Un juego de disparos y plataformas frenético y vistoso dentro de la sencillez de su propuesta, algo escaso para un jugador pero divertido con amigos

Como viene siendo ya una costumbre (de la que nos alñegramos; cuanto más mejor) muchos pequeños juegos que inicialmente se desarrollan para PC, acaban llegando a nuestra Xbox One. Este The Otterman Empire ya salió hace un par de años en Steam y ahora el mismo estudio desarrollador y editor, Tri-Heart Interactive, lo ha porteado a cosnolas y desde el día 2 de este mes de julio lo tenéis en la Tienda de Microsoft.

A priori su propuesta es sencilla y promete mucha diversión: muchos disparos, enemigos que abatir sin dejar de saltar con nuestro jet-pack y plataformear. Y así es; eso es el juego. Ya que sea divertido tenemos que desarrollarlo un poco más.

La historia del Imperio Otterman, que se nos cuenta a través de unas breves escenas hechas conm el mismo motor del juego, es bastante sencilla y no intenta (ni, seamos francos, es muy necesario; venimos a lo que venimos) ser compleja ni espectacular. Hay un malo que quiere conquistar el mundo de Otterman que da título al juego y nosotros comandamos unos superagentes tan pintorescos como letales comandados por una ardilla con escafandra (que inevitablemente recuerda un poco a la Arenita de Bob Esponja… perdonad, es que lo analicé hace poco… ¡Ejemp!, seguimos) que tratará de impedirlo. La trama gira en torno adicho villano, el Mayor Tiko, que está poniendo en peligro su colonia de diversas especies, extendiendo el caos utilizando su tecnología.

Y no hay mucho más; tenemos un jet-pack con el que saltar para sortear campos de energía o vallas electrificadas para acceder a otras zonas y a disparar sin parar a los robots y droides del malvado Tiko.

Una característica que sí me pareció original es que estos jet-packs son hidráulicos, es decir, funcionan propulsando agua, por lo que debes sumergirte en las corrientes de agua que se encuentran dentro de los escenarios para “recargarlos”. También hay algunos pequeños depósitos repartidos por todos los escenarios para reponer tu salud y la munición de tu arma que, por ciertop, no dura mucho. Así que hay que afinar la puntería y no disparar a lo loco o te tienes que poner a buscar estas recargas cada dos por tres. Esta es casi toda la mecánica de combate del juego: correr, disparar tu arma, activar tu habilidad especial y usar tu mochila propulsora para volar.

El juego contiene un total de ocho mundos, cada uno con tres escenarios y se puede jugar toda la campaña solo o con hasta tres amigos en el modo de pantalla dividida local, algo que desde luego multiplica la diversión y que mejora el juego en solitario que lo cierto e que repite demasiadas mecánicas, quedándose algo plano. También tiene multijugador online.

En cada fase ganaremos de una a tres estrellas según lo bien lo hayamos hecho (derrotando de menos disparos a más enemigos, atravesando anillos o toboganes de forma impecable… cosas así), pero necesitaremos un número específico de estrellas para avanzar en la historia y desbloquear nuevas etapas, así que tocará repetir niveles para ganar más estrellas y con suerte encontrar algo de equipameinto nuevo. No hay algo que te motive demasiado a hacerlo y es una necesidad, con lo que se acaba haciendo pesado.

A medida que avanzas en la historia, desbloqueas algunos artículos cosméticos para personalizar tu personaje, así como nuevos personajes armados con diferentes armas. Pero hay que completar todas las misiones de la campaña para desbloquear personajes adicionales, incluso para usar en el modo multijugador, así que (en otra mala decisión a mi parecer) si quieres probar el online pronto vas a ir con muy pocos personajes (deberían poder desbloquearse allí de forma independiente; jugando online). Cada personaje tiene sus armas y algunas habilidades especiales, aunque al final todos tienen que hacer lo mismo.

El modo Versus presenta solo un modo gratuito para todos, y tenemos la opción de jugar con hasta cuatro jugadores. Tenemos varias opciones de configuración de partida como selelcionar enemigos u objetivos pero que realmente no cambian demasiadola experiencia.

Gráfica y técnicamente, la versión que hemos probado en Xbox One S se mueve bien, con alguna caída puntual de framerate y con una buena definición de imagen, aunque los modelados de personajes y escenarios sean muy simplones. Tampoco los efectos son muy espectaculares. Está completamente localizado al español (que no doblado aunque tampoco es que haya diálogos importantes).

La música de ritmos frenéticos entre electrónica y cartoon es algo machacona pero acompaña bien al ritmo de juego. Cumple sin más.

Conclusiones:

The Otterman Empire no es mal juego y una buena opción, sobre todo, para jugar en la misma consola con amigos. Pero no destaca en nada más. Su jugabilidad es divertida, pero no avanza o desarrolla el juego; es siempre lo mismo. Tampoco destaca en nada. Repito: no es mal juego; pero hay opciones mejores.

Hemos analizado este juego en una Xbox One S gracias a un código de descarga digital facilitado por Tri-Heart Interactive, a los que damos las gracias

The Otterman Empire

23,99 €
5.8

Gráficos

6.0/10

Jugabilidad

6.0/10

Historia

5.0/10

Sonido/Música

6.0/10

Pros

  • Jugabilidad sencilla y frenética
  • Cooperativo en la misma consola hasta de 4 jugadores
  • Colorido, simpático

Cons

  • No hay profundidad ni un desarrollo en el gameplay
  • Obliga a repetir fases para obtener personajes e items
  • No destaca en nada

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