En esta versión hay mapas y contenido como parar un tren (chiste fácil, lo siento)

El mundo de los trenes siempre ha fascinado al ser humano desde su propia creación. Ver moverse a esas bestias mecánicas provoca una admiración e interés que muchos han intentado emular en versión “mini” gracias a las maquetas. Aún con esas, tener una mesa gigante exclusivamente pensada para que los trenes entren y salgan es un lujo que no todos podemos permitirnos, pero gracias a Kalypso Media podremos adentrarnos en la industria ferroviaria sin tener que movernos del sofá ni para comprar las locomotoras. Además, esta Complete Collection cuenta con todos los DLC´s que han aparecido en estos dos años desde que salió el juego base, por lo que las horas de diversión construyendo vías y estaciones están aseguradas. ¡Pasajeros, hora de subir al tren que empieza nuestro recorrido por un intenso análisis!

Railway Empire – Complete Edition nos pone en una fecha histórica en el mundo del ferrocarril. Nos trasladaremos al año 1830, cuando el “Nuevo Mundo” está en auge y la revolución ferroviaria inicia su andadura provocando un cambio importantísimo en el comercio, en la expansión de las ciudades y en la propia industria que estas grandes urbes generan. Nosotros encarnaremos al propietario de una floreciente compañía de trenes que querrá su gran parte del pastel, y con el que viviremos 100 años de evolución gracias a las diferentes misiones y campañas de las que consta el juego base. Una travesía que no estará exenta de improvistos, problemas y competitividad con otros gestores con ganas de ser el mayor magnate de la industria. Por esa misma razón, tendremos que planificar nuestra estrategia con cabeza, criterio y miras puestas en un futuro para que no acabemos en la quiebra absoluta.

El tutorial es largo, pero hay luz al final del túnel

Ya os voy avisando que Railway Empire no es un juego fácil, ni pensado para todo tipo de jugador. El titulo de Kalypso Media nos exigirá mucha paciencia, asentar las bases de este profundo gestor de trenes y aprender a manejarnos con soltura por sus completos menús sin perder mucho tiempo navegando sin sentido. Al principio cuesta comprender todas las mecánicas que el juego es capaz de desarrollar, pero gracias a todos los tutoriales que el título contempla, iremos aprendiendo a construir lo necesario para que nuestro imperio ferroviario sea floreciente. Desde crear las estaciones en los pequeños pueblos, hasta elaborar las vías por terrenos abruptos o contratar personal para mover las grandes locomotoras requerirá un aprendizaje que poco a poco iremos asimilando.

Habrá que pensar en todo. En el momento que ya hay dos trenes debemos tener en cuenta muchos detalles, como la creación de vías secundarias de aceleración que permitan los adelantamientos entre varias locomotoras, estaciones con mas de un andén si queremos que todo vaya más fluido, valorar la inclinación del terreno para contemplar un presupuesto u otro en la creación del itinerario, y mil cosas mas que influirán en el devenir de nuestros beneficios. Hay detalles así en todos sus ámbitos, incluso habrá que pensar en las señales para que los trenes paren o prosigan, el sentido de las vías, e incluso en los ferrocarriles con mayor envergadura contratar a personal extra que nos facilite el trabajo.

Vía libre a la gestión de recursos

Los juegos de gestión siempre han tenido limitaciones cuando se juegan con mando en vez de teclado y ratón… y por desgracia esto también sucede en Railway Empire (aunque en menor medida que otros títulos del mismo genero). El fallo esta ocasión no residen tanto en la dificultad de señalar cada tren, o la precisión que, por ejemplo, puede tener el ratón para trazar un itinerario con vías. El principal problema que veo es lo complejo que resulta sumergirse en los menús para gestionar cualquier cosa, ya sea desde elegir señales para las vías hasta comprar locomotoras u otras acciones adheridas. Hay momentos donde terminamos una ruta pulsando Y mientras que en otro tipo de acción guardamos un trayecto pulsando B. Esto genera en los primeros compases de la aventura algo de desconcierto y dificultad, pero nada que no podamos solucionar con algo de tiempo. La interfaz que rodea a todo Railway Empire esta muy bien lograda, con esa estética “Western” muy apropiada para la época en la que estamos. Lástima que, al menos con mando, esa interfaz tan bien diseñada sea poco intuitiva como he comentado.

Choque de trenes contra otros magnates

La rapidez en realizar nuestras acciones en Railway Empire es algo relativo. Lo normal es jugar con la opción estándar donde realizamos las gestiones y el juego prosigue su ritmo (algo más lento) mientras navegamos por su interfaz. Por supuesto, esto se puede alterar y podemos hacer que todo se pause para que las decisiones que tomemos no sean muy precipitadas. Sea como sea, a quien no debemos dar ni un solo respiro es al resto de gestores de la competencia. Ellos no dudarán en hacernos la vida imposible bloqueando las vías, haciéndose con el control de la mercancía, poniendo sus estaciones en el mismo pueblo y cualquier otra cosa que merme nuestro poder. Por eso mismo, debemos adelantarnos siempre que podamos para hacernos con el control y riqueza de recursos que podemos encontrar en zonas concretas. De esa manera, con dinero en mano, podemos realizar actos tan curiosos como comprar las acciones de la empresa rival y hacer que ellos trabajen para ti… o demoler sus vías de tren para que sus sueños de prosperidad vayan directamente a la basura. Hagas lo que hagas, todo da mucho gustirrinín.

Este tren pasa dos veces por nuestra vida

La estética basada en el Salvaje Oeste es la que primará en la mayor parte del juego (básicamente porque su campaña principal transcurre en el inexplorado suelo americano). Por suerte, la versión que sale ahora incluye todo lo que vimos en el juego base de hace un par de años más los siete DLC’s que han ido apareciendo a lo largo del tiempo y que nos tranladarán a otros parajes completamente distintos (viajaremos a México, Canada, Los Andes, Gran Bretaña e Irlanda, Francia, Alemania y Australia). Tanto en la campaña principal, (con una horquilla de 100 años con diferentes tipos de locomotoras) así como cada uno de sus DLC’s, tendrán sus propios trenes, respetando el contexto histórico de donde proceden. Si ya de por sí la aventura principal es larguísima, no os quiero decir lo que os puede durar el juego con sus expansiones. Eso sin contar otros modos de juego como desafíos, modo libre o experimentación, que nos permite diseñar todo en entramado de trenes sin necesidad de prestar atención al dinero derrochado. Para acabar con el ambiente del juego, cabe destacar la banda sonora que Railway Empire Complete Collection posee, y cómo no, la traducción y doblaje al español que podemos escuchar en todo momento.

Railway Empire está como un tren

En cuanto al apartado visual, gráficamente el juego cumple. En la mayoría de las ocasiones estaremos con una vista aérea observando la circulación de nuestros trenes. Incluso si nos alejamos demasiado, con todo una gran extensión bajo nuestros ojos, podremos observar con lineas y figuras el movimiento de nuestra linea ferroviaria. Los detalles siguen presentes cuando nos acercamos a las poblaciones urbanas, con transeúntes haciendo su vida por las calles (aunque de manera puntual, no esperéis encontrar gran alboroto) e incluso si queremos momentos relajantes, podremos poner una cámara en el lateral de una locomotora y ser partícipe del viaje que nosotros mismos hemos diseñado. Precisamente en esos momentos es donde mas baja la calidad gráfica, con escenarios repetitivos, algo pobres y sin alicientes como para ir de pasajero.

Conclusión

Cualquier amante de los juegos de gestión y planificación basados en el ámbito ferroviario no pueden dejar escapar la oportunidad de disfrutar de Railway Empire – Complete Edition. Es más, incluso quien ya disfrutó en su momento del juego base puede que quiera darle otra vuelta a esta edición que incluye las siete expansiones que fueron saliendo paulatinamente. Gracias a los tutoriales, a su curva de progresión y a un planteamiento (a priori) sencillo iremos metiéndonos mas de lleno en la maquinaria del juego, nunca mejor dicho. El título arrastra errores, como una adaptación al mando un poco dura al principio, o un detalle gráfico que a veces tiene mas sombras que luces. Por suerte, pesan mas las ventajas con todo el abanico de posibilidades disponible para crear la red de trenes que siempre soñaste tener. Está claro que no es un juego para todo el mundo, pero a poco que te gusten las locomotoras, la creación de estructuras y los juegos de gestión, estoy seguro que la obra de Kalypso Games te atrapará. Y sin necesidad de hacer maquetas en casa ni pintarlas.

Railway Empire - Complete Collection

39.99€
7.6

Gráficos

7.0/10

Sonido

8.0/10

Jugabilidad

7.5/10

Duración/Diversión

8.0/10

Pros

  • Buen tutorial para quienes quieran aprender todo respecto a la creación de redes ferroviarias
  • La música acompaña muy bien al juego, y con voces en español
  • Todos los DLC´s nos brindarán un buen puñado de horas

Cons

  • Gráficamente se queda un poco atrás
  • Los comandos con el mando en ocasiones son liosos
  • Un modo multijugador cooperativo le hubiese sentado de maravilla

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