Puede que no conozcas a Tcheco todavía, pero a partir de hoy no lo olvidarás

¿Os acordáis de Cálico Electrónico? Fue un personaje animado muy querido en nuestro país que gustó a mucha gente por su irreverente sentido del humor. Su conocimiento fue debido a una especie de “boom digital”, en unos años donde la accesibilidad a Internet era mas común y algunos la aprovechaban para dar a conocer sus creaciones. Por supuesto, este super héroe regordete no fue lo único que nació en esos años, ya que en otros países surgieron otro tipo de figuras tan atípicas y originales como la nuestra. Sin ir más lejos, en Brasil apareció la figura de Tcheco, un personaje con rasgos muy marcados que tuvo una serie de vídeos subidos de manera online. Pues bien, Marcelo Barbosa ha querido recuperar a este curioso dibujo para crear una serie de videojuegos, y hoy tenemos el gusto de analizar uno de ellos: Tcheco and the Castle of Lucio.

¿Están viendo mis ojos un TchecoWare?

Fantastico Studio junto con el propio Marcelo Barbosa no han querido ahondar mucho en un apartado visual de escándalo ni en las mecánicas jugables avanzadas. Tcheco and the Castle of Lucio es un juego de plataformas “humilde” con objetivos muy concretos. Eso no significa que sea un titulo fácil, y os aseguramos que habrá que tirar del típico prueba y error si queremos superar satisfactoriamente las 65 mini-fases que componen esta aventura. Simplemente tendremos que recoger una serie de llaves que abrirán la puerta que nos dará acceso al siguiente nivel. Sin mas trampa ni cartón, y pese a que hay una historia de trasfondo, no tiene ninguna relevancia o sentido. Aquí prima la diversión, y es lo que vamos a valorar a continuación.

Quienes hayan jugado a la saga WarioWare puede que vean un símil en primera instancia (que luego se disipa) debido a su formula jugable . En Tcheco and the Castle of Lucio cada fase apenas dura 20 segundos, y cada una de ellas es tan diferente a la anterior que nos dará la sensación de estar jugando a una serie de mini-juegos más que a una propuesta sólida de plataformas. No me cabe duda de que algo de “poso” con Wario existe, al igual que hay claras referencias a las aventuras de MegaMan, Super Mario o incluso al mítico Ninja Gaiden. Por supuesto, la estética pixelada basada en la era de los 8 bits ayuda mucha a ver estos parecidos, y quienes provengan de aquella maravillosa época seguro que ven con buenos ojos la inclusión de estas referencias.

Pinchos, llaves, plataformas y nadadoras obesas

Cada fase es única, surrealista y diferente a la anterior. Igual estamos dando patadas a un balón que evitando el canto de unas sirenas o metiéndonos en la boca de una estatua para después salir por su nariz. O incluso derrotar a los jefes finales de turno, que hay tres en todo el juego. Puede que al principio paguemos “la novatada” y, si no conocemos muy bien el escenario, acabemos con nuestras valiosas vidas. Pero a base de reintentar y reintentar, vamos a comprobar en nuestras propias carnes lo accesible que puede llegar a ser Tcheco and the Castle of Lucio. De hecho,si se nos da bien la partida, podemos ver los créditos finales en apenas 20 minutos escasos. Sí, puede ser una duración algo escasa para los tiempos que corren, pero el precio también acompaña (incluso en otras plataformas es más barato). Es cierto que existe otro nivel de dificultad, pero es un poco “trampa” porque lo único que cambia es la cantidad de vidas que tenemos al inicio. Si somos hábiles y encontramos lo botiquines secretos, pronto nos daremos cuenta que poca diferencia existe entre esta nueva dificultad y la que viene ” por defecto”.

En el rascar y saltar, todo es empezar

Al final, como he dicho, más que un juego podríamos catalogar a Tcheco and the Castle of Lucio como una experiencia. Un título de transición ligero y liviano, sin más pretensiones de las que vemos en el análisis. Eso sí, la variedad de situaciones hacen que cada mini-fase sea distinta, y os aseguramos que a los jugadores avezados en este género les gustará picarse para conseguir con cada partida avanzar un poquito más. Puede que no innove ni reinvente el género, pero su accesibilidad lo hacen idóneo para esos momentos donde disponemos de poco tiempo. Incluso sus controles están bien trabajados, lo que le permite ser accesible para cualquier tipo de jugadores, esté acostumbrado al género o no.

Conclusión

Tcheco and the Castle of Lucio no pretende engañar a nadie. Estamos ante una propuesta sencilla, directa y sin miramientos donde tendremos que superar 65 mini-fases de una dificultad progresiva. No es un juego fácil, pero una vez que le cogemos el truco a cada pantalla no tardaremos más de 20 minutos en acabarnos el juego. Si buscas un título colorido, sin pretensiones de ningún tipo y con el simple objetivo se superar nivel tras nivel con una marcada estética pixelada de 8 bits, Tcheco puede ser tu alternativa. Por supuesto, los cazalogros se van a poner las botas con el título, eso por descontado.

Tcheco and the Castle of Lucio

4.99€
6.1

Gráficos

6.0/10

Sonido

6.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Duración/Diversión

5.5/10

Pros

  • Mecánicas directas y sencillas
  • Cada mini-fase es muy original
  • Llega a "picar" por superar tu propio récord de fases completadas

Cons

  • No innova en nada
  • Puede llegar a ser corto y se pillamos el truco
  • El precio es algo elevado respecto a otras plataformas

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