No hace falta una acción intensa o algo similar para que Truberbrook sea atractivo a la par que misterioso y bonito

Para empezar, debo admitir que no soy fan de estas aventuras gráficas pero ha decir verdad el juego que en esta ocasión nos acompaña ha resultado lo suficientemente atractivo como para cambiar mi postura al respecto. Sin embargo, no me refiero a que después de haber interactuado con el videojuego me vuelva leal al género, solo quiero aclarar que Truberbrook, el protagonista de este nuevo análisis, ha logrado en gran parte cautivarme como lo habría hecho alguno de los títulos de mi lista de favoritos.

Truberbrook

Truberbrook es una misteriosa aventura gráfica desarrollada por el equipo alemán btf que curiosamente se ha dado a la tarea de crear, a mano, todos los escenarios que apreciamos en el juego, algo que llama bastante la atención y que por supuesto ayuda a darle realismo a pesar de que la animación esté un poco en su contra, pero eso lo abordaremos más adelante.

Vamos a concentrarnos entonces en lo que el juego quiere que captemos primero y es que en lo personal lo primero que percibo es tranquilidad y comodidad por que no solo son los controles sino también el ambiente musical y visual los que me brindan esa sensación. La historia sobre la que se apoya el videojuego tiene como personaje principal a Hans Tannhauser, un científico que pasará unas inquietante vacaciones en un pueblo de Alemania llamado especialmente Truberbrook. No quiero sonar sentimental pero así es como me siento con el propio juego, como si fuese yo quien estuviera viviendo esas vacaciones.

Ahora bien, ya que tocamos la historia del juego debo decir que está bien, tiene una buena trama, logra cautivar y se desarrolla correctamente pero hasta ahí. Tal vez no alcanza a ser uno de los aspectos que más destaca pero por lo menos logra ponerte en sintonía con esta aventura y sus misteriosos sucesos que involucran a todo el pueblo, incluso a cada uno de sus habitantes. Los pequeños interrogantes que se van creando a medida que avanzamos y las rarezas que se nos presentan inesperadamente son solo escalones que nos conducen a un misterio más grande que pone en riesgo al mundo entero. Una tarea que te dejo a ti si gustas resolverla.

Truberbrook

Pasemos a la jugabilidad, uno de los elementos en el que el juego se muestra despreocupado y sinceramente no es para nada molesto, además tampoco hace falta hacerlo más complejo y con lo sencillo que es movernos e interactuar en general, es bastante cómodo como ya os lo he dicho. Aquí no nos desplazamos por el mapa haciendo lo que se nos venga en gana, el juego solo te permite relacionarte con los objetos que estén en el escenario y mover a tu personaje a donde le indiques; únicamente después de haber explorado todo el lugar o de haber resuelto algún puzzle podremos pasar al siguiente escenario pero te advierto que en ocasiones no tendrás ni idea de lo que debes hacer.

Los espacios, por su parte, son cuidadosos en cuanto al detalle, los desarrolladores por lo visto se ha preocupado bastante por los escenarios y ha decir verdad el juego es atractivo por esa misma característica, un aparatado visual muy original que hace de Truberbrook una llamativa aventura gráfica que destaca en el género. Por otra parte, las animaciones que van muy de la mano con lo anterior, pueden resultar poco fluidas de tal manera que pueden dar una sensación áspera y aunque me atrevería a pensar que esto es hecho apropósito para complementar el clima rústico del videojuego, pudieron haberle prestado más atención a este detalle.

Truberbrook

No voy a dejar de lado los personajes que tan carismáticos se muestran a pesar de que algunos sean en pocas palabras un completo y feo misterio. No están hechos de arcilla pero tampoco son animación pura, son un contraste de ambas y ese contraste hace que veas una caricatura creada a mano haciendo cosas extrañas, fingiendo ser alguien que no es o actuando como tu mejor amigo.

La música es sin duda uno de los apartados que más limpios que podemos encontrar por que no es solo la melodía, la cual encaja perfectamente, sino también el hecho de que los desarrolladores han sabido en que momento lucirla, algo que mejora la experiencia de juego notablemente. A medida que avanzamos la melancólica melodía de fondo te llega a cautivar y a eso le sumamos el buen jazz que se logra escuchar en ciertos momentos el cual le aporta una pizca de estilo a la trama.

Truberbrook

Truberbrook alcanza a resaltar tanto visual como musicalmente y más allá de las pequeñas molestias en la animación, el juego tiene un buen nivel y de igual manera la jugabilidad es un punto a favor, principalmente para aquellos que no se quieren liar con complejos mecanismos de movimiento o un centenar de acciones reducidas a botones. En general, si deseas pasar un rato agradable y tranquilo pero a la vez poner a prueba tu cerebro y pensar un buen rato, esta extraña aventura es para ti.

Truberbrook

Para finalizar me permito recalcar el buen trabajo de btf en la creación de los escenarios, también es importante mencionar el hecho de los mensajes y las instrucciones de Truberbrook están en español, una ayuda perfecta para el tema de los rompecabezas en los que podemos pensar que no hay solución o que están mal hechos pero terminas encontrando la salida en donde menos te lo esperas, y sucede algo similar con el videojuego en general ya que puedes decir que no será una agradable experiencia e incluso que sea malo, pero si terminas jugandolo posiblemente lo encuentres atractivo en un elemento en el que menos lo esperabas.

Truberbrook

$29.99
7.9

Gráficos

8.0/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Historia

7.0/10

Duración/Diversión

8.0/10

Pros

  • Su apartado visual es único y llamativo
  • Los controles son muy simples
  • Instrucciones en español

Cons

  • La animación no es muy fluida
  • Los puzzles pueden ser un dolor de cabeza
  • Las instrucciones no son claras en algunas ocasiones