Los agentes regresan en The Division 2, una de las propuestas looter shooter más solventes y atractivas del mercado actual de videojuegos

El mundo tal como lo conocíamos ha cambiado mucho desde el día en el que consumimos todos sus recursos y la epidemia de asma asoló todo cuanto conocíamos. Dada la delicada situación en la que nos encontrábamos, diferentes grupos insurgentes se alzaron con la única intención de sacar tajada de la desgracia y la desolación. Por ello, la esperanza y las ganas de vivir se perdió junto con los pocos atisbos de humanidad que poblaban nuestro planeta. Sin embargo, una fuerte resistencia consiguió hacer frente al caos y la amarga fragmentación entre los débiles y los insurgentes, la cual se hizo cada vez más presente a pesar de sus serias limitaciones. Esta estaba compuesta por agentes veteranos en el  combate, los cuales no dudaron en dar la cara para tratar de equilibrar la balanza. Unos les llamaron héroes, otros justicieros, aunque ellos se hicieron llamar The Division.

Agente, te necesitamos. Una nueva alerta de socorro ha sido transmita a través de nuestras radios, y a pesar de que no vamos sobrados de personal, nuestro deber es ayudar allá donde nos necesiten. Así pues, tu deber es el de atender a todo civil que lo requiera y erradicar todo alzamiento que ose amenazar la integridad y la convivencia de nuestra sociedad. De esta forma, estarás al servicio del necesitado y darás tu vida por aquellos a quienes has jurado proteger, porque nadie más lo hará.

Esta es, quizás, una de las aperturas más elocuentes que hayamos podido formular para el juego que en esta ocasión nos concierne, aunque no cabe duda alguna de que el producto del cual vamos a hablar merece esta introducción, así como todas las secuencias épicas y sobrecogedoras que podáis imaginar. The Division 2 es para Ubisoft una de las propuestas más ambiciosas dentro de su catálogo de videojuegos actual, y es que desde que se decidiera lanzarse al género de los looter shooter no ha habido una intención o propuesta mucho mejor que la suya.

Los franceses presentaron allá por el 2016, el que hasta ahora ha sido uno de sus trabajos más significativos a gran escala en términos de vertiente multijugador, a pesar de que en su línea estarían también títulos como For Honor, Rainbow Six Siege, The Crew 2 o Ghost Recon Wildlands. Y es que la compañía a base de pico y pala siempre ha acabado haciendo de sus obras, unos productos sólidos, consistentes y perecederos.  Resumiendo, supo hacerse un hueco en lo que hoy en día conocemos como juegos como servicio, un concepto que ha surgido para quedarse y que poco a poco, tendencia, o no, se ha instaurado para muchos de los juegos de esta edad moderna del sector. Al fin y al cabo, la tecnología evoluciona, así como el mercado, por lo que no toca otra que adaptarse o perecer en el intento.

Visto el gran éxito y recibimiento que tuvieron en su primera incursión, no dudaron en aunar toda la experiencia cosechada con ella para emplearla en una secuela que mejorara lo presente, además de apuntalar las bases que ya había instaurado. The Division 2 de Ubisoft Massive es el resultado de esa dedicación y una clara declaración de intenciones para un futuro más que prometedor tanto para esta licencia, como para el resto que atesora la compañía. Así pues, recibimos uno de los mejores títulos enmarcados dentro del juego como servicio al presentar un lanzamiento de lo más completo, la conclusión del cual tan solo indica el inicio de una nueva partida y una forma de entender este tipo de videojuegos.

No obstante, estamos ante una secuela, y como tal, la sensación de innovación se pierde respecto a su predecesora. Aun así, nos encontramos de nuevo con una fórmula que sigue funcionando a las mil maravillas y que sabe jugar muy bien sus cartas. Por tanto, tenemos un videojuego de rol con disparos en tercera persona que potencia, sobre todo, el carácter cooperativo a pesar de contar con la posibilidad de afrontar toda la propuesta de forma individual. Por ello, la orientación del videojuego queda clara desde la primera toma de contacto, así como donde radica todo el poder de la experiencia.

El desarrollo de esta nueva entrega sigue claramente los patrones y la estructura que ya pudimos ver en su primera entrega, al igual que en el resto de propuestas de esta compañía. Por este motivo, se nos brinda un mapeado extenso repleto de iconos que indican actividades a realizar, como: misiones principales y secundarias, coleccionables, desafíos y eventos, entre otro tipo de contenido que compone una oferta muy satisfactoria en relación a la cantidad de horas a invertir y la calidad de estas mismas.

La presentación de estas tiene una tez bastante similar y familiar a lo que ya habíamos podido ver anteriormente en la saga, pues en planteamiento y desarrollo tienen pocas diferencias entre ellas. Mientras las misiones principales nos suponen un reto mayor con enemigos más imponentes, las secundarias suelen medirse como un desafío algo más asequible para que podamos progresar en nivel y looteo de armas o equipo. De esta forma, estas últimas nos permiten prepararnos para lo que verdaderamente nos obstaculiza en nuestro avance incesante por el duro y arduo camino de conseguir una ciudad libre de peligros e individuos indeseables. Por esas razones, las misiones secundarias están un nivel por encima del nuestro y las principales demandan un nivel más exigente. Y  a pesar de que su diseño es algo simple, se hacen bastante entretenidas, así como divertidas al afrontarlas con compañeros.

Abordando todavía el tema de las misiones, hay que decir que estas tienen lugar en unos escenarios o entornos de lo más variados, los cuales en su conjunto conforman una de las ciudades mejor recreadas en un título de este género. En esta entrega, abandonamos la Nueva York desolada y lúgubre para perdernos por las calles, las avenidas, los parques y los edificios de Washington DC, una ciudad que grita en silencio y que está subyugada por las fuerzas criminales. Así pues, la gran labor en la ejecución y la representación de esta ambientación o localización, hace que la propuesta jugable sea algo más entretenida y dinámica que en The Division. Por ello, se combate de buena forma la monotonía con un gran abanico de situaciones distintas, así como regiones que explorar y conquistar.

Ya hemos comentado ligeramente que The Division 2, al igual que The Division, son propuestas que están orientadas exclusivamente al cooperativo. De hecho, ambos juegos nos demandan estar conectados a internet en todo momento para poder disfrutar de su experiencia. De este modo, el adentrarse en solitario en sus vastas y hostiles regiones puede ser un viaje demasiado duro y aburrido como para poder aguantar el envite que esto supone. Asimismo, a esta sensación no ayuda nada el hecho de que la muerte es un duro castigo en las partidas de un solo jugador, ya que la reaparición  puede ser en un punto muy alejado del de dónde has perecido en combate. Eso se debe a que no tenemos ningún aliado que pueda revivirnos cuando caemos, dejándonos sin ningún tipo de segunda oportunidad. Y tampoco es que el matchmaking sea una solución muy gratificante en este sentido, pues en muchas ocasiones nos emparejan con jugadores que vagan por ahí sin ton ni son, además de que también puede darse la posibilidad de que nos metan en misiones que ya están empezadas.

Así pues, más nos vale asegurarnos de tener tres amigos, o más por si las moscas, para formar una escuadra competente y conjuntada para salir victoriosos de cada enfrentamiento. Las cosas en The Division 2, se han complicado, y bastante. En esta ocasión, vemos como los enemigos son algo más agresivos a la par que un tanto kamikazes, así que vendrán a buscarnos a nuestras coberturas en más de ocasión sin muchos más miramientos, no les importa morir en el intento, creernos. A esto también hay que añadir el hecho de que ahora nosotros somos agentes más susceptibles a perecer ante la parca, ya que con menos disparos caeremos mordiendo el polvo del sucio suelo. Esto solamente significa una cosa, y es que esta secuela es más difícil y exigente que la primera entrega, lo cual nos deja poco margen de error.

Pero claro… todos tenemos siempre los típicos amigos que están a años luz de nosotros en nivel y en cantidad de horas invertidas, por lo que no es raro ver que no podemos jugar con ellos o que la experiencia de juego se ve un tanto truncada debido a este motivo. Pues bien, que no cunda el pánico. Ubisoft ha pensado en esto y si nos unimos a una escuadra de amigos de más nivel que nosotros, nuestro nivel subirá temporalmente para equiparnos a ellos y no quedar rezagados en las refriegas. No obstante, esta acción solamente se aplica a la historia del juego, puesto que en los modos JcJ no habrá este equilibrio de la balanza.

Debido a que hemos mencionado los modos online de jugador contra jugador, procedamos a ver que tiene que ofrecer The Division 2 en esta faceta. En este aspecto, la propuesta sigue manteniendo la peculiar Zona Oscura, una zona infestada en la que se dan lugar enfrentamientos tanto con la inteligencia artificial como con otros jugadores. Recordad que en esta modalidad es donde encontramos el loot más jugoso y de mejor calidad, aunque este está lamentablemente contaminado… así que una vez que tenemos un botín considerable, no quedará otra que dirigirnos a una zona de extracción para intentar salir de ahí con los tan codiciados objetos y sobrevivir a la lucha encarnizada que se da lugar una vez solicitamos el rescate.

Lo cierto es que la Zona Oscura sigue teniendo su filón y su atractivo para aquellos que lo sepan apreciar y se diviertan con su oferta jugable. De todas formas, es una opción de juego que puede propiciar una satisfacción altamente gratificante a la par que una frustración irremediablemente desorbitada. Y esto es porque en cierta forma es una espada de doble filo, ya que los jugadores que se adentran en estas zonas hostiles son completamente impredecibles. Los individuos que nos encontremos en esos páramos pueden mostrarse amigables y cooperar para extraer juntos el botín, o bien traicionarnos para quedárselo todo para ellos mismos.

Por otro lado, tenemos otras posibilidades en la vertiente online, aunque estas son un tanto más convencionales. Se trata de la modalidad Conflicto, la cual se divide a su vez en dos opciones: Escaramuza y Dominación. Estos dos modos de juego nos permiten disputar partidas que enfrentan a equipos de cuatro jugadores con el fin de sobrevivir o dominar regiones sin mucho más aliciente que el de ganar un poco de experiencia y equipo. La verdad sea dicha, estos parecen meramente un añadido que han introducido a modo de relleno o porque ya los habían planteado y diseñado en la fase conceptual, pues su aporte es meramente anecdótico y nada revolucionario para la saga.

En lo referente a la jugabilidad, The Division 2 sigue siendo una experiencia sólida y contundente en este sentido, es decir, sus sensaciones son fantásticas y muy buenas. Y eso se lo debe al magnífico gunplay que atesora, y a su gratificante sistema de progresión. Esto nos permite disfrutar plenamente de los tiroteos con un control y una precisión que se muestra bien depurado a la par que trabajado. Por su parte, la progresión nos lleva en volandas por todas las ramas de habilidades, accesorios y armas que nos ofrece el arsenal o árboles de habilidades del videojuego. Por ello, casi por mero instinto de supervivencia utilizaremos casi todos los tipos de armas que recojamos con el único fin de equipar la mejor que tengamos mientras tratamos de encontrar aquella que mejor se adapte a nuestro estilo de juego.

A su vez también es una delicia ver como mejoran nuestras armas o equipamiento a medida que vamos gastando los puntos para tal acción, pues por poco que las perfeccionemos, conseguiremos que tengan menos retroceso, más precisión, capacidad de cargador e incluso estabilidad en el disparo. Así pues, el hecho de optimizar un arma para sacar todo su provecho no solamente se debería contemplar cuando tengamos una realmente buena o portentosa, sino que también tendríamos que tenerlo en cuenta cuando nos veamos un poco atorados en nivel o poder de ataque. Con ello, queremos decir que la sensación de tiro está presente y es palpable, así que casi podríamos decir que se siente cada disparo y en consecuencia sabremos que nos hace falta tocar de nuestro armamento.

En líneas anteriores habíamos hecho una pequeña alusión al comportamiento de la inteligencia artificial, pero creemos que en cierto modo había que pararse un poco más a ver este aspecto del juego. Este elemento del título es muy importante, pues una IA nefasta o nula puede lastrar verdaderamente todo el trabajo y empeño depositados en otros apartados. Es por eso que en The Division 2 se ha intentado pulir todo lo posible el comportamiento de cada ente contralado por la máquina. De este modo, los enemigos son un rival considerablemente temible que acostumbra a ser más agresivo que nosotros, y sino esto es algo que aprenderemos a medida que nos hinchen a tiros. Por ello, la inteligencia artificial nos someterá a supresión en la medida que le sea posible, dejándonos pocas opciones de tiro o viniendo a buscarnos a nuestras coberturas. Además, ellos mismos buscan coberturas y sitios en los que parapetarse cuando se ven en la misma situación. Mención aparte también merece la forma de actuar para que tratemos de movernos de nuestra posición, ya que cuanto más estemos en coberturas más granadas o cocteles molotov nos lanzarán para que salgamos de estas mismas. En definitiva, no es la mejor inteligencia artificial que nos hemos encontrado, aunque al menos sabe brindarnos un poco de resistencia, oposición y contestación a nuestro fuego ofensivo.

Referente a los enemigos, también podríamos comentar la cantidad o variedad de estos mismos. Lo cierto es que la variedad no es muy notoria, pero la cantidad sí que es bastante más sustanciosa. Por eso vemos como estos se repiten en muchas ocasiones y que en cierto modo tardan bastante en alternar entre los distintos diseños o tipos. No obstante, a pesar de que se utiliza el mismo modelado de enemigo en muchas ocasiones, sí es cierto que existen distintos tipos de estos mismos. Por ejemplo, tenemos los tradicionales francotiradores, pistoleros, escopeteros, soldados con ametralladoras ligeras e  incluso kamikazes blindados cuerpo a cuerpo, así como otros que nos mandan coches con control remoto cargados de explosivos. Eso sí, a medida que avanzamos en la historia vemos como cada vez los rivales son más robustos y voluminosos, presentado duros blindajes a modo de armadura que nos pondrán las cosas más difíciles. Asimismo, si llegamos al endgame del título, veremos como este elenco se amplía aún más con nuevas incorporaciones, lo cual es de agradecer.

A colación del endgame, hemos de decir que la nueva perspectiva que le ha dado Ubisoft Massive a este ha sido una auténtica vuelta de tuerca aplicada con auténtica maestría. En el momento que alcanzamos el nivel máximo (30), los sucesos que han acontecido en la ciudad de Washington DC toman otro tono aún más turbio. De este modo, nuestras acciones tienen una consecuencia y tras hacer frente a los “Hijos Verdaderos” – la organización a la cual formaban parte los anteriores enemigos – vemos cómo surge una nueva amenaza bajo el nombre de los “Colmillos Negros”. Estos son aún más fieros que los primeros, así que toman el control de la ciudad, reiniciando todo el progreso que habíamos logrado hasta el momento. Debido a ello, nos encontramos ante lo que podríamos concebir como casi otro juego a parte, porque a partir de entonces también se desbloquean otras posibilidades a tener en cuenta.

Una vez alcanzamos el máximo nivel y sucede todo lo descrito en el párrafo anterior, también tendremos la posibilidad de especializarnos en tres clases de agente distintas, lo cual a su vez nos presenta un nuevo árbol de habilidades para cada una de ellas, así como nuevas armas especiales. Al principio, puede ser una labor ardua elegir qué pasos vamos a tomar a continuación, sin embargo, no tenéis porque preocuparos, puesto que más adelante se nos permitirá cambiar de clase si así lo deseamos.

Y bueno, pensaréis que locura es esta, ¿no? Pues la verdad es que en cierto modo así puede parecerlo, aun así hemos de decir que el juego se convierte en un desafío aún más atractivo que en su “primera partida”. Ahora nuestro nivel no sigue aumentando como lo había hecho hasta el momento, sino que pasamos a medir nuestro potencial por la fuerza o estadísticas de nuestro equipo, es decir, según las características de nuestras armas y armadura tendremos una calificación que determinará un número como ocurría en Destiny (los juegos de Bungie). De esta forma, los rivales también cambian su clasificación por niveles y pasan a indicarse si son asequibles para nuestro nivel actual, o no, mediante un sistema de iconos que indican su nivel de peligro.

El endgame es sencillamente una sobrada y una demostración de lo que Ubisoft puede llegar a hacer con esta nueva concepción de videojuegos como servicio. Han sabido tomar las bases de una licencia exitosa y convertirla en algo aún mejor, con lo cual ya es mucho decir. Es cierto que no evoluciona mucho respecto a lo visto en la primera entrega, pero la cantidad de contenido y horas que este brinda en consecuencia, es totalmente desorbitado, casi infinito. Por eso, es difícil calcular la cantidad de horas que puede llevar acabar esta propuesta, aunque para completar la historia en sí misma quizás os pueda llevar entre unas 25 o 30 horas si nos os entretenéis demasiado con todas las actividades disponibles. Aun así, como decimos el final de la campaña, tan sólo es el inicio de un nuevo punto de partida.

En lo referente al apartado gráfico o técnico, de nuevo nos gustaría resaltar que el título se ve verdaderamente bien, haciendo especial mención al diseño y recreación de los escenarios, así como  la misma ciudad que ha sido plasmada a escala natural. Sin embargo, la evolución gráfica respecto a la primera entrega no ha sido tan notable como habríamos podido esperar, más si lo jugamos en las primeras consolas de esta generación. No obstante, The Division 2 sigue siendo un portento en este aspecto y el motor SnowDrop sigue dando el do de pecho. Gracias a él, podemos ver mil y un detalles que abruman al jugador y dejan imágenes dignas de las mejores estampas. La iluminación, los modelados y la gestión de las partículas siguen siendo su punto fuerte, aunque las texturas aún tienen cierto margen de mejora. Asimismo, la imagen muestra una nitidez muy notable, la cual se aprecia mejor en la versión HDR y 4K nativos de Xbox One X. Por otra parte, el rendimiento del título se mantiene bastante estable, aunque en parte eso se debe al hecho de que sacrifican la tasa de imágenes por segundo, dejándola  a 30fps y una resolución dinámica. También cabría destacar que la propuesta acusa un popping bastante presente, el cual provoca apariciones de elementos en pantalla de una forma abrupta y frecuente.

Por último, el apartado sonoro es quizás el más discreto del conjunto, puesto que su banda sonora no tiene temas muy destacables y la música es meramente ambiental. Sí, hay algunas composiciones que sobresalen en algunas ocasiones con tal de aportar cierta épica a alguna batalla, pero por lo general nada digno de mención. En lo referente al doblaje, hemos de decir que este ha sido localizado completamente al castellano y de una forma bastante correcta, en el cual incluso encontramos voces muy conocidas en este ámbito. Y en cuanto a los efectos de sonido, estos se muestran contundentes, sólidos y tratando de emular un realismo acorde con la sensación de disparo, y hay que decir que lo consigue de forma bastante satisfactoria.

Conclusiones

The Division 2 es justo lo que esperábamos de él, un título con unas cotas de calidad sobresalientes y cuidado con mucho mimo y cariño. No es ninguna sorpresa que no evolucione mucho respecto a su predecesor, pero en esta ocasión se han asegurado de solventar casi todas las carencias o fallos en esta secuela, consolidándola como uno de los referentes dentro de los looter shooter, sino de lo mejorcito. Sin embargo, aún hay aspectos que se tienen que solventar, como: el matchmaking, el diseño o estructura de las misiones, las texturas… Aun así, nadie puede negar que el producto es muy entretenido y divertido con amigos, el cual ofrece una cantidad ingente de contenido para disfrutar durante meses. Y no solamente eso, sino que toda la hoja de ruta del primer año en cuanto a contenido adicional se refiere será gratuito, lo cual es una auténtica barbaridad.

The Division 2

69,99€
8.5

Gráficos

8.0/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

9.0/10

Duración/Diversión

9.5/10

Pros

  • La recreación y ambientación de Washington DC es brillante
  • El gunplay y la jugabilidad en sí es exquisita
  • Un juego totalmente distinto después de alcanzar el endgame

Cons

  • El diseño de las misiones, así como su estructura, aún tienen mucho que mejorar
  • No hay mucha variedad en el diseño de los enemigos
  • La propuesta no es nada accesible para jugarla individualmente

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