Análisis de Red Wings: Aces of the Sky para Xbox One

Cada semana me monto en un vehículo diferente, cual jugador de Grand Theft Auto cada cinco minutos. Y por eso hoy os quiero presentar el análisis de Red Wings: Aces of the Sky, de ALL IN! GAMES, un juego que sabe traer una experiencia bastante competente en un envoltorio arcade para la aviación simulada. Todo esto dentro de un conflicto bélico como el que tuvo Europa antaño. Acompañadme pues en esta aventura aérea mientras os cuento los altibajos del título y llegamos al próximo aeropuerto.

Red Wings: Aces of the Sky es un nueva propuesta sobre alas. Aunque en este caso no necesitamos red bull para alzar el vuelo. El juego nos sitúa en medio del conflicto armado y nos deja escoger entre los ingleses y los alemanes. Ambas historias se suceden en paralelo y nos muestran su propia versión de los hechos. Todo esto viene aderezado con unas cinemáticas en formato cómic narrado. Además, cada facción ofrece sus propios aviones, así como otros tantos que desbloquear jugando. Aunque no sea una colección muy extensa, si ofrece variedad visual entre cada modelo y variaciones en su parámetros de resistencia, velocidad y sobrecalentamiento. Y, por supuesto, colores alternativos que conseguir.

Si nos centramos en el modo campaña como tal, tenemos un par de decenas de misiones por facción donde nos aventuraremos en misiones parcialmente variadas. Los primeros compases ofrecen un campo de batalla simple donde probar los diferentes controles. Es decir, controlar la dirección del avión, acelerar y decelerar, disparar y… las cuatro habilidades especiales comunes. Estas habilidades se activan bajo condiciones concretas y hay que saber usarlas en el momento adecuado. Así pues, disponemos de un giro rápido para darnos la vuelta, el mítico “barrel roll” para evitar daño o golpear aviones rivales, el escuadrón para que aviones aliados tiroteen un objetivo y el finisher.

Este último nos permite eliminar a un enemigo con poca vida con una animación. Lo interesante de esta habilidad es que se puede mejorar para recuperar salud, por lo que tiene su táctica la forma en que gastemos cada habilidad hasta que vuelva a estar disponible. Con todo esto en mente, ya podemos lanzarnos al combate y acabar con el ejército enemigo. Para ello, cada misión ofrecerá un objetivo que cumplir. Desde abatir un determinado número de enemigos, hasta acabar con dirigibles mientras lidiamos con aviones enemigos.

En este punto la variedad es latente, pero se hace escasa. Entre las posibilidades jugables destacan las batallas de aviones en escuadrón, las de yo contra el barrio, las carreras de obstáculos, las misiones de bombardero y las batallas contra jefes. Las dos primeras opciones no tiene mucho misterio, pero las de obstáculos ofrecen un reto de velocidad y precisión a contrarreloj, mientras que las de bombardero nos ponen a lomos de un vehículo más pesado con el que dejar caer combas sobre objetivos terrestres o marítimos. Este es un modo curioso en el que asolamos huestes enemigas mientras evitamos la artillería antiaérea. En tono cómico es como un bullet hell a cámara (muy) lenta.

No puede haber juegos arcade sin enfrentamientos contra enemigos más duros. Por eso, Red Wings: Aces of the Sky tiene sus combates contra jefes. Por desgracia, no estamos hablando de misiones a todo o nada contra objetivo excesivamente complejos. No es una obra de ficción fantástica, sino un juego arcade basado en una guerra pasada. Por ende, y dada la tecnología de la época, los jefes no dejan de ser máquinas de guerra del momento rodeadas de aviones y otros enseres para complicar la situación.

Me gustaría centrar este apartado en las físicas y la jugabilidad como tal. Red Wings: Aces of the Sky es sorprendentemente cómodo y ágil de controlar. A diferencia de otros títulos del género que he catado, este es de los pocos que te hace sentir que te mueves por el aire, en vez de que ser un punto fijo mientras todo se mueve al rededor. Sin duda hay que romper una lanza a favor del sistema de control y físicas del título.

En cuanto a la dificultad, he notado que el juego aumentaba la dificultad gradualmente según la historia avanza. Por lo que es clave ir mejorando nuestro avión progresivamente. Para esto solo debemos superar cada misión con la mejor puntuación posible. Cada misión ofrece 1 a 3 estrellas, y para tenerlas todas debemos tener la mejor marca de tiempo, puntuación por disparo y otros objetivos secundarios. Estas estrellas pueden invertirse a posterior en habilidades para nuestro avión. Cabe destacar que las habilidades son válidas para todos los aviones a la vez e independientemente del bando en el que juguemos. Así que la inversión única nos permite mejorar el tiempo de recarga de las habilidades, el daño que infligimos, etc.

La campaña no es la única forma de exprimir el título. Red Wings: Aces of the Sky tiene competitivo local además de un modo supervivencia. El modo supervivencia como tal nos lanza contra hordas de dificultad y cantidad incremental, además de ponernos un tiempo límite para superar las oleadas. Para más inri, debemos superar las tres escalas de dificultad una por una, por lo que el modo difícil está reservado para los pilotos más atrevidos.

En definitiva, Red Wings: Aces of the Sky es un juego divertido, sin pretensiones exageradas y con una jugabilidad muy agradable. Por desgracia no es oro todo lo que reluce, por lo que donde es capaz de destacar también fracasa en la variedad que ofrece sus misiones. Asimismo, gráficamente cumple bien en su tono cartoon aunque tampoco es el juego más llamativo del género.

Red Wings: Aces of the Sky

19.99
7

Nota

7.0/10

Pros

  • Controles muy cómodos
  • Simulador de aviones satisfactorio
  • Campaña dual y paralela entre dos facciones
  • Simple pero efectivo sistema de mejora de aviones

Cons

  • Poca variedad en las misiones
  • Poca duración en la campaña

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