Conviértete en vampiro y decide sobre tu propio destino, así como el de Londres, en Vampyr

Dontnod Entertainment es, quizás, uno de los estudios de desarrollo más versátiles, polivalentes y flexibles que hay en el sector del videojuego actualmente, pues tan pronto realizan obras enmarcadas dentro del género de la aventura gráfica como una de acción, o la que hoy nos atañe: Vampyr, una aventura de rol narrativa con temática vampírica que ha versado muchas miradas sobre ella desde su anuncio.

Este equipo de desarrollo son los encargados de firmar títulos como Remember Me para Capcom, Life is Strange para Square Enix o Vampyr para Focus Home Interactive, además, próximamente tienen varios proyectos que verán la luz: Las Aventuras Extraordinarias del Capitán Spirit dentro del universo Life Strange o Twin Mirror para Bandai Namco.

Como veis, el calificativo de versátiles comentado anteriormente les viene como anillo al dedo. Por ello, había mucha expectación en verso a su propuesta de vampiros, pues algo desarrollado por este estudio debía de ser cuanto menos interesante, y bueno. Además, hay que tener en cuenta que esta temática sobrenatural hacía mucho que no se veía en los videojuegos y había bastantes ganas de que volviera, de hecho, desde Legacy of Kain o Vampire: The Masquerade la cosa estaba algo estancada.

Así pues, sin más dilación ni demora, veamos que tal ha resultado esta ambiciosa aventura llamada Vampyr en su análisis al detalle, comentar de antemano que el título nos ha entretenido de buena manera y que tiene cosas muy interesantes. Sin embargo, tiene muchos flecos que no acaban de consolidar un producto a la altura de lo esperado.

Como hemos comentado en las primeras líneas, Vampyr es una aventura narrativa que mezcla acción y rol con una temática de vampiros. En ella, encarnamos al doctor Jonathan Reid, el cual regresa a Londres, su ciudad natal, después de haber estado sirviendo a su país en la Primera Guerra Mundial. A pesar de su ansiado regreso, el doctor no se espera que su amada Londres estuviera envuelta en graves problemas, pues ésta se ve asolada por una fuerte epidemia que está diezmando la población y haciendo estragos en todos sus distritos. La culpable de semejante desolación es la gripe española, aunque no una cualquiera, ya que esta enfermedad tiene una mutación, y es que convierte a sus huéspedes en vampiros.

Partiendo de esta premisa, encontraremos una historia cargada de misterios y muchas decisiones que nos llevarán  a grandes disyunciones morales. Asimismo, nuestro objetivo en todo este embolado será encontrar una cura a esta epidemia con el fin de erradicarla, pues al fin y al cabo somos un doctor. Aunque no un doctor normal, Reid es convertido a vampiro por una entidad desconocida, por lo que a lo largo de la historia, no solamente trataremos de encontrar una cura para la epidemia, sino una para nosotros mismos además de saber quién nos hizo ser lo que somos. De esta manera, y gracias a que somos un ser sobrenatural, ganamos unas mecánicas de lo más interesantes en el juego que a continuación se irán detallando, ya que primero nos gustaría dedicarnos al elemento de narrativo.

El aspecto narrativo es el pilar troncal del juego y una de las facetas más destacables del equipo de desarrollo, pues todos sus trabajos han funcionado muy bien con esta característica. La aventura que se nos presenta es atractiva y disfrutable, aunque a nuestro parecer cuenta con un ritmo lento e irregular. Ésta arranca de una forma muy correcta, presentando la premisa, los personajes y la atmósfera. Sin embargo, ésta se va diluyendo poco a poco hasta que retoma fuerza hacia poco más de la mitad del título. Posteriormente lo que se desarrolla está muy bien, la verdad, pero de nuevo vuelve a tener un bache con un final un tanto abrupto y forzado.

No obstante, el universo que Dontnod ha creado en este Vampyr es digno de alabar, pues todo él, así como su ecosistema, está bien conjuntando y se siente orgánico. Por ello, nos parece un mundo muy interesante y sugerente, que a su vez utiliza como recurso o influencia algunas referencias a películas clásicas o leyendas de esta temática.

En el juego existen diferentes elementos narrativos de esos que estamos hablando, los cuales ayudan en gran medida al desarrollo del argumento. Éstos los encontramos sobre todo en los diálogos o conversaciones con los habitantes de la ciudad, cuyas historias suponen el trasfondo real del título y que para conseguirlas todas tendremos que ir ahondando en cada uno de ellos con nuestras dotes persuasivas. A su vez, los distintos documentos, como: cartas, periódicos o recortes informativos, aportan un enfoque más profundo, y las misiones secundarias acaban de culminar el trabajo.

De esta forma, las relaciones sociales que nuestro doctor pueda tener o formalizar, serán muy importantes en el videojuego. Y esto es gracias a los guionistas, los cuales han realizado un trabajo encomiable en esta labor. Por ello, es muy sencillo empatizar con los personajes en primera instancia, pues según vamos conociendo las historias de esta Londres decadente, vamos haciéndonos más participes de todo cuanto está aconteciendo en sus calles. Asimismo, nos veremos envueltos en una tarea aún mayor, que es la de ayudar a toda persona que requiera de nuestros servicios.

Sin embargo, existe un factor mucho más crucial y preocupante en torno a estos personajes, así como una disyunción moral relevante para el jugador. Y es que, los ciudadanos son en sí mismos una fuente irrechazable de experiencia, nos explicamos. Como hemos comentado, Jonathan Reid es un vampiro, y como tal necesita de sangre para poder convertirse en un ser más poderoso. De esta manera, tendremos en nuestro haber la decisión de devorar el cuello de aquellos personajes más apetitosos y suculentos, o perdonarles la vida en pos de desarrollar sus historias y la trama, pues al final acabar con una persona puede suponer el caos de un distrito entero.

Como veis, este sistema es más complejo de lo que parece, por lo que conlleva un período de adaptación  hasta hacernos con él al principio, y no pifiarla a la primera de cambio. De ahí, se generan también muchas preguntas retóricas para nosotros mismos o distintas líneas argumentales en el juego. ¿Debería acabar con tal personaje?, ¿Pero cómo afectará esto a tal distrito o sus habitantes?, ¿Y si lo dejo vivir, después acabará siendo peor? Bueno pues más o menos, esta sería la situación en la que nos vemos cada vez que tenemos que tomar una decisión importante, pues la sociedad y la ciudad nunca olvidan.

Además, las decisiones no solamente afectan a la sociedad o la salud de los distritos, pues cada uno de ellos cuenta con un nivel desde saludable a hostil, que nos supondrá tener sus calles en orden y sin problemas a que estén llenas de enemigos o peligros. A parte de considerar ese nivel, también tenemos que tener en cuenta el nuestro propio, al tener que afrontar amenazas cada vez más peligrosas. En cuanto a nuestro propio nivel, tenemos que decir que se rige por la cantidad de experiencia que obtenemos, la cual también va directamente relacionada con la sangre. Este fluido tan preciado y suculento, cuenta con su propio nivel de calidad. Esa calidad dependerá del estado de salud del ciudadano, así como de cuanto lo conozcamos. Por lo tanto, cuantas más pistas o detalles sepamos de un personaje más valdrá su sangre. En definitiva, todos nuestros actos tienen consecuencias en esta sociedad.

Todo esto que hemos tratado hasta ahora suena muy bien, es interesante además de estar bien implementado en la jugabilidad y las mecánicas del título. ¿Pero qué pasaría si decidimos no matar a nadie y ser buenos? Porque ciertamente, existe esa posibilidad. Pues bien, que todo este sistema carece un tanto de sentido y pierde fuerza en sí, y ni que decir tiene que toda la aventura se nos hará más difícil, puesto que nuestros enemigos no pararán de aumentar su poder y nivel, mientras que nosotros nos quedamos estancados al no obtener suficiente experiencia. No obstante, es una manera de pasarse el juego completamente licita, de hecho, hasta hay un logro.

Al elegir no matar a nadie, nos encontramos que perdemos un tanto el aspecto más trabajado del juego, dejándonos solamente el apartado jugable como principal atractivo. Sin embargo, éste no es lo suficientemente profundo y elaborado como para tirar del carro en solitario, es decir, creemos que no tiene suficiente fuerza como para ser el único reclamo del videojuego, por lo que siempre vamos a sentir esa tentación, o necesidad, de consumir alguna persona, en pos de pegar un salto de poder.

En cuanto al sistema de combate, ya que lo estábamos introduciendo en el párrafo anterior, nos encontramos algo un tanto sencillo pero parco en opciones. Las batallas tienen lugar en tiempo real y nuestro querido doctor tiene distintas posibilidades de poder afrontarlas. De esta forma, nosotros como jugadores, podemos personalizar a nuestro gusto o estilo hasta dos configuraciones distintas; pudiendo elegir equiparnos con un arma en cada mano (una principal y una secundaria, cada una tiene un fin distinto) o bien usar armas a dos manos. Si escogemos pelar con un arma en cada mano, tendremos una para quitar vida y otra para realizar ataques fuertes y así desgastar la barra de energía del enemigo, mientras si escogemos combatir a dos manos, contaremos con esas dos posibilidades también, pero sin tener que alternar entre armas. Por otra parte, nos gustaría puntualizar que en la variedad de armas que hay disponibles en el juego, existen armas de dos tipos: cuerpo a cuerpo y armas a distancia (escopetas y revólveres), aunque no hay mucha variedad de ninguno de los dos.

A parte de las armas, nuestro protagonista también puede servirse de sus poderes sobrenaturales para acabar con sus rivales. En total, contamos con hasta cuatro poderes vampíricos que podemos equipar en nuestro inventario, aunque obviamente, hay más en el juego de esos cuatro. Además, también podemos escoger un ataque final de entre tres disponibles, el cual suele hacer mucho daño o provocar grandes estragos en el enemigo, sacrificando una larga demora de tiempo para volver a utilizarlo, claro está.

Utilizar todos estos elementos en combate no es gratuito, pues existen tres barras en nuestro HUD que nos indicarán tres estados a tener en cuenta. Éstas indican: salud, energía y sangre. Todas ellas se pueden aumentar con la experiencia junto a las habilidades de nuestro vampiro, pero según nuestro estilo de combate (armas pesadas o ligeras), consumiremos más energía o menos, así que tendremos que priorizar la mejora de un estado u otro. Y lo mismo para los poderes, los cuales consumen sangre que la obtenemos de jeringuillas preparadas por nosotros mismos a partir del “crafteo” de objetos o al morder a los enemigos.

Los enemigos no son muy variados que se diga, ni tampoco sus patrones de ataque, haciendo que las batallas acaben siendo aburridas y monótonas a largo plazo. No obstante, existen cuatro tipos de resistencias que añaden un tanto de gracia al asunto, pues nos obligan a cambiar un poco la táctica al combatir contra cierto tipo de enemigo. Por ejemplo, hay rivales que son resistentes a ataques de sangre, a disparos o golpes cuerpo a cuerpo, por lo que tendremos que saber con qué atacar en cada momento. Aun así, este apartado se siente algo pesado como decimos, más si tenemos en cuenta que la IA tampoco cumple su función en cuanto dificultad se refiere.

Cambiando de tercio, nos gustaría comentar el mundo abierto que presenta Vampyr con una recreación de Londres muy lograda. Esta ciudad presenta una atmósfera totalmente lúgubre, decadente, pobre y desolada que realmente hace justicia a la situación actual que está viviendo el pueblo en ella. La escala del mundo que representa no es muy grande, pues en el momento que alcancemos casi la mitad del juego ya la habremos recorrido entera. Sin embargo, eso no significa que no tengamos libertad de acción o exploración, pues uno de los alicientes más grandes que tiene este juego es investigar y explorar las calles, así como los personajes, para recopilar toda la información posible. De esta forma, nuestras posibilidades siempre son variadas y en nosotros está la decisión de ir a por la trama principal, o bien recopilar más pistas y abrir nuevos caminos para hacernos el desplazamiento por la ciudad más fácil.

Asimismo, existe un factor más que influye en nuestra aventura y en gran medida a los distintos distritos de Londres, la cual cuenta con un total de cuatro. Y es que para subir de nivel a nuestro personaje, tendremos que descansar en un escondite. Recordad que somos un vampiro, y que por lo tanto, no podemos salir a la luz de día. Por ello, descansaremos durante el día en estos lugares que están repartidos por toda la ciudad. Pero aún hay más, pues cuando nosotros dormimos el sistema de sociedades sigue funcionando y el tiempo sigue su curso. Ese será el momento en el que la salud de los distritos, que comentábamos anteriormente, variará en función de las decisiones que hayamos tomado en esa noche, así como de los habitantes que fallezcan o enfermen. Y nosotros, como doctores, tendremos la posibilidad de ofrecer remedios a cada paciente según nuestras preferencias o directrices, por lo que en cierta manera disponemos de la potestad de hacer una ciudad mejor o peor.

Decíamos que nuestras decisiones tenían sus consecuencias, y en este juego, como en ningún otro, se han plasmado muy correctamente. Aun así, quizás esperábamos que ese impacto fuera más drástico e importante, pero a fin de cuentas se deja notar de buena manera. Nos explicamos, esos cambios que se realizan tras descansar al fin de cada noche pueden desencadenar desastres, como: destrucción, caos o que la epidemia se extienda sin remedio. Y eso conlleva varias implicaciones permanentes, como que los precios de los objetos que se venden aumenten, que una taberna cierre si matamos a su tabernero o tabernera, que un distrito perezca si arrasamos su centro de salud, etc…

Todas estas líneas escritas tienen un fin. El de daros a conocer que ofrece la nueva propuesta de Dontnod, por lo que creemos que a estas alturas, más o menos, ya se puede formar una idea bastante concisa de lo que podéis esperar de él. Asimismo, comentar que esta aventura nos puede brindar una gran cantidad de horas muy entretenidas, teniendo que invertir unas 20 horas de juego para completar la historia principal y unas 10 más si queremos sacar el máximo partido del videojuego.

En cuanto al apartado gráfico se refiere, nos hemos llevado una tremenda decepción. Y no es por su diseño artístico, pues éste es bastante correcto, con una ambientación tremendamente absorbente y una recreación muy fiel. Sin embargo, nos topamos con un apartado técnico absolutamente paupérrimo y deficiente, así como una serie de detalles que nos sacan de contexto, como: los rasgos faciales de los personajes, que no están para nada detallados, haciendo que cuando éstos se emocionen no reflejen lo que realmente sienten, unos modelados pobres, texturas de calidad discutible, errores de iluminación, animaciones un tanto toscas y, sobre todo, unas pantallas de carga muy tediosas.

El rendimiento de Vampyr es de los peores que nos hemos encontrado en los últimos lanzamientos, y esto nos ha supuesto muchos quebraderos de cabeza. No puede ser que en estos tiempos encontremos videojuegos que tienen cargas de más de 2 o 3 minutos al inicio o al caer derrotados… Esto es inadmisible, y no solamente eso, sino que encima hay cargas en los momentos más inesperados, como en medio de los combates. Desde luego, este apartado debería de revisarse y tratar de arreglarse, debido a que obviamente influye en la experiencia de juego, por no hablar de algún que otro cierre o cuelgue inesperado del juego.

Por último, su apartado sonoro sale un tanto mejor parado. Su banda sonora cumple con creces con su cometido, presentando temas ambientales muy logrados y multitud de instrumentos identificativos de la época en la cual se ambienta el título. En general, se ha hecho un gran trabajo en este apartado y no hay mucho que podamos reprochar en este sentido, sin llegar a ser nada realmente memorable. Y en cuanto a las voces, comentar que éstas están en un perfecto inglés británico con subtítulos al castellano bien localizados.

Conclusiones

Vampyr es una obra con muchas ideas buenas, aunque no todas se han sabido implementar de una forma correcta. Su punto fuerte, desde luego, es el aspecto narrativo que combinado con una ambientación y una atmósfera sobresalientes, logran hacer de este videojuego un producto muy absorbente a la par que atractivo. Por desgracia, su ejecución no ha acabado de ser todo lo brillante que podíamos esperar por varios problemas de rendimiento y pulido, pero nadie puede negar que ha sido todo lo ambicioso cuanto ha podido. Por ello, si lo que estás buscando es una historia de vampiros y crees que puedes soportar sus carencias, seguro que Vampyr te ofrecerá un entretenimiento más que satisfactorio.

Vampyr

59,99€
Vampyr
8.1

Graficos

7.5 /10

Sonido

8.5 /10

Jugabilidad

8.0 /10

Duración/Diversión

8.5 /10

Pros

  • Ambientación y recreación
  • Impacto de nuestras decisiones
  • Elementos narrativos

Cons

  • Rendimiento muy deficiente
  • Acabado gráfico que no está a la altura
  • Cargas excesivamente largas