Shape of the World, un videojuego en el cual perderse más de una vez.

Es fácil decir que Shape of the World es un videojuego que pese a su corta duración es una compra obligatoria, que te atrapa y que será improbable que luego de pasarlo la primera vez no quieras ponerte a jugar por una segunda y porqué no una tercera vez. De lo que pretendo estar consciente al escribir este texto es que si bien a unos les encantará puede que a otros les aburra y no encuentren diversión o algo que les llame la atención de este precioso videojuego de exploración. En este análisis mi única tarea es contarte si al igual que a mí me sucedió puedas encontrar en Shape of the World esa chispa que te desconecte del mundo real y te sumerja dentro de su fascinante mundo.

Al inicio de nuestro viaje todo lo que vemos es de color blanco, una vez pulsamos el stick izquierdo empezamos a movernos y las cosas poco a poco se hacen más claras y de repente a lo lejos vemos como aparecen unas luces que nos empiezan a guiar hacia un triangulo. Una vez atravesamos ese primer triángulo pasamos de ese misterioso mundo gris a un colorido entorno que no deja de despertar nuestra atención, a lo lejano vemos más triángulos, nuestro objetivo, pasar a través de ellos y ver cómo este mundo se transforma una vez más.

Jugar a Shape of the World es una experiencia muy placentera, en ningún momento el videojuego exigirá mucho de ti, lo único que tendrás que hacer es seguir avanzando y quedar cautivado por su precioso apartado audiovisual, que además se ve potenciado en caso de que juegues en una Xbox One X gracias a la resolución 4K. En ciertas ocasiones nos encontraremos con una serie de monolitos u otras estructuras que una vez interactuas con todas ellas nos abrirán una senda por la cual seguir nuestra travesía. Como objetivo secundario nos encontraremos con una serie de plantas que sirven de coleccionables, aunque en mi opinión y como está planteado el videojuego no encuentro necesario, por lo menos en nuestra primera partida, la cual recomiendo encarecidamente en que tratemos de que sea lo más lineal posible.

Soy un jugador que se pierde en los mundos, me gusta explorar y descubrir cada una de los elementos que me tiene por ofrecer un videojuego, al jugar a Shape of the World tienes unos entornos tan bonitos que perfectamente observamos el siguiente triángulo en el fondo pero es aún más llamativo el explorar cada uno de los rincones de estos escenarios. Así jugué en los primeros minutos de mi primer partida y al afrontar la segunda encuentro con que el mejor consejo que os puedo dar es apreciar esos bellos entornos, pero seguir adelante, en una siguiente oportunidad ya habrá tiempo para conseguir todos esos coleccionables en caso de que lo tuyo sea cazar logros, pero estoy seguro que mi primer partida hubiese sido aún más placentera si hubiese seguido estrictamente lo que el videojuego me pedía. Se que es extraño que tanta libertad que se le pide a otros videojuegos en el caso de Shape of the World la rechace, pero el equilibrio, la paz e inmersión que se genera al jugar a este videojuego es similar a lo fácil que se puede romper un hilo, y es que cualquier interrupción entorpece la magia de este viaje.

Para aportar un poco de variedad a la aventura veremos cómo a medida que avanzamos se nos presentan nuevas mecánicas para afrontar los obstáculos que se nos presentan, son ligeras modificaciones que ayudan a que en ningún momento llegamos a tener un sentimiento de repetición y de hecho se refuerza ese deseo de explorar qué se esconde más allá de esa distante colina. Algo vital para una experiencia de este estilo es como se trata al jugador por cometer algún error, por suerte aquí no hay una caída que te haga morir o una tarea que de no completarse te penalice, Shape of the World es un videojuego ininterrumpido de principio a fin y así es como se debe de jugar, sin pausas. Con unas dos horas de duración aproximada, un poco más o menos dependiente de tu ritmo de juego, al afrontar este videojuego lo más seguro es que llegues a su final en una sentada.

Audiovisualmente Shape of the World cautiva de principio a fin, cada vez que atravesamos uno de estos misteriosos triángulos que mencionaba al principio nos encontramos con nuevas formas de vida y escenarios llenos de color. No quiero destripar nada sobre el final pero quiero comentar que es en este punto donde audiovisualmente el videojuego llega a su clímax, observas todo el viaje que has realizado y al igual que como inicia el videojuego tu mente queda en blanco, ni más ni menos, una duración perfecta para un videojuego poco común pero encantador en todo momento.

Sin voces, ni historia, y solo una guía al inicio para enseñarnos los controles, de allí en adelante Shape of the World con un apartado artístico sublime y con la composición musical de Brent Silk que hipnotiza, esta es una experiencia contemplativa que no puedo llegar a decir que sea perfecta, pero que me permite afirmar con total seguridad que si sabes lo que te espera disfrutaras de un viaje íntimo que por unas horas te llenará de paz y serenidad.

Shape of the World

14,99 €
Shape of the World
8.5

Graficos

9.0 /10

Sonido

8.9 /10

Jugabilidad

8.0 /10

Duración/Diversión

8.0 /10

Pros

  • Su apartado artístico sorprende de principio a fin
  • Hipnotizante composición musical de Brent Silk
  • Durante todo el viaje se mantiene una sensación de descubrimiento
  • El videojuego ofrece tareas secundarias en caso de que desees exprimirlo al máximo

Cons

  • La inmersión puede romperse con facilidad
  • Su duración puede llegar a ser demasiado corta