Jugar con un amigo alcanza otro nivel de compenetración gracias a We Were Here, una aventura donde pondremos a prueba nuestras neuronas y percepción visual.

Hay juegos que se potencian con un buen cooperativo. Unos simplemente ofrecen un aporte extra de diversión al hacer las cosas en compañía, mientras que otros títulos aprovechan la inclusión de un segundo jugador para añadir  nuevas mecánicas que hagan la experiencia más enriquecedora. Pero lo que vivimos en We Were Here pocas veces lo hemos visto. Al igual que ocurre en Keep Talking and Nobody Explodes, tener un compañero se hace indispensable si queremos acabar los puzles, y la comunicación entre las dos partes es primordial para el buen resultado de la aventura. Si te gustan los juegos donde darle al coco, y además tienes un amigo de confianza con el que compartir los acertijos, no lo dudes. La obra del estudio Total Mayhem puede ser tu gran baza, y ahora más que nunca ya que el título lo tenemos de manera gratuita si formamos parte de la suscripción Gold.

Tengo antes que agradecer el trabajo desempeñado por Loli. Ella era mis ojos y yo era sus oídos. Y viceversa. El juego implica compromiso absoluto por las dos partes, ganas de diálogo y valentía para enfrentarse a cada reto que se iba presentando. No se puede jugar a We Were Here solo, y aunque existe una opción donde podemos buscar usuarios online de nuestra misma lengua, la paciencia y confianza que debemos tener con la otra parte de la aventura casi obligan a contar con un amigo antes que con cualquier jugador aleatorio. También hay que dejar claro que rol desempeña cada miembro del equipo: el explorador tendrá que investigar las salas y realizar los movimientos de ficha oportunos, mientras que el bibliotecario permanecerá en la misma sala en todo momento, y su papel estará más enfocado a guiar al explorador y descifrar los puzles que van apareciendo a nuestro paso.

Como pollos sin cabeza. Los diez primeros minutos de nuestro periplo en We Were Here los dedicamos a toquetear todo el escenario en busca de botones y puzles que nos permitieran abrir la puerta…pero así no funciona el juego. Una vez calmadas nuestras ansias de avanzar, avanzar y avanzar, la serenidad y la lógica llegó a nuestras mentes obcecadas.  Empezamos a describir lo que cada uno veía, los objetos que teníamos a nuestra disposición y a entender las mecánicas de juego. La acción cooperativa es total en este trabajo, y dependemos completamente de la persona que tenemos como compañero. Loli veía unas runas, yo unos ojos de colores. Con sus descripciones y los patrones de colores, pronto conseguimos abrir la puerta y desentramar el primer acertijo, aunque por supuesto no seria el único.

We Were Here no es un juego largo, y si conocemos todos los acertijos podremos fácilmente completarlo en una tarde. Pero claro, eso pasa siempre que comprendamos cómo funciona cada puzle y estemos “en sintonía” con el otro jugador. En total tendremos seis rompecabezas que tocan palos muy diferentes, lo que supone un soplo de aire fresco cada vez que nos adentramos en una nueva sala y encaramos el siguiente desafío. Aparte de runas y ojos de colores, habrá acertijos donde se haga especial hincapié en la localización espacial, uno donde las fichas de ajedrez soportan todo el peso del enigma, otro donde la descripción de objetos sera primordial e incluso uno donde habrá que leer las pistas escondidas en un libro para ayudar al explorador. Este último, por cierto, es el peor de todos ya que el juego no viene traducido el español, y aunque prácticamente no supone un problema porque todo se basa en simbología y runas, aquí se precisa una buena capacidad lectora de inglés.

Sin duda estamos frente a un título experimental, y consigue atraparnos precisamente por lo diferente que es su propuesta. Todo se puede enrevesar un poco más gracias a los “Walkie-Talkies”, aparatos que aportan un grado mas de dificultad y un puntito extra de inmersión. Como buen experimento, el juego recomienda no usar el chat de voz normal para poner en marcha este método radiofónico de comunicación tan especial. Con esto conseguimos que haya pautas y disciplina a la hora de hablar: si queremos decir algo a nuestro compañero, tendremos que presionar un botón y comenzar a hablar, pero tendremos que soltar ese botón si queremos escuchar lo que nos tiene que decir nuestro compañero. Vamos, el funcionamiento de toda la vida de estos cacharros. Puede que no a todo el mundo le guste y tire por la vía rápida (y fácil) como es el chat de voz de Xbox Live, pero sin duda es un aporte muy interesante y simpático.

Gráficamente tenemos que hablar de blancos y negros. Su propuesta artística no llama la atención a simple vista y por lo tanto, muchos poseedores de Gold estoy convencido que no le darán ni una oportunidad. Espero que no sea así, que busquen a un buen amigo y superen esa barrera visual para meterse de lleno en unas mecánicas cuanto menos, innovadoras. Rascando poco a poco esa superficie simplona si que encontramos algo mas de cuidado por el detalle, y existen estancias mejor elaboradas, elementos como la luz de las antorchas y los reflejos en el agua que pretenden brillar a un mejor nivel, o un mimo por el acabado de los puzles que denotan las ganas del estudio por hacer las cosas bien. A Loli le gustaron los techos, por cierto. Y a mi me gustó ver mapas en la biblioteca. Y a Loli el reto del ajedrez. Y a mi el desafío renovado de cada sala. Y a Loli picarse hasta resolver el acertijo. Y de esa forma, un miércoles cualquiera, nos dieron las dos y cuarto de la mañana.

 

Conclusión
We Were Here no es una propuesta para todo el mundo. Para empezar, exige un juego cooperativo, ya sea con un amigo o cualquier otro usuario del Live. La implicación de ambas partes es total, y esto puede suponer una experiencia muy gratificante o la peor de las pesadillas dependiendo de tus gustos y el compañero que te toque. No existen muchos desafíos, y los que hay llevan un orden estipulado y riguroso que no se puede alternar. En total, unos seis puzles completamente variados y que hará las delicias  a aquellos jugadores que quieran estrujarse la cabeza. Un título corto, pero una experiencia intensa.

We Were Here

4.99€
6.9

Gráficos

6.0/10

Sonido

6.0/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

7.5/10

Pros

  • Experiencia completamente cooperativa
  • Intuitivo y fácil de controlar

Cons

  • Se necesita saber inglés para algunos puzles
  • El orden de los rompecabezas es estricto y no se puede alterar

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