A veces apetecen unas partidillas al hockey sobre hielo, pero otras veces mola más repartir con la mano abierta. Super Blood Hockey tiene las dos opciones.

El mundo del deporte siempre ha estado muy ligado al mundo del videojuego. Desde la primera incursión con el mítico Pong, hemos visto la transición de cientos de variedades deportivas, pasando desde títulos arcades puros y duros hasta alcanzar la simulación en su máximo exponente. Hay sitio para todo, y pese a que las reglas en ciertas competiciones están escritas y no se pueden alterar, en nuestro hobby hay libertad de sobra como para reinventar estos mismos estatutos. Es lo que sucede con Super Blood Hockey, lo nuevo del estudio Kittenface Software junto con Loren Lemake y la editoria Digerati, quienes toman esta disciplina de patines sobre hielo para proponernos unos partidos de lo mas divertidos… y sangrientos.

La sátira y la ironía están muy ligadas a la exageración. Hemos visto mil veces persecuciones donde cien coches de policía persiguen a unos delincuentes sin llegar a atraparlos, intercambios de disparos donde el héroe no falla ningún sólo tiro, y en el mundo del hockey, peleas multitudinarias entre ambos equipos que acaban con las mamparas del campo de juego rotas y con las narices de los involucrados sangrando. Esta exageración tan divertida es la que hallaremos en Super Blood Hockey, donde será igual de importante marcar goles como evitar que nuestros deportistas sufran muchos traumas en cada encuentro.

En principio todo parece ser un partido convencional con una estética pixelada muy marcada. Dos equipos compuestos de cuatro jugadores mas un portero tendrán el único objetivo de marcar más goles que el contrario para llevarse la victoria. Desde el primer minuto se nota la propuesta arcade de Super Blood Hockey, con una sencillez en los controles brutal que lo hacen accesible desde la primera toma de contacto. Lo increíble viene a continuación, y es que pese a esa sencillez comentada (para las ofensivas podremos pasar y disparar, mientras que si defendemos podremos golpear al rival para quitarles el disco) al final disfrutaremos con partidos muy intensos. Esto es debido al pequeño factor estratégico que componen los encuentros, donde deberemos engañar al guardameta del equipo rival para que su portería quede expuesta. Para ello, no habrá otra manera que pasar el disco a otro compañero del equipo para que remate mientras la defensa del contrario se recompone (lo que viene a ser un pase de la muerte, vaya…). También habrá que utilizar los rechaces del portero e incluso con un poco de suerte, podemos realizar un tiro cargado desde lejos y que el disco se quede entre la red de los adversarios. Varias formas de anotar que precisan de jugadas en equipo, reflejos y paciencia por buscar el momento oportuno. A mi me ha encantado.

La palabra “blood” de Super Blood Hockey no está puesta para que el juego tenga mas gancho a nivel comercial, sino que hace referencia a un aspecto muy importante en sus mecánicas como son las peleas. Si golpeamos mucho a un rival para quitarle el disco, conseguiremos “cabrearle” hasta tal punto que todo el equipo dejará sus palos para dar paso a los nudillos en unas peleas mas viscerales que las vistas en Double Dragon. La sangre teñirá el frío hielo, y la trifulca solo parará cuando haya un equipo ganador. Habrá que prestar atención e intentar ganar estas peleas, ya que si perdemos, uno de nuestros miembros del equipo quedará molido en el hielo e inhabilitado durante un periodo de tiempo concreto. Además, cuanto mas daño recibamos, más lesiones cerebrales tendremos, lo que afectará al rendimiento del jugador en partidos venideros. Menos mal que como entrenador lo daremos todo por nuestros hombres…

Aparte de estas divertidas partidas disputadas sobre patines, hay un modo campaña que exigirá lo mejor de nosotros como entrenador del equipo. Literalmente, nos costará un riñón hacernos con el club, y por eso mismo habrá que poner todos nuestros esfuerzos para conseguir ganar el campeonato. Empezaremos formando un equipo con la peor calaña extraída de la cárcel, aunque por suerte, las instalaciones que posee nuestro centro nos permitirán mejorar sus estadísticas hasta convertir a hombres corrientes y molientes en auténticos profesionales del hockey. Habrá que tener en cuenta su robustez, precisión de disparo,velocidad, habilidad en la lucha, sus dietas y hasta el daño cerebral debido a las peleas que comenté antes. Poco a poco, pasaremos de tener un equipo “amateur” a gestionar una formación más cualificada capaz de alzarse con el primer puesto. Como pasa con los propios partidos, Super Blood Hockey también aboga por la sencillez en este tipo de gestiones fuera del campo de juego, y enseguida manejaremos todas las opciones que hay a nuestro alcance de manera fluida.

Está claro que nos encontramos ante un titulo arcade humilde, con una base jugable muy cerrada y hermética, pero podría haberse complementado con un par de opciones más. Primero, las gestiones como entrenador de nuestro equipo se vuelven repetitivas con el paso del tiempo, y no sucede ninguna irregularidad en nuestro día a día que rompa con la rutina. También podrían haber incluido un editor, o alguna manera de mejorar nuestras instalaciones a medida que fuéramos obteniendo beneficios. Ya que empezamos desde cero con el equipo, debería pasar lo mismo con el recinto donde hacemos nuestras vidas. Segundo, pese a que contamos con un modo multiigador local hasta cuatro jugadores (cooperativo o competitivo, eso ya a gusto del consumidor), echamos en falta una vuelta de tuerca con su modo online. No podemos competir contra otros jugadores (y mucho menos tener distintas ligas, que le hubiese sentado como anillo al dedo al juego) y eso en un título deportivo,y a estas alturas de generación, no deberíamos permitir.

Conclusión
Para aquellos que no son muy diestros con el tema de la simulación deportiva, o quieren disfrutar de unos partidos sencillos de hockey, la apuesta del estudio Kittenface Software es completamente apta. Super Blood hockey nos brinda unas mecánicas muy definidas y divertidas englobadas en este deporte sobre patines, y os aseguramos que engancha dese el minuto uno (más aun si nos “picamos” con amigos en modo local). Además, el modo campaña siendo el entrenador del equipo no hace otra cosa que añadir nuevas opciones al título, aunque a la larga acaban por ser rutinarias. Lastima que no tengamos un modo online donde verdaderamente batirnos con gente de nuestro nivel.

Super Blood Hockey

7.8

Gráficos

7.5/10

Sonido

7.0/10

Jugabilidad

8.5/10

Duración/Diversión

8.0/10

Pros

  • Muy accesible y fácil de controlar
  • Los partidos se tornan intensos y amenos

Cons

  • No está traducido a nuestro idioma
  • Faltan opciones online