El plataformeo y el humor de los ’90s están de regreso de la mano del pequeño y atrevido Rad Rodgers.

Los tiempos cambian y los géneros populares también. Vivimos una época en donde el foto-realismo y los mundo abiertos están a la orden del día, donde la libertad casi absoluta del jugador es lo más deseado, pero con ello, hemos olvidado géneros que fueron populares en algún momento: hemos olvidado el género de las plataformas.

Ricardo Rodríguez, mejor conocido como Rad Rodgers, es un niño problemático que un día luego de que su madre lo regañe para que apague la consola y de mala gana se va a dormir. Por la madrugada despierta y al darse cuenta de que su consola y su televisor están encendidos, es absorbido por ellos y posteriormente aparece en una jungla digital. Al recobrar el sentido, un ser aparece para recibirlo quien resulta ser Dusty, su consola favorita, diciéndole que se encuentra en el World One y debe superar a los enemigos que se encuentran en el lugar.

Rad Rodgers es un juego de plataformas en 2D que busca rescatar las mecánicas que fueron populares en los ’90s. Un total de 9 niveles (más 3 bonus) tendremos que dominar para conseguir que la corrupción de los niveles sea erradicada. Con Dusty como nuestro compañero y provistos de una pistola nos enfrentaremos a distintos enemigos alrededor del título.

¿Y con que se juega esto?

Los controles son bastante simples y no poseen más capas de profundidad que la propuesta.  Moverse, saltar, apuntar, disparar y un ataque especial de Dusty son los movimientos que cubren todo el repertorio que, a pesar de ser simples cumplen con lo necesario para superar los desafíos que propone el título. Sin embargo, existe un leve retardo al momento de ejecutar el movimiento del personaje que hace que sienta un poco pesado, obligándonos a ser más precavidos al momento de actuar. Aunque para algunos pueda parece ser un punto a favor, resulta incómodo de cara al combate recibir más de un impacto por necesitar actuar a la misma velocidad que te exige el juego.

Por parte del combate, debemos disparar a los enemigos con una pistola semiautomática que usamos con el gatillo derecho o el botón X. Hay 4 mejoras para el arma posibles (con munición limitada) que cambian de forma importante cómo se afrontan los combates haciéndolos un poco más dinámicos. Desde un modificador de fuego rápido que invita a aprovechar el combate agresivo aprovechando la cadencia de tiro del arma a costa de la estabilidad del jugador debido al retroceso, hasta un lanzagranadas que invita a apuntar primero antes que disparar para aprovechar el rebote que genera cada disparo y eliminar enemigos incómodos.

En algunos momentos de la partida, nos haremos con elementos del escenario que están corruptos y no podemos acceder a ellos. En estas ocasiones, debemos acceder al Pixelverso, una zona que se encuentra dentro del código del juego donde Dusty deberá corregir el fallo, en unas zonas repletas de obstáculos. A pesar de ser totalmente diferente a la mecánica principal, se hace muy repetitivo y sencillo de superar. Ser sólo un poco precavido bastará para superar estas zonas de forma muy sencilla.

Otro elemento que se ve penosamente cuidado es la inteligencia artificial de los enemigos. Con pésimos comportamientos nos encontramos con los (poco variados) enemigos del juego que sólo patrullan en la zona hasta que estamos muy cerca de ellos para luego correr directamente hacia nosotros sin ninguna estrategia. Incluso podemos colocarnos lo suficientemente alejados de ellos para atacarlos sin que nos respondan a tiempo. Mientras que los que se encuentran en un punto fijo disparando, no se mueven del lugar y disparan a intervalos tiempos casi exactos lo que hace muy fácil que se puedan esquivar y atacarles sin ser dañados. Estas fallas convierten el combate en un tiro a la diana que solamente se ve mejorado ligeramente en el combate con los mini jefes del juego o directamente con el enemigo final.

Que bonito se ve, siente y escucha todo.

Cabe destacar lo espectacular del apartado gráfico que se ha logrado en Rad Rodgers gracias a los artistas del juego y al trabajo puesto en Unreal Engine 4, desde la iluminación y el modelado hasta el texturizado son impecables en el juego. También el diseño de niveles se luce en este juego siendo bastante desafiante en cada zona por la que pasamos, específicamente al recolectar los secretos con los que cuenta el título.

La música es otro aspecto muy mimado por el estudio que junto al trabajo realizado por Andrew Hulshult, se ha desarrollado una banda sonora con canciones sintetizadas muy retro que recuerdan a aquellos juegos de la década de los ’90s.

Otro aspecto destacable en Rad Rodgers es el humor negro del título que intenta burlarse de sí mismo y del medio al que pertenece, haciendo chistes sobre referencias conocidas de la industria que logran sacarnos unas risas si logramos pillar de donde viene. Una lástima que el potencial sólo se aproveche al inicio y al cierre del título con una batalla final que logra divertir y generar risas de formas iguales, incluso en sus créditos.

Conclusión.

Se nota mucho el esfuerzo que puso el estudio Slipgate Studios en Rad Rodgers, desde la primera versión que salió el año pasado en ordenadores hasta esta. Desde su campaña en Kickstarter hasta su reciente lanzamiento, resulta en un juego que cumple con lo que promete y destaca en algunos aspectos pero se ve opacado por lo corto, repetitivo y fácil que resulta encarar cada nivel. Un juego recomendado para los amantes del género pero a los jugadores que buscan una vuelta de tuerca les resultará una propuesta que sólo cumple en lo justo.

Rad Rodgers puede conseguirse por 19.99 euros en la Microsoft Store.

Rad Rogers

Rad Rogers
6.9

Gráficos

8.5 /10

Sonido

8.0 /10

Jugabilidad

6.0 /10

Duración/Diversión

5.0 /10

Pros

  • Gráficos increíblemente hermosos.
  • Buen diseño de nivel.
  • Un humor negro bastante divertido.

Cons

  • Una campaña muy corta.
  • Se hace muy repetitivo.
  • Enemigos muy sosos.