Esperemos que todas las consultas de psicología no sean igual que la vista en The Infectious Madness of Doctor Dekker, con todo un elenco de personajes de lo más variopintos.

Lo confieso: no sé por qué razón tengo especial predilección por los juegos que abusan del FMV (Full Motion Video). Será que en su día no pude disfrutar de joyas de MEGA-CD como Dragon’s Lair o Night Trap, contemplando como iban y venían títulos de este corte tras la barrera y sin poder disfrutarlos en casa. Puede que simplemente sea que cada uno de estos juegos poseían un carisma y una personalidad propia, otorgando experiencias completamente diferentes las unas de las otras. O también puede que fuera que en esos momentos era la tecnología puntera y había un interés generalizado en probar aquella exótica manera de jugar. Sea cual fuere el motivo, me alegré mucho al saber que Wales Interactive, en colaboración con D´Avekki Studios, iban a sacar otro juego donde las escenas FMV eran las protagonistas absolutas, como ya pasó en anteriores proyectos suyos como The Bunker o Late Shift. Por desgracia, poco o nada se parece este último desarrollo a lo que la compañía nos tiene acostumbrados, y por medio de este análisis os contamos los motivos.

 

La consulta de un psicólogo. Ese será el espacio donde transcurre toda la acción que envuelve a The Infectious Madness of Doctor Dekker. Y cuando digo toda la acción, me refiero literalmente a toda. Prácticamente mismo plano, misma pared, mismo sillón y eso sí, diferentes pacientes a los que atender y tratar. Nosotros encarnaremos el papel del sustituto del Dr. Dekker, ya que éste murió en su consulta apuñalado y en unas circunstancias de lo más extrañas. La policía cree que el asesino es uno de los pacientes, por lo que pedirá nuestra colaboración y apoyo para dar con el causante del atroz crimen que se cometió. Obviamente dar con el culpable no será nada fácil, ya que cada uno de los pacientes a los cuales trataremos/interrogaremos tienen sus problemas mentales, traumas y manías que habrá que indagar para que podamos sacar nuestras propias conclusiones.

The Infectious Madness of Doctor Dekker se trata de un juego completamente conversacional donde deberemos realizar las preguntas que creamos oportunas a los pacientes que tenemos disponibles en consulta. Aunque todas las cuestiones a realizar son muy guiadas, sin una toma de decisiones relevante hasta los momentos finales del caso, deberemos estar muy atentos para entender el comportamiento, “modus operandi” de los posibles asesinos y coartadas disponibles. Lo digo desde este mismo instante: el juego viene con textos y voces en inglés, y se requiere una comprensión del idioma alta para enterarse perfectamente de todo lo que sucede. Esta barrera del idioma, aparte de afectar a la comprensión lectora, puede repercutir en otros apartados como describiremos a continuación (aunque son opcionales). Aparte de las preguntas guiadas que podemos escoger (y que nos pueden realizar, porque algunos pacientes son muy cotillas) cabe la posibilidad de realizar las que nosotros consideremos. Aunque con el mando no es lo más adecuado o rápido para realizar estas acciones, podremos escribir las preguntas que creamos oportunas. Eso si, el resultado es un poco regulero, ya que no todas las preguntas son válidas y habrá que ser especifico en la cuestión que escribamos si queremos recibir una respuesta. Esta opción de poder escribir las preguntas, más que un añadido de peso, se queda como algo llamativo pero poco útil o quizás resultase más practico si jugáramos en un PC.

Mas de 1600 escenas en alta definición se han rodado para la realización de The Infectious Madness of Doctor Dekker , y éstos es debido a que el título escoge a un asesino de manera aleatoria, por lo que cada partida tendrá cambios en los diálogos, en los comportamientos de de los pacientes y en las preguntas o respuestas que podremos sacar de ellos (por ello mismo, las secuencias también cambian). Por desgracia, no ocurre como en su anterior proyecto, Late Shift, donde nuestras acciones te trasladaban a una localización u otra y hacían cambiar drásticamente la historia. Los cambios serán en las conversaciones, y no tendremos esa sensación de estar ante una decisión de peso, sino en aspectos banales que poco o nada nos puede interesar. Puede que parte de la culpa sea la repetición del escenario, con ese mismo plano que puede parecer muy original al principio, simulando en medida a aquellas películas como Reservoir Dogs y derivados donde toda la acción se centra en una sola localización, pero que pierde fuerza de manera constante según jugamos.

Cada capítulo se centra en un día concreto, con una nueva sesión de terapia donde los pacientes acuden a charlar con nosotros. A nuestra disposición tenemos todos los pacientes de esa jornada, pudiendo alternar entre ellos para no colapsarnos con los problemas y preocupaciones en una sola tacada, o simplemente tenerlos a mano por corroborar de nuevo con cada paciente lo posible coartada que pueda tener. Cuantos más días pasen, más detalles conoceremos sobre la muerte del Dr. Dekker y más profundizaremos en la psique de nuestros posibles asesinos. Lo bueno es que precisamente cada paciente tiene su propia historia que contar, y aunque puedan parecer superficiales en una primera instancia, se irán haciendo más inmersivas según vayan pasando los días… siempre y cuando pilotemos el inglés, como he explicado antes.

Esa parte tan guiada, en la que sólo necesitamos pulsar un botón constantemente, abrir bien los oídos para escuchar las conversaciones y esperar al momento al final del juego para apuntillar el caso puede que sea el talón de Aquiles de The Infectious Madness of Doctor Dekker. Si hubiesen metido otro tipo de escenarios, algún momento que rompiese con la monotonía (las secuencias con nuestra secretaria no sirven) o algún puzle innovador para salir del estupor que ocasiona la consulta, seguramente estaríamos viendo con otros ojos al título. Mientras tanto, tenemos que conformarnos con ser un psicólogo en consultas diarias de lo más extrañas.

 

Conclusion

Los amantes de los juegos Full Motion Video (o FMV) tienen que tener cautela con The Infectious Madness of Doctor Dekker . Seguramente sea uno de los títulos con más secuencias en su haber, pero la reiteración constante de personajes, mecánicas o diálogos puede estropear mucho la experiencia. Además, salvo los instantes finales con la deducción del posible asesino, el resto de decisiones serán banales y sin mucha trascendencia, con la sensación de estar contemplando una charla incesante mientras sujetamos nuestro nuestro mando en vez de jugar. Ojo también con el idioma, ya que se requiere buen dominio del inglés para disfrutar de la experiencia de una forma satisfactoria.

The Infectious Madness of Doctor Dekker

12.99€
4.9

Graficos

7.5/10

Sonido

5.0/10

Jugabilidad

2.0/10

Duración/Diversión

5.0/10

Pros

  • Buena interpretación de los actores
  • Asesino aleatorio con cada partida
  • Idea original nunca antes vista

Cons

  • En completo inglés
  • Faltan momentos que rompan la monotonía
  • Mala implementación con mando