The VideoKid y la nostalgia ochentera

La mejor manera de volver a los ´80 es subiéndonos a un monopatín y lanzar cintas VHS a los buzones del barrio. Seguramente la premisa os suene a cierto videojuego que llenó horas y horas de nuestras vidas, el “Paper Boy“, toda una eminencia por aquél entonces. Pues bien, en esto consiste básicamente The VideoKid; recorrer el barrio lanzando a diestro y siniestro nuestros VHS. La misión del juego, por decirlo de alguna manera, es que nuestro característico “friki” llegue a tiempo a la cita con su querida Jessica.

La pequeña introducción que vemos nada más entrar en el juego ya nos dice todo lo que nos vamos a encontrar. Cómo recibe la llamada, se abrocha las deportivas y mete en su bolsa las cintas de vídeo donde se pueden intuir los nombres de Robocop o Alien. Después de ver esto sabes que, siendo de los 80, te va a gustar mucho.

La estética pixel “block” representa todo con mucho acierto, como el inspector Gadget.

El estilo visual es pixel “en 3D”. Vale, digamos que es difícil de explicar pero me recuerda mucho a estos juguetes que están de moda ahora, los nano blocks. Entonces me gustaría dejarlo así, como un juego Pixel Block. The VideoKid es vistoso, luce bien y no tiene fisuras que se aprecien a simple vista. Lo que más me gusta de este motor gráfico es que, aun siendo minimalista, es capaz de definir perfectamente lo que está representando. Así que no vas a ver un puñado de colorines, porque ese conjunto de cuadrados representa a He-Man cabalgando sobre su Battle-cat (un tigre de guerra) y lo vas a reconocer al instante, al igual que todas las referencias ochenteras que están repartidas por todo el recorrido. Es asombroso que, cuando piensas que ya has visto todas, aparece una nueva y te fastidia la partida. Pero no es un fastidio en realidad porque me he sorprendido a mi mismo sonriendo por haber visto esa tanqueta de Aliens: El regreso luchando contra un xenomorfo. Lo que si es verdad es que, cuanto más te encuentres con estos cameos, antes aprenderás su patrón y te resultará más fácil esquivarlo la próxima vez.

El cameo de He-Man a lomos de su Battle-cat es legendario.

Con unos pocos ejemplos más, los ochenteros que leáis este análisis, vais a sentir un cosquilleo en la tripita. Y es que es emocionante ir lanzando cintas de VHS mientras esquivamos a los vigilantes de la playa, al inspector Gadget o a los protas de la saga “Arma Letal”. Es toda una oda a los años ’80 sin ninguna duda. He llegado a ver un Transformers librando una batalla en un cruce de calles…

En el apartado de sonido de The VideoKid no hay mucho que contar. La banda sonora es escasa pero efectiva, acompañando la partida pero sin destacar demasiado. Lo que si está genial son los efectos de sonido que, al igual que el tipo de gráficos que usa, son reconocibles y hacen su función estupendamente.

No pares nunca de lanzar cintas, en la zona Space Invaders se pueden sacar muchos puntos.

Respecto al recorrido del propio juego no hay mucho que decir. Es el que es y las únicas variaciones en el mismo es el hecho de que vayan cambiando los encuentros. Pero como hay decenas de “frikadas de los ’80”, se van mezclando y no suelen seguir un patrón establecido. En The VideoKid tendremos que conseguir entregar las cintas en los buzones rojos del barrio aunque lanzarlas sin compasión y romper diferentes partes del escenario nos dará puntos. Cada partida es diferente aunque esto se puede hacer repetitivo a menos que quieras conseguir todos los coleccionables. Hay muchos trajes que puedes comprar para hacer el cafre lanzando cintas como el de hombre lobo o el monstruo de las galletas. También puedes comprar 3 tipos de trucos para hacer con el skate al saltar un obstáculo. Terminando el barrio y consiguiendo todos los trajes ya no te quedará nada más que hacer a menos que quieras picarte con tus amigos para ver que llega más lejos. No tiene modo multijugador así que las partidas en el sofá con la familia son la única opción de compartir la experiencia.

El control es sencillo y muy preciso. Nos podemos desplazar por tres carriles, lanzar los VHS tan rápido como nuestro dedo lo permita y saltar obstáculos. Al saltar puedes encadenar combos cambiando de carril para saltar a otros coches por ejemplo. Esto nos dará un bonus de puntos. Existen varios potenciadores que aparecen aleatoriamente durante el recorrido. El guante de poder nos lanza cintas automáticamente a una velocidad de vértigo, las zapatillas de salto nos permiten alcanzar más altura y así esquivar obstáculos más fácilmente, aunque de esta manera nos costará más encadenar combos y la perspectiva nos jugará una mala pasada de vez en cuando. Algo que no me ha gustado nada es que, cuando consigues encestar una cinta en un buzón rojo salta un mensaje felicitando por la entrega y, aunque dura pocos segundos, suelen ser los suficientes para arruinarte la partida por tapar ese coche que te arrollara inevitablemente.

Conclusiones

En términos generales, es un juego entretenido pero que, aparte de los cameos ochenteros, no tiene recorrido y puede acabar aburriendo. Está bien para jugarlo con la familia y ver quién consigue llegar más lejos. Es una lástima que no tenga modo multijugador así que se queda como una experiencia un tanto escasa de contenido. Si os gustan los ’80 es un juego que os sacará más de una sonrisa.

The VideoKid

4.39€
5.9

Gráficos

6.0/10

Sonido

6.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Diversión / Duracion

4.5/10

Pros

  • Los cameos ochenteros son estupendos
  • Un control intuitivo y preciso

Cons

  • Poco recorrido en general
  • No hay ningún modo multijugador