Un speedrunner de plataformas frenético, con un diseño de niveles exquisito y un gran cuidado en todos sus aspectos

RAZED  no esconde sus virtudes desde el minuto uno de juego: es un speedrunner plataformero a la vieja usanza, a lo Sonic si queréis, y es muy divertido. El reloj será nuestro rival a batir y vuestra habilidad y el ensayo y error, vuestras armas.

Desarrollado por el estudio  Warpfish Games y publicado por PQube, RAZED nos presenta un curioso y minimalista personaje al que se encarga la misión de superar diversos obstáculos para liberar un mundo de las trampas y cadenas al que una extraña fuerza lo ha sometido. Para ello nos dotan de unas botas mágicas que podremos ir mejorando con diversas habilidades que iremos desbloqueando al superar los distintos niveles.

Nuestras botas (o zapatillas deportivas) será nuestra arma y la clave. A cada nivel superado ganaremos una habilidad nueva

Todo preámbulo argumental es una mera excusa. Estamos ante un título cien por cien jugabilidad y una vez estemos ante nuestra primera pantalla, nuestro primer desafío, todo el tema narrativo carece de importancia… y no es necesario además, aquí venimos a lo que venimos ¡a correr!

El objetivo número uno es pasar cada pantalla, llegar a la meta. Tenemos seis mundos con diez pantallas (o pistas) cada uno, 60 niveles en total. Lo que en términos estrictos de duración no está nada mal. Pero es que además competiremos con nosotros mismos, siempre a contrareloj, para superarlos en el menor tiempo posible.

Los preámbulos argumentales son cortitos, nos sueltan allí y…¡a correr!

El juego carece de todo tipo de modo online o competitivo, algo que francamente le hubiese sentado bien y lo echamos de menos. Es muy divertido correr solos y mirar las tablas de marcadores para ver los tiempos de otros jugadores y amigos de Xbox Live; pero competir directamente contra otros hubiera estado genial. Sí que podemos hacerlo de forma asíncrona, es decir, veremos un jugador fantasma para intentar igualar y superar sus tiempos si elegimos ése modo. Pero no hay competitivo directo, como decimos.

Pero ciñéndonos a lo que hay, no está nada mal. Los niveles son muy variados, muy desafiantes y con multitud de trampas, pasarelas estrechas donde tendremos que apurar la frenada y saltos al límite.

Nuestra progresión en el juego (como dijimos antes con bonus que desbloquean nuevas habilidades y mejoras para nuestras botas) está perfectamente nivelada, y siempre tendremos, por ejemplo, la capacidad de salto justa para llegar al otro lado… midiendo nuestro impulso al milímetro.

Los distintos niveles (10 por mundo, 6 mundos, ¡60 en total) son una delicia de diseño y estética

Algo que nos ha encantado y nos parece un buen tanto del estudio es que no hay un sólo camino, una sola forma de llegar a la meta. Pueden parecer niveles muy lineales pero rápidamente te das cuenta que no, que no hay una sola forma de llegar. El suelo se rompe, por ejemplo, en un punto y pudes dejarte caer y seguir por la pista de abajo o saltar el agujero y seguir por la pista de arriba por donde ya ibas. ¿Qué es mejor, por dónde será más rápido? Ah… cuestion de probar. Algo que le da un buen punto de rejugabilidad (siempre tenemos la opción de repetir niveles, nada más acabarlos o podemos hacerlo más tarde) ya que aunque hayas hecho un buen tiempo te quedas con ésa dudilla: “Y si hubiera tirado por abajo… ¿lo haría en menos tiempo?”

Siempre podremos rejugar cada nivel, al acabarlo o en otro momento, para intentar mejorar nuestros tiempos y probar otros caminos ¡Genial!

Gráficamente el juego es muy bonito de ver dentro de su minimalismo futurista y sus niveles son una oda al buen gusto al servicio de la jugabilidad. Cada vez más avanzados, complejos y por supuesto, difíciles, pasarlos a toda velocidad es  una delicia para los sentidos.

Del rendimiento y el control no hay un solo “pero que poner. A unos impertérritos 60 fps, no hemos notado la más mínima caída, rascada ni fallo. Ni un sólo bug o problema. Perfecto.

Cada nivel es una delicia para los sentidos… y eso que no hay tiempo para pararse a mirar…

Y el control, que al principio puede parecer un tanto peculiar, al tener que combinar para correr el gatillo y uno de los sticks, pronto nos haremos con él y al irle añadiendo distintas habilidades a los botones (el primero de todos el salto al botón A) descubriremos lo bien pensado que está (ojo a las frenadas, segunda vez que lo advertimos. El que avisa…).

La música, de carácter entre lo electrónico y lo new age cumple sin más. No nos ha parecido especialmente memorable (aunque esto va por gustos) pero acompaña bien, que es de lo que se trata.

El juego, al menos en la versión analizada, no está traducido y llega en completo inglés. No es demasiado problema como apuntamos antes al apenas haber narrativa, pero hay que señalarlo.

Conclusiones:

RAZED da exactamente lo que promete: carreras frenéticas y muy desafiantes por un mundo de neón futurista y naiff. Y lo hace a la perfección. Divertidísimo, adictivo, os hará picaros con vosotros mismos y con otros jugadores y sus marcas (no directamente, por desgracia) y es precioso de ver.

Una sorpresa, un soplo de aire fresco y un señor juego (a un precio irresistible). No hay más. Ya está disponible en la Tienda Xbox.

Hemos analizado este juego en Xbox One S gracias a un código de descarga proporcionado por  PQube.

11´99
8.5

Gráficos

7.5/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

9.5/10

Diversión / Duracion

9.0/10

Pros

  • Exquisito diseño de niveles
  • Desafiante y rejugable
  • Muy divertido
  • Gráficos minimalistas pero muy lucidos

Cons

  • Se echa de menos un competitivo online
  • No está traducido, todo en inglés