¡Todos los comensales a la mesa ahora mismo!

Hay muchas formas de preparar un conejo y servirlo a la mesa. Que si al ajillo, en pepitoria, en una sopa, junto con arroz para que salga una gran paella… las variantes son infinitas, aunque ninguna de estas recetas ha salido de la nada. Cocinar y perfeccionar estos platos son tareas que se han ido moldeando con el paso de los años, o son innovaciones culinarias extraídas de los chefs más prestigiosos y ambiciosos del mundo (o de la galaxia, ya puestos). Por desgracia para el protagonista de nuestra historia, todos sus camaradas cocineros han sido secuestrados por unos seres malvados que no tienen ganas de que usemos a los conejos como ingrediente principal (a lo mejor son veganos…). Menos mal que aún conservamos nuestra vieja cuchara de palo para abrirnos paso por los niveles que componen Radical Rabbit Stew y de esa forma, rescatar a nuestros compañeros de cocina.

Dificultad de preparación de este plato: fácil

Con una estética completamente basada en los clásicos juegos de 16 bits, Radical Rabbit Stew quiere atraparnos en una propuesta que se basa en puzles, con alguna que otra traza se acción sencilla. Nuestra misión a priori es simple: meter a los conejos en las cazuelas esparcidas por cada fase hasta que no quede ninguna vacía. Lo que en un principio parece una tarea fácil de acometer, luego se irá complicando debido a la inclusión de nuevas mecánicas, enemigos y dificultades del propio escenario. Tampoco es que tenga una curva de dificultad muy elevada, por lo que todo el mundo podrá disfrutar de la obra de Pugstorm sin ningún tipo de problema. Lo único que puede resultar algo desafiante es la recolección de monedas que contienen algunas fases, pero por suerte, es algo opcional aunque irresistible para aquellos que quieran ser completistas.

Soy una taza, una tetera, una cuchara y un tenedor

Está claro que a nuestro chef le gustan las sopas, guisos y derivados. Su arma principal será una gran cuchara de madera que tendrá multiples usos. Los conejos que campan a sus anchas no son ni tan amables ni cariñosos como nos pueden hacer pensar, y no dudarán en ir corriendo hacia nosotros para atacarnos. Menos mal que tenemos nuestro utensilio de cocina con el que noquearemos a aquellos lepóridos (qué fino me ha quedado) que vengan con malas intenciones. No solo podremos “atontarles”, sino que con este ataque desplazaremos a estos animalitos hasta que alcancen la cazuela correspondiente. Eso si, esto será solo el principio, ya que luego Radical Rabbit Stew irá incorporando elementos nuevos como muelles, placas de hielo, conejos explosivos o incluso conejos bien gordos que costará mucho mas desplazar. Otra cosa no, pero variedad vamos a encontrar en las 2-3 horas que nos puede durar el juego.

Si Bomberman levantase la cabeza… haría una caldereta

Hablando de variedad, no solo blandiremos una cuchara de palo, sino que por el camino iremos obteniendo otras armas, cada una de ella asociada a un botón concreto del pad. Tenemos un brazo que se estira para alcanzar objetos en zonas que de otra manera serían inalcanzables, un golpe cargado capaz de mover todo lo que esté por delante, e incluso en fases algo más avanzadas nos haremos con el poder de crear bombas para lanzar al rival. Me resulta curiosa esa ultima habilidad, ya que entre el aspecto pixelado del título, el buen ambiente que posee el juego y la manera que tienen de explotar; es indudable el parecido de Radical Rabbit Stew con Super Bomberman. Incluso a la hora de enfrentarnos a los enemigos finales tendremos ese tono que puede recordar a la saga creada por Hudson.

En Radical Rabbit Stew todo se hace muy amenos gracias a la amplia variedad de mapas que tendremos. Los hay pequeños que solo ocupan una cuadrícula mientras que otros son mucho mas extensos. Algunos requieren de agilidad a la hora de mover a los conejos, mientras que otros requieren mucha mas concentración para esquivar bombas. Por supuesto, la sal de este guiso de conejo la ponen los jefes finales de cada mundo, cada uno de ellos con sus particularidades y su propia manera de vencerlo. Me gusta bastante el giro que da el título en estos enfrentamientos, y se agradecen después de completar un buen puñado de fases.

Tenemos menú familiar, por si os llama la atención

Nadie cabe duda de que el juego homenajea de manera sobresaliente a los clásicos de 8 y 16 bits. Hay ejemplos a patadas. Partiendo del ya mencionado Bomberman, encontramos otros símiles como a Super Mario y el sonido que realiza el juego cuando entramos en una tubería, o a nuestro querido Zelda con la forma que tiene de combatir o la animación que realiza cuando conseguimos un corazón extra. Cuando la calidad de los puzles lo acompaña un acabado artístico alegre, bonito y con pequeños brotes de nostalgia, sale un guiso rico rico al que no le hace falta ni echar conejo.

Aunque la campaña es su modalidad principal, la cosa no acaba ahí. Hay otro par de modos de juego adicionales que sin ser la panacea, pueden lograr alargar la vida útil de Radical Rabbit Stew. La primera modalidad se trata de un multijugador donde tendremos que ser los más rápidos echando conejos a una gran olla. Por supuesto, podemos “fastidiar” al resto de competidores y arruinar su partida, así que el “pique familiar” está garantizado. Otra vertiente curiosa y que puede funcionar muy bien, (siempre y cuando la comunidad responda), es su editor de niveles. Gracias a esta herramienta podemos alargar la vida del título hasta que nos aburramos.

Conclusión

Sin inventar nada nuevo en el género de los puzles, Radical Rabbit Stew entretiene gracias a unas dinámicas muy bien llevadas, a unos rompecabezas variados y un aspecto visual alegre y limpio. No se hace especialmente difícil, por lo que los iniciados dentro de éste género podrán disfrutar echando conejos a las cazuelas sin sufrir en el intento. En definitiva, un título cortito (no tardaremos mas de una tarde en completarlo) pero que tiene su propia personalidad pese a que bebe de manera muy directa de los clásicos de 8 y 16 bits.

Radical Rabbit Stew

15.99€
7.3

Gráficos

7.0/10

Sonido

6.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

7.5/10

Pros

  • Buena propuesta de puzles para iniciados
  • Se puede alargar la útil vida del juego con el competitivo y su editor

Cons

  • Desafío casi inexistente si somos avezados en este tipo de puzles
  • Algo corto si solo nos centramos en la historia principal

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.