Rememora la etapa de 16 bits con este ‘homenaje’ a ActRaiser pero sin las mejoras jugables de la actualidad

Asi, tal cual os cuento en este titular es lo que vais a encontrar en Solseraph, una mezcla de plataformas y RTS que no destaca en lo segundo y fracasa en su parte plataformera. De la mano de ACE Team y bajo el paraguas de SEGA, podemos encontrar una especie de sucesor de algún juego de la época de 16 bits, y buscando y buscando juegos similares encuentro ActRaiser de Super Nintendo.

Pero imagina esos juegos de aquella época gloriosa sin más mejora que una resolución HD. La jugabilidad puede ser igual, pero las animaciones son prácticamente nulas, vamos, como si fuera el personaje un Clic de Playmobil con dolores en la espalda. Somos el ángel Helios, el caballero de la Aurora, y estamos para ayudar a los humanos a combatir las fuerzas del mal y que puedan expandirse por el mundo.

El juego basa su jugabilidad en dos partes muy diferenciadas. Una de acción/plataformas, y por otro lado una parte de construcción; algo parecido a un RTS para ir construyendo poblados preparándolo para saber defenderse de las fuerzas del mal. Así planteado parecía una oferta muy interesante, pues se encuentran muy pocas propuestas de este estilo.

Pero no tardé mucho en llevarme la primera decepción, pues la parte que más me pudiera haber gustado falla, y mucho. Obviando los escenarios o el diseño de Helios en HD, tanto las mecánicas como las animaciones pecan de simplistas y de mal planteadas. Nuestras habilidades son saltar, atacar, cubrirnos y esquivar hacia atrás (si, sólo hacia atrás). Además dispondremos de otros poderes, los cuales iremos adquiriendo conforme acabemos con los núcleos malignos, o también ganar maná o salud.

Y digo que falla, porque lo hace a base de bien, con unos enemigos mal diseñados, que te ponen de los nervios en cualquier situación, unos saltos que pudieran bien ser de fe, y unos obstáculos que no están bien diseñados. A pesar de esto, cuando ganemos otras habilidades a parte del arco mágico la cosa se hace menos cuesta arriba, a pesar de las muchas limitaciones de sus mecánicas.

Cuando nos deshagamos de los enemigos pequeños, llegaremos a una zona con un boss final. Pero no, tampoco es algo que nos haga querer repetir la experiencia. En definitiva, un trabajo no sé si decir descuidado, o más bien desanimado, que con alguien como SEGA detrás, no me explico como no tiene algo más de calidad para ser todo lo divertido que tiene que ser un título de plataformas y acción. El comportamiento de los enemigos es bastante molesto, pues no se pueden predecir sus movimientos, se mueven de formas extrañas que harán que nos desesperemos, y tanto nuestros ataques como la defensa harán aguas por su jugabilidad arcaica.

Luego llega la otra parte del juego, algo más amena que la anterior, aunque tampoco para tirar cohetes. Como ángel, nuestra labor es escuchar las plegarias de las tribus, las cuales conoceremos con breves historias y que al principio nos servirán de tutorial. Deberemos construir un poblado, y tendremos así que disponer de mano de obra, madera, cultivos y poderosas defensas.

Comenzando con las cabañas, que nos proporcionan habitantes, ya podremos ir poniendo en el tablero nuevas edificaciones como aserraderos, cultivos, y defensas. Cada construcción necesita mano de obra, así que distribuye a la población como mejor convenga. Como angel, podemos usar nuestros poderes para que el terreno sea fértil haciendo que llueva, construyendo caminos y ayudando a los aldeanos a repeler ataques.

Aquí viene el objetivo del ángel, preparar a los poblados para defenderse por si mismos, construyendo atalayas para arqueros y defensas de tierra siempre cerca de los caminos por los que pueden venir a atacarnos. También podemos mandar un protector por si la cosa se pone difícil, ya que viene por oleadas, pero también disponemos de un temporizador que nos avisa de la llegada de enemigos.

Los frentes enemigos se representan como unas nubes oscuras que despiden maldad y nuestro objetivo es avanzar hasta construir un santuario cerca de su origen y así acabar con el mal definitivamente. El mapa del mundo nos deja movernos libremente para construir o acabar con núcleos del mal a nuestra elección. El orden no importa, sólo vuela por el mundo y elige tu objetivo. En esto se basa la jugabilidad de Solseraph, en construir y expandir a la humanidad mientras combatimos a las fuerzas del mal.

Tanto la banda sonora, como el aspecto visual no son nada del otro mundo. Como si fuera una Skin para un juego de 16 bits, bonita por fuera, pero con sorpresa desagradable a la hora de la verdad. Los efectos de sonidos tampoco son gran cosa, cumplen, y los temas musicales que nos acompañan no despertará en nosotros la épica que suscitaba el título cuando vi el tráiler.

En conclusión, un título malo, al menos para mí, con poca personalidad y muy poca ambición. Puede resultar agradable en su conjunto, pero pasable es la palabra que quizás andaba buscando.

Solo por ser algo diferente a lo que encontramos en la actualidad pudiera merecer la pena a algunos jugadores, pero lamentablemente no voy a ser yo quien os incite a su compra. Esto es lo que es SolSerpah, ni más ni menos. Si te gustan los plataformas y los RTS en combinación puede ser tu juego del verano, si no, aléjate.

Solseraph está disponible en Xbox One, Playstation 4, Nintendo Switch y PC.

SolSeraph

0.00
5.5

Gráficos

5.0/10

Sonido

5.5/10

Jugabilidad

5.5/10

Duración/Diversión

6.0/10

Historia

5.5/10

Pros

  • Propuesta poco vista hoy
  • Para amantes de los juegos de 16 bits

Cons

  • Jugabilidad anticuada
  • Animaciones
  • Simple y frustrante
  • Podría haber sido algo más ambicioso