LA HISTORIA DE UN GUERRERO SE HACE FUERTE CON EL PASO DEL TIEMPO

RESURGE LA LEYENDA

Shaq Fu: A Legend Reborn es la secuela de un videojuego lanzado en 1994 para Megadrive y Super Nintendo. La estrella de la NBA Shaquille O’neal se atrevió a poner imagen a un juego, que si bien tuvo en aquel entonces muchas críticas por su calidad, hoy día muchos lo consideran un videojuego de culto.

Big Deez Productions nos trae la continuación de aquel videojuego, un beat ’em up con toques de humor y una historia muy muy sencilla, que hará que sólo nos preocupemos de machacar botones y enemigos.

¡QUE HAY DE NUEVO VIEJO!

La historia gira en torno a Shaq, un experto en artes marciales, que ve como su pueblo es atacado por demonios. Su marca de nacimiento y la sabiduría de su maestro, harán el resto para afrontar esta alocada y desternillante aventura. Una historia sencilla que nos da pie a no preocuparnos de nada, solamente llegar al final del asunto y salvar la tierra de esta invasión Demoníaca (me es familiar este argumento).

PIM PAM ¡TOMA 56!

Pasamos al apartado verdaderamente importante de Shaq Fu, su jugabilidad.

Shaq Fu:A Legend Reborn es un beat ’em up en 2D con profundidad, donde nuestro héroe particular tiene la posibilidad de moverse lateralmente. Su estilo nos recuerda a clásicos como Double Dragon, donde no cabe la posibilidad de volver sobre nuestros pasos cuando hayamos alcanzado algún punto de control. Los puntos de control serán bastante abundantes a lo largo de sus seis fases, dando al jugador la posibilidad de volver a empezar desde cualquiera de ellos durante la partida.

Su tono arcade salta a la vista desde que comenzamos la aventura, la facilidad de manejo y la exigencia en él es “mínima”, aunque tendremos varios modos de dificultad. La más elevada no es para nada complicada. Si sois de los que buscáis retos en este tipo de juegos, no esperéis que Shaq Fu os lo ponga difícil.

En rasgos generales el juego responde bien, nuestro personaje se mueve de forma fluida y la sencillez de sus combos ,que realizaremos pulsando repetidamente un solo botón, responde adecuadamente. A parte disponemos de un botón, con el cual realizamos una carga potente para deshacernos de múltiples enemigos, aunque primero tendremos que ir acumulando una especie de energía mediante combos. Una vez esté esta barra llena, podremos hacer uso de esta habilidad, la cual es muy efectiva para quitarnos de encima a grandes cantidades de enemigos.

El escenario llega a ser interactivo en muchas ocasiones, pudiendo coger carteles, barriles o piedras como armas cuerpo a cuerpo. Estos elementos nos pondrán las cosas algo más fáciles en determinadas ocasiones. Cada escenario tiene sus propios elementos de ayuda con este tipo de objetos, pero llegado un punto, empiezan a ser repetitivos y de poca variedad. Al igual que los enemigos, muy genéricos y con poca originalidad en su diseño, los cuales aparecen en manada para poco después repetirse en futuras pantallas.

Como buen machaca botones, Shaq Fu:A Legend Reborn, nos aporta cantidad de enemigos al los que derrotar, armas con las que destrozar y enemigos finales duros de pelar. Estos últimos son muy simpáticos y nos llegarán a sacar una sonrisa, además éstos están basados en “estrellas” americanas del cine, la música,la sociedad, etc… Cada una de ellas con su particular estilo. Éste es, quizás, de los puntos que más me han gustado del juego, por su simpatía y su grado “canallismo”, porque en este juego nada se toma en serio. Sus desarrolladores han querido tener algo de complicidad con su predecesor y aquellos que jugaron en su día, brindándoles “buen rollo” en cada situación.

Fácil, directo, gamberro, corto…si corto, aunque estirar el chicle con esta fórmula podría llegar a cansar al jugador. Shaq Fu es un juego que podremos acabar en unas 3 horas, algo más si se os atraganta algún jefe final. La duración es algo escasa a pesar de todo, aunque podréis retomar el juego una vez acabéis la historia desde cualquier punto de control para seguir repartiendo “leña” con las zapatillas del 56 de Shaq.

GRÁFICOS Y SONIDO

Sin muchas pretenciones, el juego hace alarde de una estética simpática. Sus escenarios están bastante bien detallados y se muestra bastante variedad en ellos. Sin embargo, no llegan a ser muy extensos, ya que como dije antes sólo contaremos con 6 localizaciones.

El aspecto de Shaq quizás es lo que más resalte, bien detallado y con múltiples animaciones. Donde flojea es en el genérico y repetitivo caso de los enemigos, así como su escasez, llegando a repetirse mucho. El diseño de los mismos podría ser mejorable, algunos están mucho más detallados que otros, para darle algo más de peso, pero por norma son simples y poco trabajados. Los jefes finales llegan a estar algo mejor diseñados, sin ser del todo correctos, si muestran algo más de peso y carisma.

Algo que también es incomodo, es el tamaño general de los personajes, los cuales son muy pequeños para tanto escenario. Esto quizás se debe por la cantidad de enemigos que llega a poner en pantalla, que tampoco son muchos. En definitiva, la relación de tamaño de nuestro protagonista con el resto de los personajes en pantalla, es desproporcionado.

No es un juego exigente a nivel gráfico, recordamos que es un juego arcade/indie y que su pretensión no es más que la de entretener, y lo hace. Pero sufre caídas de frames en bastantes ocasiones,sobre todo si los enemigos abundan en la pantalla. Esto no supone ningún lastre en la jugabilidad, pero incomoda en demasía cuando vemos que no es ningún videojuego exigente a nivel gráfico, por lo que podría estar mejor optimizado.

Su apartado sonoro está muy en la línea del gráfico; sencillo pero directo.

Su música con aire de Hip Hop le viene genial. Cada fase cuenta con temas muy del tono a aquellos juegos noventeros, sin ser un alarde de genialidad. Varias melodías llegan a repetirse durante la aventura, no incomoda, pero al igual que su apartado gráfico, podría haber sido mejorable.

El juego viene con textos al español y voces en inglés, su historia no es pretenciosa, así que no es algo negativo a resaltar. Shaq tendrá “chascarrillos” muy simpáticos, al igual que muchos de los enemigos, lo cual nos demostrará que no se toma enserio ni el propio juego. Se ríe de si mismo para poder llegar al jugador de una manera alegre y simpática durante nuestra batalla personal contra el mal.

Conclusiones

Shap Fu: A Legend Reborn es un juego entretenido. Por momentos derrocha alegría y sarcasmo, incluso se llega a reír de él mismo. No será un juego de esos que recordaréis con nostalgia, pero si habrá momentos que llegarán aa sacarnos más de una carcajada. Su mala optimización y su poca exigencia lo hacen  flojear ante algunos competidores en igualdad de condiciones, que si bien su precio no es muy elevado, podría haber sido algo más ajustado.

Texto redactado por Marboz.

Shaq Fu: A Legend Reborn

19,99€
6

Nota final

6.0/10

Pros

  • Entretenido y divertido
  • Sabe ser hilarante cuando hace falta

Cons

  • Repetitivo
  • Escaso de originalidad y contenido