Way of the Passive Fist nos demuestra que una buena defensa es el mejor ataque, y si no lo creéis, leed el análisis que os tenemos preparado.

El genero del beat’em up ha sido y siempre será un estilo clásico dentro de los videojuegos, de eso no hay duda. Aunque su época dorada en los salones recreativos o en las consolas domésticas ya haya terminado, siguen existiendo actualmente en el mercado propuestas interesantes, variadas y originales dentro de un catalogo indie que no hace mas que ensalzar el estilo atemporal de “yo contra el barrio”. La última incursión en los beat’em up nos la brinda Household Games con su juego Way of the Passive Fist, una obra que quiere dar un gracioso y atrevido enfoque a las mecánicas jugables, y que os contamos a continuación en este análisis.

Bienvenidos a otra incursión de mundo Steam-Punk

¿Qué sucede cuando la humanidad va a conquistar un planeta nuevo y resulta que éste ofrece pocos recursos? Que llueven palos entre los habitantes en pos de conseguir todo el material útil y necesario para crear una civilización. Esto es lo que sucede en Zircon V, un planeta desértico que es devorado por las guerras entre clanes para sobrevivir a las duras condiciones que allí se presentan. Lo que no saben estos clanes que entre tanta duna y arenisca se encuentra un hombre errante que ya está cansado de tanta trifulca. Un experto que una técnica secreta que pondrá paz en el planeta a base de golpes: el guerrero con el arte del puño pasivo.

The Way of the Passive Fist basa sus combates en todo lo contrario a lo que estamos acostumbrados: en vez de atacar, tendremos que defendernos y/o esquivar los golpes de nuestros oponentes. Una vez que el enemigo se canse de intentar machacar nuestra cara y estén exhaustos, será nuestro momento de contraatacar con un único golpe que los hará morder el polvo, emulando las hazañas de Saitama, el controvertido héroe de One Puch Man. Esta original forma de tumbar a los rivales resulta de lo mas curiosa, y aunque al principio puede costar acostumbrarse a esta técnica milenaria del puño pasivo, resulta todo un acierto y otorga al juego otro enfoque diferente.

La técnica de la repetición milenaria

Cuidado, porque aunque estas mecánicas resultan originales, restringen o limitan ciertos campos que hacen que The Way of the Passive Fist caiga en una rutina sin final. Para empezar, casi podríamos catalogar el juego como un titulo donde seguir el ritmo de los golpes mas que un beat’em up propiamente dicho. Cada enemigo tendrá un patrón de ataque basado en puñetazos, agarres o lanzamiento de objetos, y mas vale que nosotros interioricemos esos patrones para hacernos con la victoria. La variedad de oponentes también resulta restringida, para que no nos volvamos muy locos con diferentes tipos de ataque, y aunque existen subdivisiones dentro un mismo rival (usando el manido método de cambiar los colores del enemigo para diferenciarlos), no resulta lo suficientemente atractivo y pronto caeremos en cierta rutina.

Para paliar este efecto de monotoneidad, algunas de las fases cuentan con peligros y trampas que nos dificultarán el camino hasta el jefe final de turno. Minas, ventiscas que nos impiden ver con claridad, haces de luz  o contratiempos en la jungla aportaran un desafió extra y harán que cada nivel (de los diez disponibles) tenga un elemento diferenciador pese a recurrir a la misma temática steam-punk desértica. Hablando de jefes finales (típicos en este género), cabe destacar sus diseños y el cambio drástico en la forma de derrotarlos, ya que no será “agotandolos” como sucede con sus esbirros, sino que será con un golpe especial que podemos propiciar una vez que consigamos una cadena de combos perfecta.

 

Subamos de nivel en Zircon V

Way of the Passive Fist también posee un pequeño toque rolero, ya que nuestro anónimo héroe podrá subir de nivel,mejorar sus estadísticas o aprender nuevos golpes especiales. No es que haya que pararse a subir de nivel ni nada por el estilo, pero se agradece que cada cierto tiempo el título nos brinde un nuevo poder o habilidad extra para salir airosos de los rivales mas duros. Uno de los mas usados,y que antes hemos nombrado, son los ataques especiales que permiten ejecutar un poderosos puñetazo que podrá afectar a uno o mas enemigos. Conseguir este devastador movimiento nos obliga a realizar los esquives y las contras de manera perfecta para aumentar el contador de combos. Además, existe una especie de marcador por cada sección de fase que nos evalúa nuestro estilo, duración y puntuación final, otorgándonos una medalla de oro, plata o bronce según nuestra destreza. No es que valga para mucho, pero cosas así nos arrastran a intentar conseguir la perfección por orgullo personal.

Vuelta a las reminiscencias de los años ´90

Aparte de su curioso combate, otro de los elementos que llaman la atención de Way of the Passive Fist es su apartado visual. Su pixel-art que nos retrotrae a las recreativas de los años ’90, mas específicamente a esos diseños grandes de personajes tan típicos de SNK que resultará agradable a aquellos jugones de la vieja escuela. Puede que después el diseño de personajes se quede un poco vació, con escenarios repetitivos o faltos de objetos, pero resultan de lo mas colorido y vistosos. Por supuesto, un título como el que estamos analizando, tan ceñido en seguir el tempo de los golpes y conseguir una sincronización perfecta a la hora de bloquear los ataques no puede permitirse ralentizaciones, y en ese sentido no tenemos ningún problema, ni siquiera en situaciones mas complicadas con varios enemigos en pantalla y explosiones por doquier.

La música sigue la misma dirección que su apartado visual, con melodías sintetizadas que nos provoca esa reminiscencia a tiempos pasados. No contiene ningún tema destacable o pegadizo como para que se nos quede grabada en el cerebro, pero cumple perfectamente con su papel de acompañamiento. Por cierto,aunque narrativamente el juego no tiene mucha “chicha”, hay que agradecer que los textos estén traducidos completamente al español.

Conclusión

Way of the Passive Fist es un buen acercamiento a ese estilo visual y sonoro de las recreativas de “yo contra el barrio” que tan de moda se pusieron en los años ´90. El título resulta de lo más original por su sistema de combate, basado más en la defensa que en el propio ataque, cambiando las mecánicas que hemos interiorizado desde hace tanto tiempo y aportando un toque de frescura que nunca antes habíamos visto. Por desgracia, la reiteración de enemigos, escenarios y situaciones lastra en parte el resultado final.

Way of the Passive Fist

14,99€
Way of the Passive Fist
6.9

Gráficos

7.5 /10

Sonido

6.5 /10

Jugabilidad

6.5 /10

Duración/Diversión

7.0 /10

Pros

  • Recuerdos de beat´em up clásicos
  • Propuesta original basándose en la defensa

Cons

  • Puede llegar a ser demasiado repetitivo
  • Echamos en falta un modo cooperativo