Si eres de los que gustan de estrujarse el cerebro, no pierdas la oportunidad de conocer Samsara, un título donde las dimensiones paralelas convergen delante de tus narices.

La simetría. Un concepto que desde hace miles de años va ligado al ser humano tanto en edificaciones, como en pinturas, pasando por la simbología de algunas tribus. Es algo mágico que todos hemos experimentado desde bien pequeños cuando hacíamos recortes de papel, y que poco a poco hemos ido profundizando en este hobby tan bonito que tenemos. Muchos juegos de puzles dan buena cuenta de ello, y el ejemplo mas actual que me viene a la mente ahora mismo es The Witness, con secciones específicas basadas en la simetría. El titulo que hoy nos ocupa el análisis, Samsara, coge la inspiración y las bases del factor simétrico, subiendo un escalón mas como comentaremos, brindando unos rompecabezas que parecen sencillos a primera vista, pero que resultan ser complejos y desafiantes en los niveles mas avanzados. Veremos si todo el mundo está preparado para el desafío que propone el estudio Marked Limited .

Bienvenidos a Samsara, pónganse cómodos.

Olvidaros de historias, hilos argumentales o desvaríos del protagonista. Aquí hemos venido a resolver puzles y es lo que haremos desde los instantes iniciales en el tutorial del juego. En esta ocasión se nos presentará a un niño llamado Zee que, por culpa de perseguir a una afable conejito entrará en un portal hacia otra dimensión cual Alicia en el Pais de las Maravillas. Esta nueva dimensión tiene sus particularidades, y es que por debajo de nuestro joven protagonista habrá un reflejo, una superposición virtual de lo vivido por Zee que deberemos usar a nuestro favor para ir completando las fases consiguientes. La simetría en estado puro, pero con excepciones.

Ir del punto A al punto B puede ser cuestión de metros, pero completarlo y atravesar portal hacia la salida no será tarea fácil. Zee no podrá saltar, ni podrá bajar una plataforma aunque esté a medio palmo del suelo, sino que tendrá que usar unos bloques místicos que le permitan descender a través de unas escaleras si los posicionamos correctamente. El problema viene precisamente en su colocación, ya que no siempre tendremos el sentido del bloque correcto, y aunque lo podamos girar, no conseguiremos la dirección deseada a no ser que usemos la dimensión paralela: el reflejo que tenemos bajo nuestros pies que antes he comentado.

La dimensión invertida no está exenta de peligros

Una de las gracias de Samsara es que ambas dimensiones no comparten la misma forma, sino que cada dimensión tiene distinta composición de un lado que alteran el comportamiento del otro, lo que obligará a que pensemos muy bien como distribuir el limitado numero de piezas que tenemos disponibles. Además, a medida que vayamos completando los niveles, todo se irá complicando un poco mas, añadiendo dificultades como enredaderas que se romperán una vez andemos por ellas, teletransportes o un doble simétrico oscuro al que también deberemos ayudar a completar el nivel. Puede que al principio tengamos una sensación extraña de que se puede “rascar” poco de este tipo de propuesta, pero vemos que, respetando la base jugable, tendremos muchos desafíos distintos.

No os quiero engañar: pese a la puesta en escena tan ocurrente, Samsara no deja de ser un juego de puzles sencillito, y eso se acusa en la reiteración de mecánicas pese al aumento progresivo de su dificultad y variación de desafíos antes mencionado. Nosotros únicamente controlaremos los bloques místicos disponibles para su colocación, teniendo en cuenta factores como su peso o la misma gravedad de la edificación construida. Zee no lo manejaremos nosotros de manera directa, si no que una vez que acabemos el posible camino que llegue a hasta la meta, pulsaremos el botón X y nuestro personaje empezará a caminar automáticamente. Unas mecánicas que han sabido resolver bien en Xbox One, pero que se disfrutan mas en PC gracias al uso del raton y facilidad de añadir o quitar piezas. Por suerte, el título forma parte del servicio Xbox Play Anywhere, asi que automáticamente recibiremos la versión de PC una vez comprado el producto.

La falta de vida en la otra dimensión pasa factura

Samsara tiene sus virtudes, como hemos comentado…pero también tiene sus defectos. Tendremos que completar un total de 9 mundos, cada uno de ellos compuesto por varias fases hasta un total de 70. Hemos echado en falta al final de cada mundo algún escenario “especial”, un homónimo a un final boss que nos apretara algo mas las tuercas. De hecho, todo lo que concierne al protagonista está rodeado de un aura oscura que no termina de tener la presencia deseada.

Gráficamente encontramos al titulo un poco por debajo de lo que podría ofrecer el estudio Marker Limited. No porque las animaciones sean malas, o que Zee esté mal diseñado, sino por la sensación de repetición que tendremos debido a los escenarios y a la similitud de fases. El fondo en todos los niveles será muy parecido, dando la sensación de que nunca avanzamos a un propósito concreto, y esto (junto con la falta de algo chocante como alguna especia de jefe final) hace que Samsara pierda puntos a la hora de intentar superar una fase para ver cómo es la siguiente.

Por desgracia, el apartado sonoro sigue los mismos derroteros. Sin apenas textos, ni voces, ni música. Sólo el cántico de algún pajarillo de forma ocasional que se queda flojo, muy flojo aunque sea un título independiente. Cualquier melodía de acompañamiento, tenue y relajada habría sentado como un guante al juego.

 

Conclusión

Si queréis un juego de puzles basado en la simetría, Samsara es vuestro juego. Puede que a simple vista peque de ser demasiado reiterativo (y en mapeados, lo es) pero a nivel jugable el título nos irá complicando mucho las cosas hasta tal punto de convertirse en un desafío. Apto para aquellos que quieran algo de paz entre tanto título frenético.

Samsara

5.6

Gráficos

5.0/10

Sonido

4.0/10

Jugabilidad

6.5/10

Duración/Diversión

7.0/10

Pros

  • Buen sistema de puzles
  • Dificultad gradual
  • Tiene Xbox Play Anywhere

Cons

  • Escenarios muy repetitivos
  • Se maneja mejor con ratón
  • Echamos de menos puzles distintos