Obsidian vuelve a regalarnos, casi una década después de Fallout New Vegas, otra inmensa, divertidísma y alocada historia de aventuras y rol

Nota:

El autor de este análisis es fan de los juegos de rol, de los mundos abiertos, las aventuras espaciales y además es andaluz, con lo que es muy dado a la exageración. Cuando se deje llevar por el entusiasmo se señalará en el texto con un # al principio y al final de la frase presa de su falta de objetividad, para que el lector no lo tenga en cuenta.  Fdo: la dirección de Comunidad Xbox

 

Obsidian, la compañía que nos trajo  #las obras maestras rotundas y definitivas# del rol Star Wars: Knights of the Old Republic II: The Sith Lords, Neverwinter Nights 2, Pillars of Eternity y Fallout New Vegas, ha vuelto de forma espectacular y sorprendente por lo inesperado. Aparecido en el pasado E319 y prácticamente al mismo tiempo que se anunciaba la adquisición del estudio por Microsoft (vaya jugada, Phil…), nos enseñaban este juego que vuelve a retrotraernos al rol y la aventura de antes, de hace unos años, #el bueno#.

“Fallout New Vegas” (2010) trajo más rol y más poder del jugador sobre el devenir de la historia de lo que había hecho Bethesda con “Fallout 3” (2008). ¿El mejor Fallout? (fijáos en ese cuadro de diálogos…)

Lo peor que se puede decir de The Outer Worlds, vamos a decirlo ya, es que no inventa nada. Casi todos sus aspectos, características y mecánicas, ya los hemos visto antes en otros juegos (algunos de la propia Obsidian, otros ajenos, ya os lo iré desgranando). Pero la buena noticia es que de cada uno de esos títulos coge lo mejor, haciendo un cóctel con muchos ingredientes que nos da un resultado excelente; #puede que el mejor juego de 2019# (con permiso de Gears 5, claro…)

¿Listos para comenzar la aventura? Vale, pero sin prisas… que la música del Menú de Inicio es preciosa…

Lo primero que nos encontraremos en el juego tras una pequeña intro (las cinemáticas están hechas con el mismo motor del juego) es la creación de nuestro personaje. En los últimos años se había perdido cierta sensación de aunténtico peso de la configuración de nuestro personaje (hablando en plata; hay muchos juegos que da igual el personaje que hagamos y las habilidades que escojamos… no lo notamos mucho y acabaremos resolviéndolo todo a tiros) pero #¡JA, esto es rol del bueno, amigos!# y desde el principio nos daremos cuenta que según las Habilidades y Atributos que nos potenciemos más, la aventura tendrá matices muy diferentes.

Elegid bien qué vais a potenciar de vuestro personaje porque aquí sí influye ser bueno (o menos bueno) en algo

Así, en muchas conversaciones podremos acceder a frases especiales (que nos darán la información que buscamos en ese personaje, o podremos convencerlo de algo que en caso contrario nos costaría mucho) gracias a nuestro nivel de Persuación, o de Medicina o de Tecnología, por ejemplo. Y también hay cerraduras que forzar, ordenadores que hackear, tecnología a la que acceder… de modo que no hagáis el personaje a la ligera.

También tenemos un Editor de Físico donde elegir caras, peinados y demás. Podemos ser hombre o mujer y debemos ponerle un nombre que aparecerá en los diálogos. Este editor no es muy avanzado pero aquí sí que tampoco hace falta que empleéis mucho esfuerzo ya que apenas veremos a nuestro personaje más que en los menús, el juego es prácticamente todo en primera persona.

El editor del físico no es muy completo, pero en un juego que el 98% del tiempo es en primera persona… tampoco es que importe mucho

Y tras esto, con nuestro personaje creado, nos metemos en la historia, de la que sólo os vamos a esbozar lo imprescindible pues queremos que descubráis por vosotros mismos #este best-seller de los videojuegos#.

Somos un colono que, junto a otros muchos viajaba a una lejanísima colonia espacial pero por circunstancias extrañas, que nos explicarán al despertar, el viaje ha durado muchísimo más de lo previsto (varias décadas cuando era un trayecto de un par de años) y las cosas han cambiado mucho en Halcyon, el cúmulo interestelar donde se desarrolla el juego. Nuestros compañeros no pueden ser despertados pero un científico se prestará ayudarnos… y ya iréis viendo lo demás.

Nuestra aventura nos llevará por un puñado de planetas en el cúmlo Halcyon, tomado durante nuestro criosueño por malvadas corporaciones que han llevado a muchos a la rebelión y la disidencia… ¡empieza el follón!

Lo más importante que tenéis que tener en cuenta es que estamos en un juego cualquier cosa menos lineal. No sólo porque hay una Historia Principal y muchas Secundarias (pero muchas, muchísimas… y Tareas, y de Facciones… cualquier NPC con el que nos paremos a charlar nos puede encargar una), es que además la Historia Principal muchas veces se ramifica, requiere de otras secundarias previas, o hay objetivos opcionales, o bien varias formas de completarla… una auténtica gozada que dicho así puede parecer muy complejo pero no; Obsidian ha conseguido con The Outer Worlds que todo se entienda bien y que siempre tengamos claro qué podemos o debemos hacer.

Welles, el científico que nos guiará en nuestros primeros pasos por esta fantástica aventura. Haced caso de sus consejos. Está un poco loco pero sabe de qué habla; él ha estado despierto todo este tiempo y vosotros sobando…

Las misiones son muy buenas en la Principal y también las hay muy divertidas en las secundarias. Sí, algunas “de recadero” hay, pero los diálogos son tan ácidos y con tanto humor agudo que no os importará. Porque en eso también recuerda a Fallout New Vegas; es un juego con cierto aire “macarra”, “chulesco” y “sinvergüenza”..#¡y nos encanta, claro!#

Todas estas misiones las iremos haciendo junto a compañeros que se nos irán uniendo durante la aventura. Fans de Mass Effect o Dragon Age… atentos (también en New Vegas había compañeros; es verdad): la fórmula es muy similar y está tan bien integrada como en esas sagas.

La joven mecánica Parvati será la primera en unirse al equipo… pero tendremos más compañeros, cada uno con su “miga”

Los iremos conociendo durante la aventura (normalmente en la Historia Principal) y cuando se unan a nosotros (#¡oh, Cielos… gracias!#) descubriremos que no solo les podemos equipar con armas y armaduras (lo que cambiará su aspecto además de su nivel de Defensa) sino que también se las podemos mejorar, acoplar modificaciones y demás. Podemos (y debemos) también configurar su comportamiento general: que nos sigan  de cerca o a cierta distancia, que sean más defensivos o vayan al ataque como kamikazes, que usen su arma cuerpo a cuerpo o a distancia… Como véis, The Outer Worlds no deja nada en manos del azar, sino en vuestras manos.

Nuestros compañeros actuarán como los configuremos: Cautos o Agresivos, Cuerpo a Cuerpo o A Distancia… procurad que haya variedad y combinarlos bien

No acaba ahí la cosa ya que tambén podremos dárles órdenes directas en tiempo real para los combates (otra vez como en Mass Effect, sí) como Atacad, Id Allí, Volved o usar su Ataque Especial contra el enemigo que señaléis (apuntando, claro). Este superataque de nuestros compis tiene además unas animaciones muy chulas.

Nuestros compañeros luchan, hablan, desean, ríen, lloran… y sí, también quieren un casco para protegerse la cocorota; esa de ahí es Parvati (en los diálogos el casco “desaparece” automáticamente mientras dura la conversación)

Una vez formado nuestro equipo y nuestro personaje y tenemos nuestras primeras misiones… a por el juego en sí. Desde una perspectiva en primera persona iremos recorriendo los diferentes planetas y estaciones espaciales cumpliendo misiones, desgranando y avanzando en la historia principal y explorando y loteando. Los escenarios suelen ser muy grandes (los planetas más, más abiertos) y bastante intrincados (más las estaciones espaciales y las diferentes mazmorras que hay por los planetas). No es un juego exageradamente grande en el que digáis “¡Oh, leches, me voy a echar con esto media vida para verlo…!”, pero os aseguro que por ganas de explorar no va a ser. Es verdad que las mazmorras y estaciones (lo que está edificado, vamos) está a mi gusto más “inspirado” que los espacios puramente abiertos. Pero el conjunto es una pura gozada y un deleite #como hacía años que no teníamos# los que amamos este tipo de juegos.

¿Un nuevo planeta? ¡A exploraaaaar…! (y recoger de todo… y cumplir misiones… y yo qué sé más…)

En cuanto al gameplay puro y duro es donde más nos recuerda a Borderlands; no sólo por el aspecto cell-shading (más leve aquí que en el título de Gearbox; más tenue) sino por la gran variedad de armas, algunas bastante estrafalarias y por el tipo de enemigos más comunes: bandidos, monstruos y bichos, robots, bestias enormes…

Pero, comparaciones aparte, lo cierto es que funciona muy bien. Sobre todo cuando los enemigos son duros y nuestros compañeros ya están bastante mejorados (y si sabemos usarlos correctamente) los combates son divertidísimos, excitantes e intensos. Tenemos posibilidad para acercarnos sigilosamente (mejorando esa Habilidad en concreto, claro; todo va así. Ya lo dije al principio) o podemos ir a saco.

“Ven con papá, gatito… miiiiisi, misi, misi, miiiisiii…”

Tenemos además desde el principio una especie de “tiempo bala”, un breve período de tiempo (unos pocos segundos) en que el tiempo se ralentiza ayudándonos a apuntar mejor. Una barra morada en el HUD del juego nos indica cuánto nos queda. Se “rellena” sola, en cuanto hay un tiempo de calma y, como no podía ser de otra forma, se puede mejorar gastando los puntos de Atributos necesarios. Esto hace del algunos combates #un espectáculo verdaderamente épìco a la altura del mejor Hollywood#.

Vais a pasar mucho tiempo en los bancos de trabajo trasteando con vuestras armas y armaduras y… ¡mosquis, qué modificación más chula!

Naturalmente iremos recogiendo todo tipo de cosas por el camino. Materiales para usar en los bancos de trabajos, armas y equipo, consumibles de mil y un efectos, “chatarra” vendible… Pasaremos mucho tiempo en los bancos de trabajo modificando, reparando y “tuneando” nuestro equipo y también mucho negociando con los muchos comerciantes que encontraremos. Vamos, #no apto para viciosos del Síndrome de Diógenes#

Nuestro inventario tiene una capacidad limitada (por número de espacios, no por peso) pero se puede aumentar de diveras formas; gastando puntos al subir de nivel o llevando compañeros “más fuertes”

Y así, a disparos a veces en cruentos combates, explorando cada rincón de cada planeta o estación espacial, husmeando en cada mazmorra, hablando con la gente y viéndonos envueltos en mil y una historias, nuestra aventura se irá desarrollando mientras #disfrutamos como enanos#.

¿Cómo acabaréis con ese grupo o facción? Pues de vosotros depende… algunos os querrán como a un hermano y otros os recibirán a tiros por lo mal que os habéis portado con ellos

… ah, se me olvidaba… podemos ser bondadosos o ser unos cabroncetes. No hay un karma propiamente dicho pero sí iremos adquiriendo una Reputación con las diferentes facciones. De vosotros depende quién os considerará amigo y quién enemigo…

Con un ligero cell-shading, The Outer Worlds no es un portento gráfico… pero sabe explotar su fantástico apartado artístico para lucir bien chulo

Gráficos  y rendimiento: pues un tema complejo este…

Como ya sabréis The Outer Worlds es un juego desarrollado en el último par de años por Obsidian “en solitario”, o sea, sin el apoyo de una gran empresa detrás. Su compra por Microsoft se hizo efctiva cuando el juego ya estaba casi listo y, por tanto, esto nos lleva rápidamente a formar dos ideas disonantes. Una, #podemos tener sueños húmedos, estamos autorizados, pensando lo que podrían hacer estos tíos con un buen soporte detrás, como el de Micro#. Y dos, ¿The Outer Worlds es un Triple A? Vamos a desarrollar el segundo punto según lo que hemos jugado.

El apartado artístico del juego es de darle siete premios seguidos. El técnico… bueno, tiene sus cosillas

Obsidian se “ha vaciado”, así hay que decirlo, para darnos uno de los juegos más agradables de jugar que hemos visto en años. Es una delicia ver esos planetas tan fantásticos y esas estaciones espaciales tan espectaculares. Pero aquí estamos hablando de aspecto, de apartado artístico, el cual es #de darle sopa con ondas a juegos con el cuádruple de presupuesto#.

Pero eso es una cosa y otra son los medios técnicos. Obsidian, con mucha habilidad, ha creado un juego en el que, ojo avizor, se puede notar en ciertos aspectos que, en realidad, es un juego “modesto”. Y no lo decimos como algo negativo; al contrario, es muy meritorio lo que han hecho. Es un juego que entra por los ojos sin tener graficazos (a veces algunas texturas “cantan” un poco por ejemplo; o las animaciones de los personajes a veces se ven “rarunas”). El título tiene ciertas carencias técnicas, sí. Pero casi no te das cuenta… casi.

El derroche de imaginación en cada mundo está a la altura de los mejores. Unos mundos fantásticos; en todas sus acepciones

Por ejemplo tiene unos tiempos de carga excesivos, hay ciertas rascadas en la tasa de framerate, algunas cargas de texturas tardías… poca cosa en realidad y nada que no se solucione con un par de buenos parches. Nada de ello te importa mucho una vez estás enfrascado en su red de aventura y acción; #una vez que su increíble encanto nos atrapa aunque sepamos que gran parte es ropa bonita y maquillaje#. Pero todo ello está ahí y hay que decirlo.

Los subtítulos microscópicos… No me vale lo de “todos lo hacen”. No, todos no. Hay compañías que ya se han dado cuenta y ponen en las Opciones varios tamaños de textos.

Punto negativo, y muy gordo, para el tamaño de subtítulos y menús… no sabemos a qué distancia los probaron sus responsables, #suponemos que con la nariz pegada al monitor#. Pero para cualquiera que juegue en consola, sentado en su sofá a cierta distancia de la tv, son demencialmente pequeños. Esperemos que haya parche porque hablamos de un juego con mucho, muchísimo diálogo y muchas descripciones de objetos y demás. Se necesita agrandarlos como el comer.

En lo que no hay ninguna queja es en el apartado sonoro. Tanto la música de Justin Bell, como todos los efectos de armas y naves y monstruos, como las fantásticas voces (sí, en inglés… pero hubiese sido muy difícil igualar este doblaje, en serio. Tienen una gracia y una “retranca” británica muy  especial) son de sobresaliente.

Conclusiones:

…y volvemos al principio. The Outer Worlds no es un juego que, realmente, innove en nada. Todos sus elementos ya los hemos jugado antes. Pero coge lo mejor de cada casa y pese a no ser un portento gráfico, pese a tener ciertos fallos y carencias en donde notamos que no tiene una compañía de “las grandes” detrás, nos regala una experiencia profunda pero no “sesuda”, compleja sin ser complicada, un poco gamberra pero tomándose en serio a sí misma. Y con un apartado artístico y unos personajes, historias y diálogos que, sencillamente, enamoran. No es perfecto… #pero ni falta que le hace#

Hemos jugado este juego para su análisis en una Xbox One S gracias a un código de descarga digital facilitado por Obsidian, a los que damos las gracias

The Outer Worlds

59,99 €
8.9

Gráficos

7.5/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

9.5/10

Duración/Diversión

9.5/10

Historia/Argumento

9.5/10

Pros

  • Una aventura enorme, colosal y divertidísima
  • Rol de antes: decisiones, karma, reputación... sé como quieras
  • Gunplay y jugabilidad fáciles y divertidos
  • Personajes y diálogos brillantes

Cons

  • Aún le falta un (pequeño) pulido técnico
  • Gráficamente bonito, pero se nota la falta de medios
  • El tamaño de subtítulos y textos...¡parche ya, Obsidian!

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