Stela es lo nuevo de SkyBox Labs, un estudio compuesto por algunos de los desarrolladores de Halo Infinite

Paradójicamente los títulos independientes llegaron al sector del videojuego para revolucionarlo, y precisamente estos son los que más han arriesgado e innovado a lo largo de esta misma generación. Esto es algo que a muchos jugadores o jugadoras no les ha sentado muy bien, pues consideran que en cierta parte pueden haber supuesto la decadencia de los desarrollos triple A. Sin embargo, aquellos que sencillamente disfrutamos de todo lo que sale al mercado sabemos apreciar todas y cada una de las propuestas que nos llegan, sean independientes, o no.

Dentro del género independiente, ha habido licencias o juegos que claramente se han sabido comer su parte del pastel y, en parte, incluso han propiciado un nuevo origen, concepción o estilo de videojuegos. Este bien podría ser el caso de Playdead, creadores de LIMBO o INSIDE, un estudio que se ha ganado una destacada posición dentro del desarrollo de videojuegos y un buen reconocimiento gracias a su representación maravillosa de las atmósferas o ambientaciones en sus obras, así como un estilo artístico muy personal.

Y, como es lógico, cuando alguien logra el reconocimiento del estudio anteriormente citado, es normal que aparezcan otros que tomen el testigo de esa idea primigenia para adaptarlo a su propia obra. Por ello, nos encontramos con títulos como Little Nightmares de Tarsier Studios y Bandai Namco, el cual, salvando las distancias, también ofrece una experiencia que sencillamente deja poso por su absorbente propuesta y el viaje que en sí mismo supone. O también podemos encontrarnos con Stela, un videojuego desarrollado por Skybox Labs, cuya esencia o influencia bebe claramente de las dos obras de Playdead.

Stela es una interesante aventura que combina plataformas y puzles en 2,5D con desplazamiento lateral. Su presentación y puesta en escena es bastante buena, bonita y solvente, a pesar de que realmente se trata de un juego muy sencillo en cuanto a mecánicas y jugabilidad se refiere. Decir también, por otro lado, que tampoco presenta ningún desafío o reto para el jugador, puesto que sus rompecabezas no son tan elaborados como, por ejemplo, en LIMBO. Así pues, el videojuego relega casi todo el peso en su ambientación o atmósfera, con el fin de transmitirnos todo aquello que quiere hacernos llegar, como la narrativa, aunque en esta ocasión creemos que no sale tan airoso como en otras obras de este estilo. Por ello, la historia, o mensaje, de este nos queda un tanto confusa o difusa, llegando incluso a dejarnos una sensación un tanto agridulce.

La premisa de la cual partimos es la de acompañar a una joven que se ve acorralada por el fin de un mundo antiguo, siendo así partícipe de este mismo, así como a la misma vez un testimonio. O al menos eso es lo que presenciamos según la descripción del propio estudio, pues finalmente este hilo argumental parece ser más un justificante de la elaboración o recreación de este envoltorio bonito y atractivo, que un detonante. No obstante, esta especie de mundo onírico sacado quizás de un sueño, o una pesadilla, cumple encarecidamente con su propósito y es suficiente reclamo como para seguir jugando y avanzando para así descubrir que nuevos parajes o entornos nos esperan.

Los escenarios que nos encontramos a lo largo de la aventura son bastante variados y cuentan con una profundidad bastante bien lograda, aunque en muchas ocasiones no sepa sacarle partido. El desplazamiento por ellos es muy lineal y, a pesar de que se requiere interactuar con ellos para resolver puzles, nuestro viaje será bastante contemplativo. Las situaciones que se dan no es que sean muy variadas, lo cual quizá sea culpa del propio planteamiento jugable. Los puzles, como decíamos anteriormente, son bastante pobres, pues se reducen a empujar alguna caja o piedra para alcanzar saliente más altos, tocar unos gongs para ahuyentar a criaturas hostiles, accionar palancas o jugar con el reflejo de la luz para formar alguna figura con las sombras. En general son muy sencillos y fáciles, por lo que a veces incluso los resolveremos sin querer.

Otra de las acciones que podemos efectuar en esta obra es la infiltración, la cual tampoco es que sea un elemento muy presente en el título. Para ser más exactos, la utilizaremos en cierta fase de la aventura en la que tenemos que eludir a unas peligrosas criaturas, puesto que ser atrapados por ellas supone la muerte. No obstante, estas secuencias son bastante fáciles de completar y, en general, como en el conjunto de la propuesta, se trata más de un ensayo y error que de habilidad o pericia.

De esta forma, estamos ante una aventura que sabe dónde reside su encanto, en el apartado artístico. Así pues, es una lástima que el resto de apartados queden un tanto a medio camino y no se hayan trabajado un tanto más para ofrecer más complejidad. La duración del producto ronda las dos horas aproximadamente, aunque una vez nos conocemos el juego podemos completarlo en algo menos. Su extensión no es muy larga como podéis ver y tampoco es que sea muy rejugable, pues una vez vivida la experiencia poco nos queda por hacer y volver a ella pierde un tanto de encanto. Asimismo, el precio del título (19,99€) quizá sea considerado un tanto elevado para algunos en cuanto a la relación de calidad/precio se refiere, teniendo en consideración estos aspectos.

En cuanto al apartado gráfico del título hemos de comentar que sin ser nada portentoso cumple bastante bien, aunque ciertamente en lo técnico falla al acarrear ciertas caídas del framerate. Esto provoca que mientras estemos jugando se de algún que otro tirón desagradable, lo cual hace que sus 60fps oscilen en esos momentos determinados. No obstante, este aspecto tampoco es algo que sea realmente grave, por lo que tampoco llega a emborronar el resultado final. Por otro lado,  el diseño artístico es lo más destacable de este conjunto, ya que resulta uno de los pilares fundamentales de la aventura. Es bonito a pesar de ser minimalista en algunas ocasiones y sabe jugar con la atmósfera, así como con las tonalidades oscuras y claras. Sin embargo, hay momentos en los cuales esa oscuridad, la cual probablemente sea heredada de las obras de Playdead, juega malas pasadas al jugador al dificultar la distinción de los elementos con los que debe interactuar.

Por último, el aspecto sonoro goza también de muy buena calidad, aportando temas ambientales muy inspirados. La banda sonora es una parte importantísima en el conjunto, pues junto con el aspecto artístico conforman la ambientación del juego y nos sumergen de lleno en la aventura. De hecho, la música destaca en dos puntos bastante álgidos de este viaje con composiciones que bien podrían formar parte de la banda sonora de una película.

Conclusiones

Stela es una aventura muy entretenida y, sobre todo, bellísima. Su apartado estético, así como su música son aspectos claramente atractivos de esta obra por los cuáles seguramente se ganará muchos jugadores. Sin embargo, no podemos pasar por alto sus carencias. Una falta total de desafío o la simplicidad extrema de sus mecánicas puede hacer que la obra no sea todo lo redonda que podría haber sido. Al fin y al cabo, las referencias que ha tomado como influencia dejaron el listón muy alto, y el resultado de este producto solamente refleja lo difícil que puede llegar a ser conseguir la perfección que muchos anhelan. Aun así, Stela es una experiencia que se disfruta de principio  a fin y que recomendamos, aunque quizá cuando tenga una rebaja.

Stela

19,99€
6.6

Gráficos

7.5/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

5.5/10

Duración

6.0/10

Pros

  • Una ambientación notable
  • Un diseño artístico precioso
  • Una banda sonora acorde a su belleza

Cons

  • Corta duración
  • Jugablemente muy pobre
  • Caídas de framerate

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