos tonos vivos que aportan alegría a todo el juego. Hay un efecto que no me hace mucha gracia que difumina parte de los objetos, creando una sensación de que no se ve todo lo limpio que nos gustaría, pero si obviamos ese pequeño detalle no podemos tener mucha queja al respecto. Las animaciones (tanto de los enemigos como las nuestras) no funcionan del todo bien, obteniendo como resultado movimientos toscos con patrones de ataque sencillos. Por cierto, pese a lo minimalista que puede parecer en una primera instancia, agradezco que Headup GmbH no haya querido enfocar a Windscape con elementos procedurales, que parecen ser la tónica habitual cuando vemos juegos del mismo corte. Cada isla tiene sus localizaciones, sus zonas habilitadas para la exploración y todo con lógica y dispuesto de manera intencionada por el estudio.

Por último, toca poner otro palito negativo, ya que aunque Windscape cuenta con melodías sencillas pero entretenidas, no disponemos ni de voces o subtítulos en nuestro idioma. No es que sea muy complejo de entender, pero en cualquier juego RPG, por muy básico que se precie, siempre debería tener una traducción.

 

Conclusión

Pese a que la idea puede ser buena, Windscape no llega a las exigencias deseadas para que un RPG divierta. Su sistema de combate no ofrece nada nuevo y resulta rudimentario, las misiones son genéricas a más no poder y además, la accesibilidad por los menús se ve comprometida al tener que usar nuestro mando como si fuera el puntero de un ratón. Puede que llame la atención por su colorido, o el mínimo parecido que podemos encontrar con Zelda, pero la fachada alegre que esconden sus texturas no convencen cuando uno se pone a los mandos.

 

Windscape

15.99€
3.9

Gráficos

4.5/10

Sonido

5.0/10

Jugabilidad

3.0/10

Duración/Diversión

3.0/10

Pros

  • Sencillo, ideal para niños
  • Visualmente colorido
  • Hay bastantes localizaciones para explorar

Cons

  • El combate es extremadamente anodino
  • No hay textos en español
  • La accesibilidad de los menús está mal optimizada con mando

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