Sonic vuelve a necesitar la ayuda de sus amigos más que nunca en Sonic Team Racing, ya que las carreras dependerán mucho de lo que haga su equipo.

Nació con un don que ningún otro rival poseía. La velocidad fue su bendición, y como buen erizo listo que es, sacó provecho de la situación para combatir las injusticias. Además, no sólo combate y corre para defenderse a sí mismo, sino que también lo hace para proteger a sus amigos. Sin duda, un gran ejemplo de solidaridad que se repite en Sonic Team Racing en su máxima expresión y por varios motivos. El primero de ellos, sencillamente que Sonic no necesita un súper bólido, pero con tal de pasar un buen rato con los colegas hace el sacrificio y pilota una de estos prototipos futuristas. El segundo acto de buena fe lo vemos en el trabajo en equipo durante las carreras, ya que cada vuelta exigirá lo mejor de uno mismo, pero también lo mejor del resto de escuadra si el objetivo es alzarse con el puesto más alto en el podio. Puede que haya malas intenciones ocultas de un enemigo con planes perversos, una amenaza que combatir que haga peligrar nuestra existencia, pero.. ¿qué mas da todo eso si podemos solucionarlo a golpe de acelerador?

La velocidad llega a Sonic Team Racing en forma de cuatro ruedas y con un surtido de pistas para derrapar y competir en carreras vertiginosas. En esta ocasión Sumo Digital es la encargada del proyecto, repitiendo gesta como ya lo hizo con Sonic & All-Stars Racing Transformed. Puede dar la sensación en una primera instancia que el equipo ha recortado elementos de su anterior trabajo con Sega, ya que en esta ocasión no tendremos vehículos submarinos ni voladores. Por suerte, añade otros elementos que no se habían visto antes en la franquicia, como es el caso del trabajo en equipo. Un trabajo en grupo de tres que habíamos visto funcionar en otros juegos protagonizados por Sonic, como puede ser Sonic Heroes, pero que ahora se plasma en un juego de carreras. La polémica está servida con este cambio, ya que muchos usuarios no verán con buenos ojos esta inclusión, mientras que otros tomarán este cambio como un soplo de aire fresco y un distanciamiento de lo visto en títulos del mismo género como puede ser Mario Kart o el próximo Crash Tag Team Racing.

A diferencia de la entrega anterior lanzada hace siete años, en Sonic Team Racing contaremos con una suerte de historia que da sentido a las carreras (o al menos eso intenta…). No deja de ser una excusa para enganchar una prueba tras otra, y pese a que las intenciones por querer tener entretenido al jugador con un hilo narrativo pueden ser buenas, lo cierto es que cortan el ritmo de la partida. Todo girará alrededor de Dodon Pa, un tanuki misterioso que invita a Sonic y sus amigos a competir con unos súper bólidos creados para la ocasión. La tecnología que tiene este ser y el misterio que envuelve a su persona hacen que los pilotos tengan “la mosca detrás de la oreja” y no se fíen de este anfitrión tan particular. Lógicamente, con el paso de los capítulos vamos conociendo las verdaderas intenciones de estas carreras y el motivo de reunir a todos los corredores, pero ese fragmento de historia tenéis que descubrirlo vosotros mismos. Es una lastima que todo lo que gira en torno a este modo aventura sea a base de diálogos con imágenes estáticas. Choca mucho con el espíritu de Sonic, aparte de que sus ilustraciones, diálogos y diseños de personaje tampoco son una maravilla. Si hubiesen incluido alguna cinemática entre carrera y carrera, o incluso poder movernos por entornos abiertos al estilo de Diddy Kong Racing lo hubiésemos agradecido, ya que de la manera actual queda todo el argumento en un segundo plano, llegando hasta molestar cuando lo único que queremos es darle zapatilla al coche.

Correr, derrapar, ayudar al compañero y pasar por la linea de meta antes que nadie. Este será en líneas generales el “modus operandi” que habrá que poner en practica en Sonic Team Racing. Como ya hemos mencionado, la colaboración con nuestros otros dos compañeros será crucial para alzarnos con la victoria, y este factor hace que ya no valga sólo con ser el mas rápido de la pista, sino que deberemos desempeñar cierto factor estratégico para salir airosos de cada circuito.

Las novedades en este aspecto colaborativo son palpables desde la primera carrera. Podremos dar y recibir ayuda en forma de potenciadores, por lo que si algo no nos vale, siempre se lo podremos ofrecer a nuestro compañero para que le de un uso adecuado. También podremos seguir la estela que traza alguien de nuestro equipo, como si fuéramos a rebufo, y de esa manera aumentar la velocidad máxima de nuestro coche. Es mas, podremos incluso hacer una doble propulsión si nos mantenemos cerca de nuestro camarada e incluso optar a la megapropulsión cuando alcanzamos una puntuación de equipo concreta. Desde un primer momento Sonic Team Racing deja claras sus intenciones, y mas nos vale que acatemos sus conceptos cooperativos para sacar ventaja a los rivales. Si conseguimos pillarle el truco a esta nueva mecánica (por cierto, en parte inspirada por in juego indie llamado Trailblazers analizado por un servidor) llegaremos a crear buenas jugadas, aplicar megapropulsiones con relativa facilidad cuando la situación lo requiera y saber en qué momento desbancarse del grupo o permanecer al acecho de una ocasión de fastidiar al rival.

Es tanta la influencia de trabajo en equipo, que ya no solo basta con nuestra clasificación al final de la carrera, sino que habrá que tener en cuenta la posición del resto de nuestro grupo. Según en qué puesto acabemos cada uno de los tres miembros, se nos asignará una puntuación específica, siendo el primer clasificado el que mas puntos tenga, y bajando consecuentemente hasta la última plaza. Pues bien, no han sido dos ni tres veces las que he quedado primero en una carrera, pero el resto de escuadra en posiciones bajas, propiciando que en los resultados finales no me alzase con la medalla de oro debido a que el sumatorio de puntos conseguido era menor que la alcanzada por el rival. Da algo de rabia, y puede parecer injusto cuando suceden estas cosas, pero es la gracia de esta entrega. Si te gusta bien, pero si no… mejor adéntrate en propuestas de corte similar con un esquema mas clásico.

Por suerte, en Team Sonic Racing hay variedad de pruebas en su modo aventura. Como ya vimos en la anterior entrega, aparte de las carreras convencionales tendremos otro tipo de desafíos como recoger la máxima cantidad de anillos en un tiempo concreto, pasar los banderines como si fuera una pista de esquí, o esquivar al tráfico de robots y ver cuánto podemos avanzar por el escenario hasta que el cronómetro finalice su ejercicio. Más que estas pruebas en sí, lo que pica al jugador a repetir una y otra vez cada evento son las estrellas que podemos adquirir. Nuestro afán perfeccionista nos pedirá que tengamos el juego al 100%, y para ello el juego propone en cada carrera que realicemos una serie de tareas. Este hecho, por supuesto, es el verdadero reto para el usuario experimentado, ya que las carreras como tal no suponen mucha dificultad. Un pique constante (especialmente en las pruebas alejadas de las carreras convencionales) donde tendremos que poner en juego toda nuestra pericia y sacar al mayor partido a la personalizacion del coche… todo un infierno en esta entrega.

La personalización de vehículos es ya una constante en juegos de karts y similares. En Sonic Team Racing no iba a faltar la cita esta customización que, aparte de cambiar la estética de nuestro vehículo, también aporta variantes en su comportamiento. Para conseguir estas mejoras, tendremos que conseguir créditos disputando carreras y recolectando los anillos esparcidos por el escenario. Hasta ahí todo bien… pero resulta que estos créditos no se canjean por las piezas que uno necesita, sino que sirven para introducirlas en una máquina de bolas que nos da los premios al azar. Resulta un incordio empezar a gastar moneditas y ver todo lo que nos dan (algunas inútiles y de poco provecho), cuando hubiese sido mas fácil dejar habilitado el menú de piezas disponibles para el cambio de nuestro bólido. También aprovecho para comentar que las mejoras de rendimiento son mínimas, y aunque tengamos por ejemplo un motor épico para el coche de Sonic, lo que potencia por un lado lo empeora por otro. Todo esto ocasiona que no tengamos el vehículo perfecto, y que los expertos en la materia utilicen un tipo concreto de kart para las carreras convencionales (mas veloz, con mayor aceleración), mientras que para el resto de desafíos opten por otro tipo de vehículo con mejoras diferentes (su conducción o su capacidad de turbo, por ejemplo).

Sonic Team Racing contiene en su disco un total de 21 pistas donde disputar encarnizadas partidas. Parecen muchos recorridos, y aunque así lo sean, no acaban de transmitir las mismas sensaciones como las vistas en Sonic & All-Stars Racing Transformed. Parte de culpa la tiene la propia personalidad de sus circuitos, que parecen mas planos y lineales que los vistos en entregas anteriores. Es cierto que sigue habiendo rutas alternativas y atajos, pero no al nivel que uno podría esperar. Puede que en parte se vean estos circuitos algo mas vacíos por la carencia de personalidad. La ultima iteración de Sumo Digital en el mundo de la velocidad sólo recoge el universo de Sonic, y deja atrás ese homenaje a varias de las celebridades de la empresa nipona que era todo un espectáculo para la vista, y un grandísimo retazo de nostalgia para aquellos que vivieron la época dorada de Sega junto con Alex Kidd, Panzer Dragoon, NIGHTS o Golden Axe.

La música también se ve afectada, pero mantiene el tipo en todo momento. Ya no tendremos las tonadillas clásicas reeditadas y plasmadas en cada circuito, sino que todo serán composiciones hechas desde cero. Siguen siendo cañeras (en parte gracias a la colaboración de Crush40, un grupo que suele encargarse de interpretar las canciones del erizo azul) pero no tienen esa añoranza que podemos encontrar en anteriores entregas. Todo “muy Sonic”… aunque no termina de serlo. Por cierto, las voces vienen en español, y aunque no es un  doblaje excelente, será suficiente para que los más peques de la casa comprendan las preocupaciones de los protagonistas en su modo aventura, o nos ayuden a conocer el estado de nuestros compañeros en mitad de una carrera.

Dejo para el final un aspecto importante y que no está muy bien resuelto, al menos hasta el día de publicación del análisis. Se trata de su modo online, la vertiente multijugador que considero parte esencial del producto y que tiene varias carencias y fallos de peso. Primero, el matchmaking no es fluido y nos tocará esperar largo y tendido hasta que la sala con 12 jugadores se llene (si, se pueden incluir bots pero no es recomendable en absoluto). No solamente aguardaremos pacientemente en estos primeros compases, sino que una vez acabemos la carrera habrá que tener tranquilidad absoluta hasta que otorguen todos los puntos, recaben información y proclamen a los ganadores correspondientes. Segundo, y mas grave aun, es que no hay mucha gente para disputar tales carreras, o que simplemente no hay un sistema de emparejamiento que funcione correctamente. Sea como fuere, falta optimización y una mejora en este servicio, ya que puede llegar a ser tan lento todo el proceso que muchos usuarios optarán por volver a su modo para un solo jugador. La competición en si funciona perfectamente, y por mucho rival que tengamos en pantalla, no he sufrido ninguna ralentización que estropee la experiencia a los mandos ¿O es al volante?

 
 

Conclusión
Sonic Team Racing sigue el rebufo de su anterior entrega, Sonic & All-Stars Racing Transformed, aunque presenta una serie de cambios que pueden sentar mal (o bien) a la comunidad afín a esta franquicia. Como inclusión principal tenemos las carreras por equipos, con otros dos compañeros que cooperarán con nosotros para alzarnos con la victoria. El factor estratégico está presente, y aunque a veces puede resultar injusto porque los compañeros nos la “pueden liar”, la cooperación que existe ofrece un extra muy original a la entrega. Por otra parte, ya no es un juego que recoge la ambientación de algunos clásicos de Sega, sino que se centra exclusivamente en Sonic y sus amigos, por lo que estamos mas limitados en personajes, pistas conocidas y canciones emblemáticas. Una de cal y otra de arena, aunque en líneas generales Sonic Team Racing complacerá a los amantes de los juegos de rol en general, y del erizo azul en particular.

Sonic Team Racing

39.99€
8.1

Gráficos

7.5/10

Sonido

8.5/10

Jugabilidad

8.5/10

Duración/Diversión

8.0/10

Pros

  • Ofrece un nuevo enfoque a los juegos de karts gracias a las carreras en grupo.
  • Mogollón de desafíos en su modo aventura
  • Con voces en español, que se agradecen mucho cuando estamos conduciendo.
  • Precio reducido

Cons

  • Las personalización de vehículos tiene poco peso
  • No hay tramos aéreos ni acuáticos, y las pistas en general no son tan enrevesadas como en entregas anteriores.
  • Pierde encanto al no recoger a otros títulos clásicos de Sega

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