Sólo diciendo que en Supermarket Shriek manejaremos una cabra en un carrito ya te da una idea de la propuesta tan descabellada que tenemos delante.

Bendito Game Pass. Si, estoy harto de escribirlo todas las semanas y a vosotros esas palabras os rebosan por las orejas, pero es imposible no citarlo cuando el servicio añade nuevos juegos. La gran apuesta de Xbox no solo recoge títulos triple AAA que llegan como agua de mayo para satisfacer nuestras demandas, sino que además incluye otro tipo de juegos que no pagaríamos ni de coña por muy barato que estuviera. Uno de esos ejemplos es Supermarket Shriek, un desarrollo indie llevado a cabo por el estudio Billy Goat Entertainment que sale de lanzamiento en Game Pass (tanto de Xbox como de PC) y que para sorpresa de todos, engancha desde el primer minuto por su jugabilidad.

Supermarket Shriek nos pone en la piel de un hombre y una cabra subidos en un carro de la compra. Así como lo oís. Su colaboración en equipo será esencial desde el minuto uno, y gracias a su torrente de voz conseguirán mover el carro en la dirección que les plazca. Con el gatillo derecho, haremos gritar al hombre y el carro girará hacia la derecha. Con el gatillo izquierdo, haremos gritar a la cabra y el carro girará a la izquierda. Cuando los dos amigos gritan, es decir, si presionamos ambos gatillos a la vez, el carro avanzará hacia delante. Parece fácil, ¿verdad? Pues os aseguramos que necesitaréis unas buenas sesiones de juego para haceros con el control del maldito carrito de la compra.

Al igual que otros juegos como Human Fall Flat o Octopus Dad, Supermarket Shriek aboga por un control poco trabajado que hace que nos sintamos patosos a los mandos. En el caso que hoy nos ocupa, los giros del carro, aceleraciones y tramos con obstáculos serán una locura constante. Todas las pantallas (salvo alguna concreta en forma de bonus) se alojarán en el interior de supermercados, con multitud de pasillos y peligros al acecho. Cada emplazamiento que visitemos tendrá diferentes objetivos, siendo el mas común la carrera de obstáculos donde tenemos que llegar a la salida en el menor tiempo posible, aunque existen variantes como recoger ciertos ingredientes dentro del supermercado lo más rápido que podamos, una carrera contra un coche teledirigido, o un desafío contrarreloj donde hay que arrasar con pilas enormes de latas de judías.

Como podéis comprobar en las imágenes, e incluso intuir por su simple tipo de propuesta, Supermarket Shriek tiene como pilar fundamental el humor. Sus protagonistas son un claro ejemplo de ello, y sus formas de morir, la manera con la que arrasan en los establecimientos, la ironía que busca el estudio con los nombres de los productos o los supermercados… todo está pensado para transmitir buen rollo. Aunque hablando de humor, me ha encantado un aspecto que para mi es la sorpresa del título de Billy Goat Entertainment, y son las fases extras que hallaremos escondidas por el escenario. Estos niveles son una recreación de distintos juegos clásicos, pero adaptadas al control del carrito. No quiero destripar mucho al respecto, pero para haceros una idea tenemos existe una versión alternativa de Super Hot o una fase que simula lo visto en Crazy Taxi, pero recogiendo palomas en vez de personas.

No todo es bueno en Supermarket Shriek, y hay factores que me han desencantado, hasta tal punto de plantearme si merecía la pena continuar jugando hasta el final. Cada nivel nos otorgará hasta un máximo de tres estrellas dependiendo de nuestro tiempo, como muchos juegos hacen o han hecho hasta día de hoy. Según jugaba no le dí mucha importancia, ya que pensaba que este marcador sería simplemente una forma de “picar” a los usuarios a batir un tiempo estipulado. Yo con mis dos estrellas por nivel me sentía feliz… hasta cierto punto de la aventura donde unas vallas pararon todas mis pretensiones. Existen tramos en la aventura (concretamente en los saltos de un barrio a otro barrio) donde el juego te pide un mínimo de estrellas si queremos avanzar. Todo un lastre, ya que supone romper el ritmo de tu progreso para buscar las fases donde veamos más factible conseguir las tres estrellas que Supermaket Shriek demanda. Quienes busquen la perfección en cada fase, un desafío personal o contra amigos del Live me parece ideal, pero ese sistema de puntuación (con la exigencia que supone por su control) no debería ser obligado para quienes desean completar el juego sin ninguna otra expectativa.

Aparte de las estrellas mencionadas y de los secretos que aguardan en cada calle, tenemos que citar a los corazones. Este símbolo del amor aparecerá cuando completemos misiones en formato cooperativo. Si, podemos desquiciarnos con nuestra persona de confianza en el salón de casa, e incluso mover a nuestro personaje siendo nosotros mismos quienes gritemos a través del micrófono. Por supuesto, esto último no lo recomiendo a no ser que queráis que la policía llegue a vuestro domicilio.

 

Conclusión

Sin comerlo ni beberlo (ni esperarlo) hemos acogido a Supermarket Shriek de muy buena manera. Su propuesta alocada, con ese control mal implementado aposta y el humor que irradia cada supermercado que visitamos lo hacen una opción muy acertada si queremos una partida rápida. Eso si, nos echa un poco para atrás tener que ser perfeccionistas y conseguir todas las estrellas que podamos para viajar al siguiente conjunto de niveles. No conozco a nadie que haya jugado y que haya quedado desencantado con la propuesta, pero no voy a ser yo quien os aconseje o desaconseje su adquisición: en Game Pass lo tenéis disponible desde su salida para que salgáis de dudas.

Supermarket Shriek

17.99€
7.3

Gráficos

6.5/10

Sonido

7.0/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

7.5/10

Pros

  • Propuesta simple pero divertida
  • Desprende humor por todos sus costados

Cons

  • El sistema de progresión a veces te frena en busca de más estrellas
  • Puede llegar a pecar de algo repetitivo