Los muertos se lo pasan pipa en Wailing Heights, un lugar donde escuchar buena música y formas parte de una etnia de lo más curiosa (y terrorífica).

Bienvenidos a Wailing Heights, el paraíso de los muertos que quieren vivir como si estuvieran vivos. Eso sí, pese a ir a la moda y ser lo más “underground” posible, debes pertenecer a una de las distintas clases sociales que conforman esta parcelita de ultratumba. Por si fuera poco, todo aderezado con canciones con varios géneros musicales. Una locura de Outsiders Games que seguro os llama la atención, ¿Verdad? Pues ponte cómodo y contempla lo que te espera en esta particular aventura gráfica.

Como acabo de decir al comienzo del texto, Wailing Heights es una aventura gráfica al uso, donde deberemos hablar con varios personajes, interactuar con objetos y resolver los distintos problemas que hacen acto de aparición para proseguir con la historia. Nosotros manejaremos en una primera instancia a Frances Finklestein, el manager del aclamado grupo de rock The Deadbeats, que por un infortunio de la vida acaba en este particular sitio con un pequeño contratiempo: sigue estando vivo. Su propósito es claro como el agua cristalina, y es que no desea otra cosa que volver al mundo donde pertenece lo antes posible antes de que todo vaya a peor… suceso que por desgracia sucede.

Frances Finklestein tendrá una habilidad que le será otorgada desde el comienzo de la aventura, y es la capacidad de poseer los cuerpos de las personas siempre que cumpla tres requisitos: conocer su nombre, tener un objeto que odie y otro objeto que ame. Si conseguimos reunir estas tres condiciones, podremos controlar a personajes tan atípicos y extravagantes como un fantasma que es abogado, un vampiro hipster de la música indie o un hombre-lobo popular por los bares que frecuenta, cada uno de ellos con sus habilidades especiales que habrá que poner en juego cuando la situación lo requiera.

 

Pese a que en un principio el juego pueda parecer muy lineal, según avancemos los capítulos la dificultad será mayor, ya que habrá que saber en qué momento y situación emplear a uno de estos individuos que podemos poseer. Por ejemplo, para recuperar un libro habrá que volar con el vampiro convertido en murciélago hasta alcanzar una ventana, mientras que usaremos al abogado fantasma para pasar por hordas de zombies sin ser detectados. Poco a poco todo se irá volviendo más complejo, por lo que habrá que estar atento a todo elemento que haya en pantalla y pistas que los NPC´s pueden ofrecernos para salir de Wailing Heights.

Parte de esa dificultad radica en lo difícil que es conseguir algunas de las pistas y objetos clave. Wailing Heights es un juego muy musical, y muchas de sus pistas vienen otorgadas por medio de canciones que los personajes interpretan. El problema es que, para llegar a estas canciones (o a una línea de diálogo concreta), tendremos que hacer unas preguntas muy concisas y en el orden estipulado por el juego. Esto en ocasiones supone algo de frustración al no poder conseguir que un NPC “cante” y nos de la solución que estamos esperando. Si no fuera por esto, el título sería más fácil, pero a su vez mucho más embaucador al estar más atento a la curiosa historia antes que estar acribillando a los muertos con mil preguntas.

Es cierto que las mecánicas de aventura gráfica no difieren en exceso de lo visto en otros títulos, pero donde Wailing Heights da la nota (nunca mejor dicho) es en su apartado sonoro. Es increíble ver cómo el estudio ha recopilado en su título independiente todo tipo de géneros, pasando por el indie, pop, rock, soul y hasta country. Cada personaje tendrá su propio estilo musical, y según avancemos en la trama (sin spoilear nada) iremos recorriendo varios conciertos que recogen muy buenas canciones. Además, como aspecto curioso, cuando los personajes se pongan a cantar, aparecerá una especie de karaoke en la parte inferior de la pantalla, que nos ayudará a entender mejor la canción y a recopilar las palabras clave que necesitamos para poseer a otros protagonistas. Eso sí, no todos son buenas noticias, ya que el juego viene íntegramente en inglés. Es cierto que los diálogos son muy irónicos y abusan de un humor inglés para sacar la carcajada fácil, con unas conversaciones que serían difícil de traducir, pero que no son legibles a menos que tengamos un nivel medio-alto en esta lengua extranjera.

Visualmente tampoco se queda atrás, recurriendo a un estilo gráfico que nos puede recordar al pop-art tan colorido que vemos en las ilustraciones de hoy en día. Pese a estar en una tierra infectada de muertos, aceras sucias y edificios que se caen a cachos, pocas veces apreciaremos tonalidades oscuras, sino que el juego intenta ofrecer un contraste variado que en algunas ocasiones lo sobrepasa ofreciendo personajes como si salieran de un dibujo animado clásico (y si no, mirad el aspecto de los hombres-lobo). Una mezcla que particularmente sienta muy bien, y aunque las animaciones no son el fuerte de Wailing Heights, poco importa debido al género al que pertenece. Para profundizar un poco más en su aspecto visual, cada vez que poseamos a un personaje nuevo, o entre una secuencia de animación, esta será recreada como si de un cómic se tratara. Se nota que Outsider Games ha mimado estos aspectos de su juego y no quiere que el jugador se salga de esa ambientación tan original.

 
 

Conclusión

Wailing Heights podría ser una aventura gráfica al uso, pero hace gala de un par de características que lo hacen especial. Primero, el gran componente musical que da toda la esencia al juego de Outsider Games, y segundo por la forma de poseer al resto de protagonistas y las habilidades que éstos encierran, aportando dinamismo y frescura. Lástima que el juego venga en inglés, y que los diálogos sean tan importantes para proseguir en la trama, obligando al jugador a seguir un patrón de preguntas concretas si queremos sonsacar la información relevante. Si el idioma no es un impedimento, y te gusta el humor inglés, adelante con el título.

 

Wailing Heights

11.99€
6.9

Gráficos

7.0/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

6.5/10

Diversión / Duracion

6.0/10

Pros

  • Su lista de canciones
  • Visualmente llama la atención
  • Cada personaje tiene sus propias habilidades y personalidad

Cons

  • Se necesita un inglés medio-alto
  • En ocasiones los diálogos frenan el ritmo de juego
  • Las animaciones son justitas