Se partícipe de la velocidad y la adrenalina, además de coleccionar las mejores motos de cada categoría, en RIDE 3

En el sector del videojuego hay pocas compañías que sean capaces de mantener un ritmo insaciable de publicaciones anuales, es decir, que al año sean capaces de lanzar no solamente un título o dos, sino más de tres o cuatro. Algunas se las apañan para desarrollar al mismo tiempo varios proyectos de gran envergadura como TT Games, Avalanche Studios o SUMO Digital, pero lo cierto es que la calidad de los videojuegos se debe mantener por encima de la cantidad, y es que eso también suele mantenerse en estos casos.

Y con esto queremos hacer ver que no es nada sencillo el publicar cinco videojuegos en un año, pero Milestone, o como anteriormente se conocía Milestone S.r.l, lo ha hecho sin mayor dilación. Esta compañía tiene un gran recorrido dentro del desarrollo de videojuegos del género del motor, y sobre todo en el de dos ruedas. Por ello, la experiencia que tienen les ha permitido lanzar Monster Energy Supercross, Gravel, MotoGP 18, MXGP Pro y en última instancia Ride 3. Este último es el juego del cual venimos a hablaros a continuación en su análisis al detalle.

Ride 3 es la tercera entrega de esta saga del motor de dos ruedas, la cual ha ido creciendo con el paso de los años sin que muchos se dieran cuenta. Lo cierto es que la oferta del mundo del motociclismo o del automovilismo es algo limitada, por lo que estudios como Milestone se pueden beneficiar en gran parte de esta escasez para labrar este terreno para sí mismos con casi total libertad y libres de competencia, sacando así la mayor tajada de esta carencia.

Así pues, esta tercera parte toma el relevo de las dos anteriores y toda la experiencia de las obras realizadas por el estudio milanés hasta la fecha, pues en ella se recogen muchos aspectos y elementos de otras licencias que hemos podido disfrutar con anterioridad. A su vez, Ride 3 va un paso más allá y mejora en muchos factores que en pasadas ocasiones fallaba, por lo que se han tomado decisiones cruciales en su desarrollo, aunque la más importante es el cambio de motor gráfico. No obstante, también hemos visto como la jugabilidad se ha pulido bastante más, por lo que es más satisfactorio ponernos a pilotar las distintas motos que nos encontramos en el título.

Por otra parte, esta propuesta es un tanto exigente, quizás demasiado, ya que de buenas a primeras es un título que puede resultar algo escarpado para los jugadores principiantes en este género. Además, si sumamos que es Milestone, aún más. Esta compañía tiene una forma propia y particular de ver esta disciplina del motor, así como su amor propio. De esta forma, adentrarnos de primeras en una obra de ellos puede hacerse algo cuesta arriba en primera instancia. Aunque si os gusta el mundillo de las dos ruedas, os podemos asegurar que aquí vais a disfrutar como auténticos camellos.

Han transcurrido casi dos años desde el lanzamiento de Ride 2 (2016), así que obviamente esperábamos ver una evolución sustancial en esta tercera entrega . Y bueno, en parte lo ha sido. Como ya habíamos comentado en anteriores líneas el motor de Ride 3 es otro, ya que en esta ocasión se ha optado por implementar el Unreal Engine 4. Este cambio le ha sentado de fábula, porque el motor gráfico propio que utilizaba la compañía se había quedado muy desfasado en verso a los cánones actuales. No obstante, en cierta forma se nota que no tienen mucha práctica con esta herramienta, ya que les falta soltura, trabajo y optimización para acabar de lograr un apartado más sólido.

En lo que a concepción de juego se refiere, esta nueva obra de Milestone trata de ser un simulador de motociclismo. Aunque hace más que eso, pues incluye una gran cantidad de información acerca de todo este universo del motor que fascina y maravilla a partes iguales. De este modo, nos ha parecido estar jugando a una especie de enciclopedia interactiva, con la que hemos aprendido datos muy curiosos e interesantes a la par que hemos disfrutado de la adrenalina y la velocidad. Y esto lo consigue gracias a unas detalladas descripciones de cada una de las motos disponibles, así como de una variedad y cantidad abrumadora de contenido.

A diferencia de otras propuestas similares, Ride 3 aboga y se centra en la oferta para un jugador, aunque obviamente también apueste por las vertientes online. Por ello, el Modo Carrera es el principal atractivo y eje de la oferta jugable. En él, nos crearemos a nuestro propio personaje mediante un editor bastante correcto que nos permite configurar a nuestro avatar según nuestros gustos y preferencias. Una vez tengamos nuestra imagen definida, nos adentraremos en toda esta maravillosa amalgama de motos y buen gusto hacia estas mismas, así como a la velocidad. Nuestro objetivo no será otro que el de coleccionar todos los vehículos de dos ruedas que hay disponibles a medida que vamos progresando con nuestras habilidades en la pista y en las diversas categorías o cilindradas.

El Modo Carrera que aquí se nos brinda es uno de los más completos y cuidados que recordamos de esta saga. Y es que todo su conjunto está muy bien diseñado, partiendo desde una interfaz perfectamente estructurada hasta un sistema de progresión o evolución muy bien equilibrado. De esta forma, empezaremos nuestra andadura con un poco de dinero en el banco, que nos otorgan al empezar, y una moto a escoger entre cuatro. A partir de aquí tendremos que ir compitiendo a lo largo de las distintas disciplinas, pudiendo escoger siempre las que más nos gusten en primer lugar, para lograr amasar una gran fortuna y así comprar más motos o mejoras para estas. En este sentido, no vemos nada nuevo en esta modalidad, la cual es ya todo un clásico en los juegos de Milestone, pero sí que podemos destacar el garaje virtual que actúa a modo de núcleo neurálgico. Desde este mismo, podremos acceder a las distintas pruebas, así como al resto de los modos juego, siendo una forma muy intuitiva, elegante y orgánica de movernos por los menús.

Y para llenar ese garaje, así como para competir, nos hacen falta motos y en esta nueva entrega de la trilogía hay más que nunca. Como viene siendo costumbre, con cada título el estudio ha ido añadiendo un catálogo más amplio de vehículos, llegando así hasta este punto en el que tenemos la friolera de 230 modelos, entre las cuales 70 no habían aparecido anteriormente en la saga. Todas estas motocicletas han sido recreadas con un nivel de detalle muy notable y cada una de ellas cuenta con sus propias estadísticas, lo que conlleva a que pilotar una u otra se sienta ligeramente distinto. Así pues, el trabajo en este aspecto ha sido seguramente arduo, aunque el resultado ha merecido la pena. Además, este catálogo que mencionamos se ampliará próximamente mediante contenidos adicionales, así que no pararemos de coleccionar estas máquinas en un buen tiempo.

La cifra de motocicletas es más que suficiente para satisfacer al usuario, más sabiendo que podemos toquetear todos sus reglajes o aspectos mediante un editor bastante completo y sencillo. De esta forma, nos es posible personalizar el diseño de cada moto, escogiendo distintos colores, vinilos y efectos para poder dotar cada una de ellas de personalidad propia. Pero eso no es todo, ya que también podemos configurar los reglajes de los frenos, los neumáticos, la caja de cambios, el manillar, entre otras piezas de estas máquinas tan singulares.

Tenemos motocicletas, así que lo único que nos hace falta son circuitos donde poner a prueba no solamente nuestras habilidades como pilotos, sino también la potencia y potencial de cada vehículo de dos ruedas. En total hay unas 30 pistas distintas en las que poder quemar rueda, las cuales en su gran mayoría han sido recreadas a partir de circuitos o lugares emblemáticos. Asimismo, la compañía de desarrollo se ha esforzado en dotar a cada localización con el máximo detalle posible, un aspecto que ha sido siempre una asignatura pendiente para ellos. Y para realizar tal labor, han optado por utilizar el cada vez más recurrente sistema de fotogrametría para obtener la máxima fidelidad y realismo posible.

Fuera del Modo Carrera, lo cierto es que la oferta es más bien discreta. Las otras modalidades que tenemos disponibles son: Carrera Rápida, Carrera de Aceleración, Carrera Pública o Privada y Retos Semanales. En el primer modo podemos disputar una carrera sin mayor dilación ni configuración, eligiendo una moto de cuantas están disponibles y un circuito. En el segundo, como su propio nombre indica tendremos que superar pruebas de aceleración en tramos de pista delimitados, tratando de batir los tiempos exigidos cambiando de marchas manualmente. Esta modalidad debuta en esta tercera entrega, y la verdad es que es entretenida a la par que desafiante. En cuanto a las Carreras Públicas y Privadas, estas son las posibilidades más destacables dentro de la vertiente online, por lo que no tienen mucho más misterio. Y por último, los Retos Semanales es una forma más de darle vida al producto. En ellos, se nos propondrá batir un tiempo establecido en un circuito predestinado y una motocicleta específica, por lo que en un plazo máximo de siete días tendremos que intentar de ser los mejores para conseguir jugosas recompensas.

Como podéis ver el contenido, así como la cantidad de actividades que podemos realizar en este Ride 3, es asombrosamente variado a la par que abundante. Por ello, la cantidad de horas que nos brinda son más que interesantes para cualquier amante de este género, así que si os gusta no dudéis en darle una oportunidad. Sin embargo, hay un elemento que de haberse incluido podría haber sido la guinda perfecta para este producto, pues es uno de los pocos reproches que podemos citar en este sentido. Se trata de la posibilidad de jugar a pantalla partida y compartir las carreras con otra persona en la misma consola, lo que habría sido un punto muy a su favor.

En cuanto al apartado gráfico se refiere, ya hemos comentado que la decisión de implementar el Unreal Engine 4 ha sido muy acertada. Sin embargo, también se ha comentado que es notable la falta de experiencia con esta herramienta, ya que hay texturas que no están bien pulidas, entornos que no presentan un buen acabado y la optimización tampoco acaba de estar a la altura que cabría esperar, provocando largas pantallas de carga en muchas ocasiones. Obviando las imperfecciones que aún quedan por solventar, lo cierto es que el trabajo así como el salto técnico que han realizado es el camino que deben de seguir de aquí en adelante.

Por último, el apartado sonoro cumple con creces su cometido, aportando una banda sonora variada en géneros y amena de escuchar. Asimismo, los efectos de sonido están a un buen nivel, teniendo distintos sonidos de motores según el modelo de motocicleta. Sin embargo, estos no son del todo convincentes, por lo que el realismo se siente un tanto mellado. Por otro lado, el videojuego cuenta con un doblaje bien localizado al castellano con la posibilidad de activar subtítulos, lo cual es todo un detalle y un acierto rotundo.

Conclusiones

Ride 3 es una grata sorpresa para los amantes del motociclismo y una clara referencia de datos, así como anécdotas de este universo. Asimismo, es la entrega más completa de la trilogía por contenido, variedad y cantidad, lo cual cumple con lo que suele decirse: “es más y mejor”. El cambio del motor gráfico era muy necesario, aunque aún siguen habiendo elementos que a estas alturas necesitan trabajo y pulido urgente, como: el detalle en la recreación de entornos y las texturas. No obstante, el conjunto es muy correcto, por lo que los amantes de las dos ruedas sabrán disfrutar de él a poco que le dediquen unas horas.

RIDE 3

69,99€
7.6

Gráficos

7.0/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración

8.0/10

Pros

  • Las descripciones y la información que se da del motociclismo son asombrosas
  • Una gran oferta de motos y contenido jugable
  • Implementación de Unreal Engine 4

Cons

  • Apartado gráfico poco pulido
  • Falta de un modo a pantalla partida
  • Una dificultad poco accesible para principiantes