Un divertido arcade de naves con una propuesta muy interesante, clásico pero novedoso a la vez

Que levante la mano quien no haya disfrutado de críos en aquellos salones recreativos con los viejos juegos de naves y batallas espaciales de scroll (lateral o vertical). Si habéis levantado la mano y tenéis ya una edad, fuera de aquí; este análisis no os interesa. En caso contrario, quedaos, porque Rival Megagun es un juego arcade de vieja escuela, de batallas espaciales a bordo de potentes naves armadas hasta los dientes que además incorpora el interesante concepto de invadir la pantalla del otro jugador, o de la IA del juego si jugamos solos.

Desarrollado por el pequeño estudio canadiense  Spacewave Software, y publicado por  Degica Games, la principal novedad es esa: podemos jugar con otros jugadores a pantalla partida, o contra ellos, o contra la IA. Tiene un porrón de modos de juego y desde luego si os van este tipo de arcades de naves tenéis juego para decenas, centenares de horas.

El diseño es intencionadamente retro, con un cierto aire manga y una apuesta por el pixel art, todo con un cuidadísimo aspecto bajo su aparente simpleza gráfica.

Empezamos eligiendo a uno de los muchos personajes disponibles, cada uno con su propia nave que tendrá sus propias armas, protecciones y ataques especiales. Unas son más rápidas y ágiles pero con armas más ligeras y otras son más grandes y pesadas, con mejores y más destructivas armas, pero lógicamente con menor capacidad de maniobra; al gusto de cada jugador.

Tras cada partida recibiremos mejoras para nuestra nave, que iremos haciendo cada vez más poderosa, algo necesario pues las pantallas serán cada vez más difíciles, como era de esperar.

Una vez comienza la batalla y mientras todo se llena de disparos y enemigos, no podemos perder de vista un contador de bajas que tendremos que llenar. Al hacerlo podremos mandar ataques a la pantalla del rival (y él hará lo propio contra nosotros). También tenemos una barra de energía que iremos llenando y al conseguirlo podremos activar el modo destructor de nuestra nave, transformándola temporalmente en una máquina de destrucción letal.

En cuanto a modos de juego tenemos el Modo Arcade, que es  jugar contra la máquina con cuatro niveles de dificultad ( y os aseguramos que los niveles altos son muy pero que muy desafiantes; se requieren nervios de acero no, de adamantium) y el Modo Versus que puede ser, como ya hemos mencionado, contra otro jugador (online o en la misma consola a dos mandos, algo fantástico) o contra la IA del juego.

No todo es perfecto, claro. Hay momentos en las batallas que bien por el diseño de las naves y los disparos enemigos, por el colorido de todo ello o por todo a la vez, resulta muy confuso y caótico, siendo bastante difícil a veces distinguir de donde vienen los disparos o bombas o qué misil es tuyo y cuál del enemigo…

La respuesta al control, a nuestras órdenes a los botones del mando tampoco es perfecta a vaces, con cierta asincronía entre pulsar botón o tocar stick y la respuesta. No es grave pero a veces lo hemos notado.

También hay ciertos problemas o un mal ajuste del daño recibido; a veces aguantamos tres bombazos de un enemigo y otras a la primera de ésa misma bomba nos volatilizamos.

El sonido es muy bueno y la música electrónica, vibrante y pegadiza, le va como anillo al dedo. Todo lo artístico en general nos ha parecido brillante y de muy buen gusto.

Conclusiones:

Rival Megagun es un arcade de naves espaciales de vieja escuela en casi todo lo hace, y lo que añade es muy novedoso y divertido: invadir la pantalla del rival, que si es otro jugador real (y que puede estar en el sofá a nuestro lado; bendito modo local) puede dar lugar situaciones muy jugosas.

No es perfecto y tiene algunos fallos jugables, pero os puede dar para horas y horas de diversión y “piques” entre amigos.

 

Hemos analizado este juego en Xbox One S con un código de descarga proporcionado por Degica, a los que damos las gracias.

Rival Megagun

14,99 €
7.2

Gráficos

6.0/10

Diseño

8.0/10

Sonido

7.0/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración

7.0/10

Pros

  • El propio concepto del juego clásico pero innovador a la vez
  • Modos de juego y variedad de naves para aburrir
  • Artísticamente muy inspirado

Cons

  • Demasiado caótico a veces
  • La respuesta de las naves y armas no es perfecta
  • El daño de impactos mal leveado