Ubisoft repite la fórmula de sus shooters tácticos en tercera persona (The Division, Windlands…) con un juego divertido pero que no sorprende en nada

Ubisoft le ha cogido el gustillo en los últimos años una fórmula que le está funcionando muy bien (casi siempre) y que mezcla varias cosas, como un gigantesco mundo abierto y un juego muy enfocado al online (pero que también podemos jugar solos) en forma de shooter más o menos táctico. Y sí, le ha funcionado muy bien en las dos entregas de The Division y también hace un par de años con el excelente Ghost Recon: Wildlands, del que tenemos ya aquí su secuela.

Y lo que tenemos es la base de lo que ya vimos allí, con alguna novedad y también, hay que decirlo, algún paso atrás. Ni unas ni otros son excesivamente importantes, pero el hecho es que da a todo el conjunto una sensación de “copia y pega” que deja al final un sabor agridulce. Porque no es mal juego, para nada. Pero podría haber sido mucho mejor.

Lo primero que nos encontramos en un cambio de escenario. Ya no estamos en Bolivia como en Windlands sino en una pequeña república tropical, Auroa (completamente ficticia) que al principio se nos muestra como un lugar donde las megacorporaciones han creado un paraíso de ensueño hasta que un ataque terrorista lo manda todo al traste. Los Ghost son enviados a investigar y allí aterrizaremos de forma accidentada…

Habrá sorpresas y apariciones inesperadas que no vamos a detallar más para no espoilear, aunque ya os puedo decir que la historia, sin estar mal, no es el plato fuerte del juego. Secretos, traiciones y unas buenas escenas con personajes carismáticos como el que interpreta el “cara de bestia” Jon Bernthal (TWD, The Punisher…)

A partir de aquí el juego empieza a rodar. Lo primero es editar nuestro personaje, que puede ser hombre o mujer y del que podemos elegir diversos aspectos como la cara, el peinado, cicatrices, pinturas faciales, tatuajes y demás. No es muy profundo pero a poco que os apliquéis tendréis un personaje bastante diferenciable del resto si jugáis con amigos.

Tras esto y unas escenas empezaremos el juego en mitad de un bosque, heridos y con una pistola como única arma. A partir de aquí todo es más o menos como ya os imagináis. Misiones principales, luego irán apareciendo las secundarias, búsqueda de coleccionables y retos y sobre todo, un gigantesco mapeado para explorar (no hay atalayas, parece que ya pasaron a la historia).

Por supuesto para movernos por el mapa podremos usar muchos y variados vehículos aunque con el hándicap de que los enemigos nos oirán desde lejos. ¡Cuidado con los puestos de control en las carreteras!

Lo principal en este tipo de juegos es por supuesto el gunplay y las acciones de nuestro personaje, que es bastante satisfactorio. Hay que decir que, como viene siendo costumbre, Ubisoft deja que los combates en Ghost Recon: Breakpoint sean como más nos gusten. Podemos configurar en las opciones prácticamente todo, incluso el tipo de apuntado, que puede pasar a primera persona si presionamos el gatillo izquierdo o mantenerse por encima del hombro, a lo Gears. Y así con todo. También hay diferentes dificultades para jugar lo que nos obligará, si la elevamos, a ser más sigilosos y más tácticos. Hay que decir que en dificultad normal, muy necesario no es.

Sí hemos notado, sobre todo en comparación al Windlands, un empeoramiento en las IA enemigas. Menos espabilados y con unos patrones de movimiento muy predecibles. Lo cierto es que en dificultad normal ni siquiera tienes que ser muy cuidadoso, puedes ir a lo Rambo. Lo cual también es muy divertido, no es una crítica; simplemente avisamos que si queréis un juego más retante y realista, elevéis la dificultad.

Se ha introducido (o se ha intentado más bien) un cierto aspecto survival en el juego. No es fácil calificar este apartado ya que al no ser muy profundo puede resultar un acierto para algunos y una pérdida de tiempo para otros. “O haces un survival o no lo hagas”, podréis decir, “pero esto es quedarse en tierra de nadie”. Y un poco verdad sí que es.

Son ciertos aspectos como que podemos recoger plantas y otros elementos naturales para fabricar objetos, que podemos rellenar nuestra cantimplora con agua de los ríos para beber y recuperar la fatiga o que ciertas heridas requieren de un tiempo para poder curarse y de unos medicamentos específicos. No es algo que sea el núcleo del juego ni en realidad hay que estar demasiado pendiente a ello, de ahí mi comentario anterior. Ghost Recon: Breakpoint no es un survival, que quede claro. Han metido cuatro cosillas de los survivals aquí y allá, pero sigue siendo un open world y un shooter en tercera persona, sobre todo.

Tendremos también una serie de habilidades, distribuídas en cuatro ramas con las que podremos desbloquear y equiparnos una serie de ventajas (serían los “poderes” de otros juegos) con muchas y variadas acciones. Una de las primeras es por ejemplo un dron que cumplirá múltiples tareas para nosotros y que resulta especialmente útil cuando jugamos solos. También puede por ejemplo curar a compañeros si jugamos con amigos. Otras son ralentización para apuntar mejor, más daño, visión nocturna, etc.

En definitiva, nada de esto es que lo convierta en un juego de rol ni mucho menos, pero añade un cierto toque más profundo de personalización al típico soldado random que manejamos en otros juegos.

Por supuesto, como en Windlans y The Division, vuelve la personalización de armas (aspecto y mejoras) que aquí sí es bastante profunda (pero es algo opcional, si no te quieres liar, no te lías).

En cuanto a las misiones en sí en esta ocasión son más disfrutables en solitario, es decir, no nos obliga o no se notan “cojas” si no las jugamos con amigos (aunque sigue siendo lo ideal jugar acompañado por algunos amigos). Pero también hay que decir que son todas bastante sosas en cuanto a estructura y demasiado parecidas entre sí. Como apuntamos antes, hay tropecientos tipos de actividades y misiones secundarias repartidas por el mapa.

La historia principal puede jugarse en modo Guiado (esto es el modo clásico, se nos marcarán los objetivos en el mapa y en el propio juego con marcadores flotantes) y el modo Exploración, donde tendremos que investigar una serie de pistas previas sin tantas ayudas. En el primer modo la historia principal puede completarse en 10-12 horas, pero ya decimos que luego hay contenido secundario y mapa para echarle cuanto queramos (aparte de los modos online).

Tampoco hay grandes sorpresas en el juego puramente online. Incursiones cooperativas, enfrentamientos PvP por equipos y casi todo visto ya antes en el Windlands o en The Division.

Gráfica y técnicamente el juego cumple sin más, hablando de la compañía que hablamos y de las alturas de generación que estamos. Quede claro que es un juego que se ve muy bien, pero tampoco nos va a dejar con la boca abierta. Algunos efectos están especialmente bien resueltos, como algunos juegos de sombras en interiores o la lluvia en el bosque… pero luego chirrían ciertas texturas, muy pobres, o el modelado de algunos personajes que casi parecen de la generación anterior. De hecho, si me apuráis, diría que en la misma máquina (juego en una Xbox One S) Windlands o The Division 2 se veían bastante más espectaculares.

El juego en general se mueve y funciona muy bien. Hay fallitos aquí y allá (texturas raras, enemigos que hacen movimientos extraños…) pero nada grave y que seguro irán puliendo con parches. En general se juega sin problemas. Los 30 fps se mantienen sólidos durante todo el gameplay, sea en tercera persona o en primera cuando apuntamos. Sólo en algunas cinemáticas, que son muy buenas por cierto, hemos visto algunos tironcillos, como si rascaran los fps por debajo de 30. Pero no ocurre siempre y como digo solo en los vídeos; en el gameplay va perfecto.

En definitiva, es un buen juego en lo gráfico y técnico, pero se le nota su desarrollo corto y el excesivo “copia y pega” respecto al Windlands. Curiosamente, al estar ambientado en un lugar imaginario y no estar limitado a ningún ecosistema (como la Bolivia de Windlandds) la Auroa de Ghost Recon: Breakpoint tiene muy diferentes ambientaciones: bosques, pantanos, pueblos, bases militares, nieve… y sin embargo ninguna de ellas es particularmente especial, son todas bastante genéricas y no llaman la atención en ningún momento.

Por cierto que tenemos un Modo Foto habilitado como viene siendo habitual en los últimos juegos de Ubisoft.

En cuanto al sonido ninguna queja en efectos y música, aunque el doblaje al español (que por cierto no viene habilitado de inicio, se descarga desde el propio juego; buscad en Opciones – Idiomas) es bastante regulero. Hay algunas voces de doblaje habituales y muy buenas pero luego hay algunas bastante rarunas

CONCLUSIONES:

Tom Clancy´s Ghost Recon: Breakpoint tiene su mayor virtud en que es una fórmula muy divertida y que sigue funcionando muy bien, asentada en un poderoso y satisfactorio gunplay al que se le pueden añadir (a gusto del jugador) más opciones tácticas, más personalización y más estrategia, si se quiere (si no, podemos ir a saco). Es muy divertido con amigos y tiene contenido para decenas, centenares de horas. Pero tiene su mayor defecto en que no aporta nada que no hayamos visto ya antes (en juegos de la propia Ubisoft, además). Si sabes a lo que vas, y te gusta, no te vas a arrepentir. Pero si buscas algo nuevo y diferente… sigue buscando.

Hemos jugado a este juego para su análisis en una Xbox One S gracias a un código de descarga digital proporcionado por Ubisoft, a los que damos las gracias

Tom Clancy’s Ghost Recon® Breakpoint

69,99 €
7.6

Gráficos

7.5/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

7.5/10

Pros

  • Mundo enorme lleno de cosas para hacer. Ubisoft style
  • El gunplay sigue siendo muy bueno
  • Con amigos aumenta la diversión
  • Muy configurable para jugar a nuestro estilo

Cons

  • No aporta nada respecto a Windlands
  • Gráfica y técnicamente no sorprende
  • La sensación de haber jugado ya a esto antes

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