Un beat´em up de vieja escuela, de sabor a máquina recreativa, y un juego indi que por fin no confunde sencillez y modestia de medios con pereza o desidia

Una vez más llevamos hasta vosotros nuestra experiencia con un juego modesto, un indi del pequeño estudio Brain Seal que nos propone un sencillo pero efectivo beat´em up de lucha. Story of a Gladiator es un buen ejemplo de que un juego realizado con pocos medios técnicos puede ser divertido y estar cuidado en muchos de sus aspectos. Porque “sencillez” no debe ser nunca sinónimo de “desidia”. Afortunadamente, no es el caso.

El jugo no tiene ningún misterio. Tomaremos el control de un personaje al que la injusticia convierte en esclavo y gladiador (hay una historia para meternos en situación, que no es la panacea de la originalidad. Ya… Máximo Décimo Meridio y esas cosas…) y a partir de ahí tendremos que superar rondas en el Coliseo, cada vez más difíciles y con enemigos más duros.

Tendremos tres campañas para jugar: Grecia, Cartago y Egipto pero no os emocionéis demasiado con esto; sólo cambian algunas skins por aquí o allá. La historia y las mecánicas son idénticas. También podremos elegir entre tres modos de juego que en realidad son las tres dificultades, pues es lo único que cambia.

Una vez elegido nuestro gladiador y nuestro escenario, a dar mamporros en la arena.

El juego es extremadamente sencillo de manejar, lo cual no es obstáculo, curiosamente, para que enganche lo suyo. Empezaremos usando sólo dos botones del mando (no es coña; dos): el botón A para atacar y B para detener los golpes (que no es fácil). Nuestros primeros combates serán contra gladiadores recién llegados como nosotros, unos “mataos” a los que no os costará derrotar. Tras varias oleadas, el combate acaba y es hora de gastar el oro ganado con el sudor de nuestra frente y la experiencia recibida tras rebanar cabezas.

Ahora tendremos un momento de relax para pasear por la ciudad donde, en un pequeño pero coqueto escenario, podremos interactuar en varios puntos. Primero un entrenador será el que nos permita canjear nuestra experiencia ganada por nuevas habilidades. Movimientos y golpes que podremos desbloquear (ya usaremos más botones, el primero el X para rodar, extremadamente útil).

También desbloquearemos después a vendedores en los que mejorar nuestro equipo, comprando nuevas armas y armaduras. Nada de esto es un componente “sesudo” que os haga comeros la cabeza o perder demasiado tiempo. Rápidamente vemos el daño o la protección de los nuevos pertrechos a la venta, compramos los que podemos y hala, “al turrón”.

Más adelante incluso podremos elegir una deidad que nos otorgará un atributo especial. Como véis, todo muy sencillito y destinado a que el juego fluya con rapidez y volvamos pronto al coso a luchar.

Como avanzamos antes, los combates se irán complicando. Nuevos y más duros enemigos nos irán poniendo las cosas más difíciles, aumentando además su número y peligrosidad. El público agradecerá el espectáculo sangriento que le ofrecemos arrojando a la arena viandas que nos harán recuperar algo de salud (no hay otra forma de hacerlo en combate, ojo. Olvidaos de pociones o botiquines). Por contra, si nos mostramos huidizos y demasiado pasivos, nos lanzarán pedradas. Un detalle que nos ha encantado: no sólo has de ganar el combate, has de ofrecer diversión al populacho (“¡¿Os habéis divertido…?!”)

Y más o menos es eso, hasta completar los 12 capítulos de cada campaña, incluyendo fieras salvajes y jefes finales para ser el rey de los gladiadores y completar nuestra historia. Como decimos, sencillez, pero cuidada y trabajada para hacer, desde la modestia del juego, algo muy divertido e idóneo para echar ratillos rápidos de juego sin complicaciones. Una lástima que no tenga ningún tipo de cooperativo, online o local, porque le hubiese venido de perlas.

Gráfica y técnicamente el juego es lo que es, un indi muy modesto pero aún así nos ha gustado el cuidado detalle de los modelados y escenarios, siempre dentro de su aire de máquina recrativa noventera. Los movimientos estan destinados a ser efectivos, no realistas o espectaculares, y funcionan a la perfección, con un control cuidado que responde al momento sin problemas, algo imprescindible cuando estamos rodeados por docenas de enemigos que nos vienen por todos lados.

También la música nos ha gustado, pegadiza y machacona, acompaña bien los combates y también es muy bonita en la parte de “paseo por la plaza de la ciudad”. Story of a Gladiator no está doblado ni siquiera los textos traducidos, un pequeño “pero” aunque la verdad es que no hay mucho texto.

Los menus se entienden bien incluso si no domináis el inglés con sus dibujitos explicativos y la historia, que nos es contada con unas bonitas ilustraciones dinámicas, tampoco es muy complicada; con ver dichos dibujos ya se entiende bien

Conclusiones:

Story of a Gladiator es un buen ejemplo, como os decía al principio, de que tener pocos medios, ser un estudio indi, pequeño y demás, no está reñido con hacer un buen juego, divertido y sin pretensiones. Es un juego honesto, que no intenta “colarnos” lo que no es. Es un beat´em up de toda la vida, divertido y ágil e incluso, a su manera, profundo. Y al precio que sale, unos ratos divertidos os va a dar seguro.

Hemos analizado este juego en Xbox One S gracias a un código de descarga digital facilitado por Brain Seal, a los que damos las gracias

Story of a Gladiator

10,99 €
7

Gráficos

6.5/10

Jugabilidad

7.5/10

Diversión

7.5/10

Sonido

6.5/10

Pros

  • Sencillo pero acaba enganchando
  • Curva de dificultad muy bien ajustada
  • Tiene su chispa y encanto, incluso en los gráficos
  • Sale a precio de saldo

Cons

  • Cambiar de campaña es anecdótico
  • Ningún multijugador o cooperativo, que le hubiese venido genial
  • Completamente en inglés

1 Comentario

  1. “Olvidaos de pociones o botiquines”
    Pues mucho no habrá jugado el redactor, porque una de las tiendas permite comprar pociones consumibles para recuperar vida en combate…

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