¿Qué tienen en común un puzzle, una momia y un coleccionable? Pues que en la nueva aventura de Rebellion, Strange Brigade, los 3 se resuelven a tiros.

No soy seguidor del trabajo de Rebellion (Sniper Elite) pero este nuevo juego llamó mi atención desde la primera vez que lo vi. Fue poco antes del E3 2017 y su estética pulp junto a la ambientación en un Egipto mágico y sobrenatural me captó de inmediato. Strange Brigade se presentaba como una especie de Left 4 Dead, con 4 jugadores colaborando ante hordas de enemigos. La sorpresa me la he llevado cuando lo he jugado, y es que en esto de los videojuegos no siempre todo es lo que parece.

 

Este es un trabajo para la Brigada Extraña

Strange Brigade cuenta con una campaña de 9 capítulos que se puede jugar tanto en solitario como en cooperativo. En ella encarnaremos a alguno de los integrantes de este curioso grupo, tratado como una cuadrilla de héroes de película antigua. De hecho constantemente escucharemos la voz de un narrador que nos evocará a esos antiguos films de monstruos y aventuras. La labor de estos héroes (antihéroes en ocasiones) es la de detener a la diosa Seteki en su regreso del más allá para lograr el control sobre toda vida en la tierra. Casi nada para una cazademonios africana, un profesor universitario, una ruda mecánica y un antiguo soldado del Imperio Británico.

Desde el principio podemos elegir a cualquiera de los cuatro, de hecho aunque juguemos multijugador cooperativo online podemos usar un personaje que ya esté en uso. Y esta es una de las pegas que le veo al juego: no plantea apenas singularidades entre los personajes. La más relevante es que cada uno cuenta con un amuleto diferente y propio, que funciona a modo de magia. Quitando eso apenas notaremos la diferencia entre jugar con un personaje u otro, ya que todos pueden usar todas las armas. En las vagas descripciones que nos ofrecen nos hablan de mayor agilidad, especialización en tiros a la cabeza, maestría en explosivos… pero jugando no te queda claro exactamente qué es lo que cambia. Excepto en el caso del profesor Quincy, que es el único capaz de abrir puertas mágicas tras las que encontrar algo de botín.

El desarrollo de la campaña es siempre el mismo: misiones independientes en mapeados más o menos extensos en los que ir avanzando, resolviendo puzzles, buscando secretos y eliminando hordas de enemigos. No muestra gran ambición en la campaña como conjunto, pero cada nivel está muy cuidado, con multitud de detalles y zonas ocultas. Sorprende lo bien que funciona para jugar en solitario, ya que gracias a los coleccionables ocultos en el escenario se revela como una experiencia ideal para aquellos a los que les guste tomárselo con calma. Este es mi caso, con lo que puedo decir que personalmente he conectado con el desarrollo del juego jugando en solitario.

 

El mal nunca descansa

Disponemos de un puñado de armas (no demasiadas) que podemos ir mejorando con gemas, así como de una ranura para explosivos (ilimitados, con un tiempo de recarga) y otra para el amuleto. Cada vez que eliminemos un enemigo este soltará oro y un alma (una bolita azul). El oro ingresará directamente en nuestras arcas y nos servirá para comprar nuevas armas, mientras que las almas sólo las recogeremos si estamos cerca o si dejamos pulsado el gatillo derecho. Con esto provocaremos que todas las almas liberadas se vayan acumulando en nuestro amuleto, dándonos la posibilidad de realizar un ataque especial cuando este esté lleno.

Strange Brigade intenta en todo momento que juguemos con el entorno para eliminar a nuestros enemigos. Por eso en las zonas de batalla suele haber trampas activables mediante un disparador (cuchillas giratorias, llamas, péndulos…) y otro tipo de elementos que nos puedan servir para ahorrar munición. Desde los consabidos barriles explosivos a liberar la carga de una grúa. Todo ello disparando, obviamente. Con cuidado eso sí de no aplastar a nuestros compañeros bajo una piedra de veinte toneladas.

Las batallas son en su mayoría divertidas, con enemigos que atacan de maneras diferentes y que por ellos nos obligarán a estar pendientes de varias cosas a la vez. Pero lo cierto es que el gunplay no termina de ser satisfactorio en este shooter en tercer persona. Uno termina acostumbrándose, pero el apuntado carece de precisión y muestra una sensibilidad difícil de comprender. Cuando te das cuenta estás haciendo más rectificaciones con el stick izquierdo de las que deberías en un juego con un sistema de apuntado óptimo. También en algunos momentos el sistema de impactos parece fallar, como si las balas atravesasen a los enemigos. Puede llegar a ser incluso frustrante en la primera toma de contacto con el juego.

Como digo un aspecto positivo es la mezcla de enemigos con diversos ataques: cuerpo a cuerpo, masillas, enemigos que lanzan cosas, enemigos más rápidos, más lentos… Pese a ello, y a que realmente hay una variedad de enemigos suficiente, uno termina el juego pensando que pocos de esos enemigos son realmente relevantes. Por decirlo de algún modo carecen de personalidad o carisma. Es extraño, porque el juego explota y aprovecha la ambientación egipcia, pero viendo alguno de los jefes finales hay que reconocer que nos hubiera gustado ver más cosas como estas. Cuando en el primer nivel te encuentras una zona con escorpiones gigantes lo primero que piensas es que, si esto es así en el minuto 5, a saber qué sorpresas te deparará en capítulos posteriores. Y aún habiéndolas creo que el juego sube muy rápido y luego de alguna manera se estanca en este aspecto.

 

Haciendo sudokus con escopeta

“Hay pocas cosas en el mundo que no se puedan resolver con un disparo”, dice el narrador en algunos momentos del juego. Y la verdad es que en el mundo de Strange Brigade es completamente cierto, ya que incluso los coleccionables y los puzzles se resuelven de este modo.

Tenemos durante el juego diversos tipos de puzzles, algunos necesarios para continuar la historia, otros sólo para recoger botín o coleccionables. Los más ingeniosos sin duda son los primeros. Tenemos aquí a todo el equipo titular de puzzles videojueguiles: pisar losas en un orden determinado, apuntar con rayos a espejos, disparar a pulsadores en un orden o tiempo establecido… Nada realmente novedoso, pero muy agradable. Lo sorprendete es que estos puzzles cambian si jugamos en solitario o jugamos con algún amigo. Y lo hacen para exigirnos la colaboración. Si estamos en compañía será imposible que una sola persona pise las baldosas en orden. O nos encontraremos con que una puerta que antes se abría pisando un pulsador ahora se cierra en cuanto lo dejamos de pulsar. Un diseño bastante inteligente al que sólo se le puede echar en cara que no sea más habitual durante el juego.

Los puzzles opcionales son puertas que debemos abrir resolviendo estos acertijos a base de disparos. Hay al menos cinco tipos distintos: el típico puzzle de conectar tuberías, adivinar qué tres simbolos abren la puerta, memoria, reversí, etc… No es que sean muy difíciles pero en algunas ocasiones nos hará falta prestar atención al entorno para resolverlos. Además de esto hay ciertas zonas secretas en cada capítulo, normalmente ocultas tras puzzles no tan “señalizados” como estos que acabo de enumerar.

 

Esto tiene que estar en un museo

Detrás de muchas de estas puertas selladas por puzzles ancestrales nos encontraremos algunos cofres y algo de oro. En los cofres podemos encontrar dinero, gemas para mejorar armas o documentos sobre la historia y nuestros personajes. Este tipo de coleccionables sirve para además para ampliar información sobre la trama y puede encontrarse en cualquier rincón del mapa. También tras estas puertas solemos encontrarnos unos cofres especiales que contienen reliquias antiguas. Cuando encontremos cuatro reliquias de la misma colección nos otorgarán un punto de habilidad, que lo podremos gastar para comprar nuevos amuletos con nuevos poderes mágicos. Estas reliquias también las podemos recoger matando a cierto personaje que aparecerá corriendo por la pantalla en algún momento y al que debemos acertar antes de perderlo de vista para siempre con “nuestra” reliquia.

Además contamos con dos coleccionables más que se encuentran en cada mapa del juego: los gatos de cristal y las vasijas. Hay seis gatos de cristal en cada episodio. Cada uno de ellos nos avisará con un maullido de su presencia y, tras localizarlo, pondremos en marcha el procedimiento habitual: pegarle un tiro. Por su parte hay 4 vasijas en cada nivel, ocultas en cualquier recoveco y que suelen ser complicadas de localizar. Estos coleccionables nos otorgan una recompensa en el juego, pero sobre todo incitan al jugador a no darse prisa, a explorar y escrudiñar los paisajes.

 

Apartado técnico

Strange Brigade es un juego bonito. Más allá de conectar con su estética o no (en mi caso fue amor a primera vista). El juego sorprende con paisajes bellos e inesperadamente variados, interiores, exteriores, templos, cavernas… Cuenta con innumerables efectos de partículas, humo, polvo, luz… que ayudan a crear la ambientación perfecta en cada momento. Hay niveles absolutamente preciosos, repletos de templos y estatuas gigantes. Es cierto que algunas texturas son mejorables o que muchos objetos carecen de interacción, pero el resultado final es notable. Si nos fijamos un poco en los paisajes nos sorprenderemos viendo a cocodrilos o serpientes en los ríos, diversas especies de aves, escorpiones… Para colmo incluso en las batallas más multitudinarias no he notado bajadas destacables de frames, pareciéndome un juego de los más sólido en este sentido. Además en Xbox One X (la versión que hemos probado) la distancia de dibujado es realmente sobresaliente, aún perdiendo resolución en los objetos más alejados. En esta consola el juego se muestra con HDR y resolución 4K, según los datos que proporciona Microsoft.

No destaca sin embargo especialmente en el apartado sonoro. La música pasa completamente desapercibida y apenas se usa en los momentos de hordas para remarcar la acción. Las voces (en inglés, subtítulos enanos en castellano) están a buen nivel, evocando acentos y con un narrador bastante conseguido. Por su parte los efectos sonoros muestran las diferencias entre armas con claridad pero no así la diferencia de sonido al impactar las balas contra una superficie u otra.

 

¿Mejor con amigos?

Decía al principio que no todo es lo que parece, porque el desarrollo de Strange Brigade difiere de lo que yo personalmente esperaba. Me esperaba un juego tipo Left 4 Dead planteado como un juego/droga. Un juego al que jugar constantemente, repetir las mismas misiones, aumentar nuestro poder y volver a empezar. Me esperaba algo similar a Warhammer: Vermintide, para poneros un ejemplo de un juego que todos habéis podido probar en el Game Pass o Games with Gold. Y lo cierto es que no es eso en absoluto. Es un juego con una campaña clásica, no muy ambiciosa en su conjunto pero sí muy detallada en su desarrollo. Y sorprendetemente válido y divertido para jugar en solitario. No es uno de esos juegos que no recomendaría si no tienes con quien jugar. Se agradece que Rebellion, como dije antes, haya modificado puzzles y mecánicas para jugar en cooperativo. De hecho esta mezcla de hordas, puzzles y exploración la veo absolutamente ideal para jugar en pareja con un amigo. Descubrir cada zona, cada puzzle y cada secreto en compañía es una experiencia muy recomendable. Sinceramente creo que es la forma ideal de jugar a Strange Brigade.

La campaña de Strange Brigade me duró aproximadamente 12 horas, buscando todos los coleccionables (sin conseguirlo). La jugué en nivel normal, existiendo un nivel superior y la posibilidad de añadir más enemigos. ¿Qué hago con el juego después de esas 12 horas? Pues lo cierto es que esto me ha sorprendido negativa y positivamente. Me ha sorprendido positivamente la existencia de una campaña como esta y que sea tan disfrutable en solitario. Pero por la parte negativa creo que incluir un sistema de progreso de personaje y armas más profundo y largo le habría sentado bien al juego. Crear la necesidad en el jugador de volver a jugar para poder alcanzar nuevas armas, nuevas mejoras, para poder afrontar retos mayores. Strange Brigade no tiene nada de esto, realmente si lo rejuegas online es por mera diversión o para hacerte con todos los coleccionables.

 

Por la horda!!

Por suerte el juego cuenta con dos modos más, ambos bien planteados y que sin duda prolongan la diversión muchas horas más. Por un lado tenemos el modo Horda y por otro el modo Contrarreloj.

El modo Horda realmente me ha gustado mucho, y es el que tiene potencial de conseguir retener jugadores durante cierto tiempo. Nuestro personaje está en una arena basada en localizaciones de la campaña solamente con una pistola, su amuleto y su explosivo arrojadizo. A medida que van pasando oleadas vamos consiguiendo dinero, que podemos invertir en comprar nuevas armas. Explorar el mapa será fundamental, ya que necesitaremos planos para que estas armas aparezcan en la tienda, gemas para mejorarlas… También podemos usar el dinero para abrir unas extrañas puertas, cada vez más caras, que esconden habitaciones llenas de oro, gemas, planos y elixires de vida. Todo ello en un mapa que va abriéndose cada vez más y unas oleadas cada vez más multitudinarias y complicadas. Un modo de juego ideal para jugar con amigos, con el toque de tensión y reto necesario pero en el que cada vez que juguemos será como empezar de cero: podemos elegir nivel desde el que empezar la oleada, pero perdemos todas nuestras armas y mejoras.

Por su parte el modo Contrarreloj tiene mucha más chicha que la que parece. Se trata de recorridos establecidos en los mapas de la campaña en los que se nos marca un tiempo “par” a batir. Hasta aquí todo normal y poco estimulante, supongo. Pero realmente se vuelve adictivo gracias a su sistema de puntuación. Lo primero que llama la atención es el sistema de combo: cada vez que matamos a un enemigo se añade un multiplicador, y cada segundo que no matamos a nadie el multiplicador va bajando. Podemos llegar a multiplicadores locos tipo “x94” fácilmente y mantenerlo lo más alto posible será básico para marcar una buena puntuación. Además batir el tiempo par no es el único objetivo. Es el principal y nos otorga cien mil puntos, pero junto con él tenemos una lista de objetivos que se van tachando o marcando como conseguidos a medida que los superamos. 10 tiros a la cabeza, 150 impactos de bala, 50 muertes con trampas, no sufrir daño… Cada uno de ellos con su recompensa en forma de puntos extra si llegamos al final del recorrido. Conseguir todas las recompensas es casi imposible: si usamos muchas trampas haremos menos impactos de balas, si nos paramos a hacer tiros a la cabeza no batiremos el tiempo, etc… lo que plantea diferentes estrategias al jugador para lograr la mejor puntuación posible. Un modo que es realmente una sorpresa muy positiva.

 

Conclusiones finales

Strange Brigade sorprende. Quien no lo conociese se va a encontrar un shooter competente, lleno de puzzles a lo Uncharted, entretenido, con un sentido del humor muy británico y con el añadido de poder jugarlo con hasta 3 amigos. A quien le seguía la pista le sorprenderá su poca conexión con el videojuego actual a la hora de plantear mecánicas que mantengan al jugador durante más semanas. En ese sentido parece un juego de otra época, lo cual personalmente agradezco. Puede que no tenga cabida hoy en día un juego así: no destaca por su narrativa y tampoco sus opciones multijugador tienen gran recorrido. Pero creo que debería haber más juegos como Strange Brigade.

El juego ha salido a la venta a precio ligeramente reducido (49,99€) y eso le puede añadir algo de atractivo. Sobre todo si se juega descubriendo los niveles y puzzles en pareja o grupo cerrado creo que es un juego diferente que sienta unas bases muy interesantes para el futuro. También si eres un jugador solitario al que no le gusta que le metan prisas y disfrutas de esta ambientación el juego encajará contigo como un guante. Una pena ciertos defectos en su gunplay y que le cueste mantener un nivel de sorpresa durante todo el título. Aún así recomendaría la compra de Strange Brigade y, personalmente, espero que esta franquicia se convierta en saga.

 

 

Strange Brigade

49,99€
7.9

Gráficos

8.5/10

Sonido

7.0/10

Jugabilidad

8.0/10

Diversión / Duracion

8.0/10

Pros

  • La ambientación y lo bonito que es
  • Campaña solitaria ideal para exploradores
  • Resolver puzzles con amigos
  • Modos de juego interesantes

Cons

  • Poco recorrido, no hay progreso a largo plazo
  • Problemas con el gunplay