El juego que ya no es sólo un juego, sino una nueva forma de jugar, llega en su versión definitiva a la consola de Microsoft

Nota y declaración de intenciones:

PUBG (Playerunknown´s Battlegrounds) ya ha sido oficialmente lanzado en Xbox One, y en base a ello, pensando en los jugadores que se van a encontrar con él ahora y en Xbox, vamos a realizar el siguiente análisis. Como un servidor lleva jugándolo desde el primer día del preview (su fase de acceso anticipado, cuando estaba aún en desarrollo en Xbox One), puede que se me escape más de una reseña a algún aspecto que haya cambiado o evolucionado. Pero, en la medida de lo posible, analizamos el juego que es ahora en su lanzamiento oficial; no el que ha sido en estos meses previos de desarrollo. Dicho ésto, al lío…

PUBG ya está en Xbox One. Y sí, está bien puesta la frase porque es ahora cuando se ha lanzado oficialmente este fenómeno jugable en nuestra consola. Lo que algunos hemos estado jugando desde hace meses (unos cuantos millones, de hecho) era la versión de acceso anticipado, preview o aún en desarrollo, como queráis llamarlo.

Pero ahora sí, el juego ya está terminado y lanzado. Aunque, hablando de un juego competitivo y totalmente online lo de terminado es una forma de hablar, pues desde Microsoft y el estudio, los coreanos  Tencent Games, nos prometen que seguirán llegando actualizaciones, mantenimiento y un trabajo constante de desarrollo para pulir y corregir la jugabilidad, los errores y nuevos contenidos, como algunos que hemos sabido ayer mismo.

¿Y qué es PUBG? Pues es PlayerUnknown’s Battlegrounds, que viene a ser “jugadores desconocidos cosiéndose a tiros” (traducción muy libre). Y es un battle royale, una forma de jugar consistente en soltar a un numero de jugadores en igualdad de condiciones y dejar que se maten entre ellos, en un todos contra todos hasta que sólo queda uno en pie, el ganador de la partida.

Tú contra 99. Ahí abajo sólo hay enemigos

Hay una diferencia sutil pero a la par importante entre PUBG y los demás battle royale que hay en el mercado (muchos y más que están por llegar). PUBG no es un battle royale; es el battle royale.

Ahora que el corrector de estilo ya está parpadeando en rojo por repetir tantas veces battle royale, vamos al tema.

Empezaremos el juego configurando nuestro personaje. No es baladí este asunto y procurad crear un personaje que os guste porque, aunque aquí no hay vídeos ni escenas en las que le vayáis ver hablar, vais a jugar con él muchas horas y una vez creado cambiar algún rasgo de su fisonomía cuesta puntos.

Ya configurado y vestido vuestro personaje (tampoco vais a tardar mucho; el editor es bastante limitado) observaréis que no tiene armas ni equipo de ningún tipo; sólo ropa y elementos estéticos. Así es y así será siempre. En PUBG siempre empezaremos sin nada más allá de la ropa, con un fondo de armario que iremos ampliando comprando las cajas con los puntos que ganamos en la partida y que, más allá de que nuestro personaje esté visiblemente chulo (o chula, pues podemos crear una chica) no tiene efectos prácticos.

Poco a poco os haréis con un guardarropa inmenso. Todo es estético… pero mola ir más guay que nadie

Esta es una de las primeras características propias de PUBG: todos los jugadores, los que llevan miles de horas jugadas y los que acaban de llegar, empiezan en igualdad de condiciones. Todo el equipamiento (mochilas para aumentar la capacidad del inventario, cascos y chalecos antibalas de diferentes categorías para protegernos más, los botiquinies y otros elementos curativos y, por descontado, las armas) tendremos que encontrarlo por el terreno de juego una vez que aterricemos. No hay ventajas, no hay premio a la experiencia ni habilidades ni niveles. En PUBG siempre eres igual que los otros 99 jugadores con los que vas a competir.

Esto, que a los profanos puede parecerles raro, incluso insatisfactorio, es una de las primeras grandezas del juego. Claro que cuentan la experiencia y las horas jugadas… pero las tuyas. Tu experiencia en cada partida te hace aprender, te hace ser más cauto, o más osado. Aprendes a dominar las armas, a saber cuáles son más eficaces y cuáles son los sitios y rutas más peligrosas… pero todo está en tu cabeza. Tu personaje siempre es igual que el de los demás; y tu éxito o tu fracaso en la partida dependerá de tí. Si matas a ese tipo que te hostigaba en una granja es porque has sido más hábil que él, no porque su personaje sea de nivel 7 y el tuyo de nivel 43. Olvidaos de todo eso.

El terreno de juego es impresionante. Tras la sala de espera donde se configura la partida, el famoso lobby donde mientras esperamos puedes corretear y practicar movimientos, nos ponen a bordo de un avión. Vemos el mapa y la ruta que seguirá el avión, para lanzarnos donde nos parezca más adecuado. Los mapas de PUBG son de dos tipos; grandes (actualmente dos: Miramar y Erangel) y los pequeños, una cuarta parte de aquellos, que de momento sólo hay uno; Sanhok, aunque ya se ha anunciado un segundo, la isla invernal cubierta de nieve Dihor Otok. Y hay que apuntar que en el pequeño también seremos 100 jugadores, por lo que las partidas serán más frenéticas y movidas que en los dos grandes, más pausadas y tácticas… en principio.

Uno de los dos mapas grandes, el desértico Miramar

Cada uno tiene una ambientación diferente (urbano, desértico, tropical…) pero en todos encontraremos mucho terreno abierto, granjas, pequeños pueblos, fábricas, ciudades… de todo. El juego apuesta por el realismo y todo tiene aspecto de la época actual y sin fantasía.

Bien, ya estás sobre el terreno. A buscar equipamiento y armas sin perder un segundo. Porque en PUBG no hay un límite de tiempo, pero si estabas pensando en esconderte y dejar que los otros 99 jugadores se maten entre sí, olvídate. La zona de juego, un gran círculo que veremos en el mapa nada más aterrizar, se empezará a encoger paulatinamente y por oleadas (que el juego afortunadamente nos avisa sin parar) y el círculo cada vez se irá haciendo más pequeño. Si te quedas fuera empezarás a perder vida poco a poco hasta que mueras. Es la famosa barrera azul que pronto temeréis y que proporciona momentos de angustia impagables en el juego. Un método sencillo y eficaz que evita que los jugadores se atrincheren, que te obliga a moverte sí o sí.

Soledad, silencio… ¡nada produce más tensión!

Y a partir de aquí, jugablemente ya no hay mucho más que contar. A sobrevivir. Podréis jugar solos, en pareja o en equipos de tres o cuatro jugadores (imprescindible buena comunicación para ir planificando vuestras estrategias y movimientos, e intercambiar suministros o munición. Con amigos el disfrute es inmejorable). Podréis ir a pie o coger alguno de los muchos vehículos que encontraréis en el inmenso mapa, con el riesgo que conlleva. El ruido de tu motor se escuchará desde muy lejos y todo el mundo sabrá que andas por ahí con un vehículo.

Hay que hacer una parada para hablar del sonido. En pocos juegos como éste es tan importante escuchar. Tener los oídos alerta como un zorro es tan importante, o más, que ver. El ruido de unas pisadas en la planta de abajo de una casucha mientras tú estás rebuscando en la planta de arriba. El sonido de un motor en la lejanía. O de unos disparos en ése pequeño grupo de casitas al que te acercabas… todo ello, bien aprovechado, puede hacer que vivas más. Por descontado, cuando estamos en plena partida no hay música alguna. El silencio es fundamental, como estamos señalando. La única (y pegadiza) sintonía la vais a escuchar sólo los menús iniciales.

En compañía la diversión aumenta. “¡Arranca, illo! ¡Arranca que nos disparan!”

Pero igualmente mirar bien es muy importante y para ello el juego nos ayuda con una distancia de dibujado larguísima. Ver a un enemigo a lo lejos, pequeñito como una hormiga correteando entre aquellos árboles y constatar que él no te ha visto a tí, hace dispararse tu adrenalina como pocas experiencias jugables.

Porque esa es la gran cualidad de PUBG. Con su sencillo planteamiento, la tensión, la emoción, la adrenalina que nos sale a chorros en ciertos momentos de cada partida, son inigualables. Y la otra gran cualidad es, aunque no os lo parezca si no lo habéis probado, que no hay dos partidas iguales. Qué digo iguales, ni parecidas… cada experiencia es una aventura diferente en la que os van a ocurrir cosas diferentes y en las que váis a matar y a morir de maneras diferentes. De una partida increíble donde aguantas casi hasta el final, cuando el círculo de juego es tan pequeño como tu salón, a la siguiente que palmas nada más soltar el paracaídas.

Pararse, observar, escuchar… ¿que te gusta ir a lo loco pegando tiros? Adelante… durarás poco

En lo puramente jugable el juego es muy completo y configurable. Podemos jugar en primera o tercera persona (cambiamos con RB) o podemos alternar ambas al apuntar; jugando en tercera, si pulsamos el gatillo izquierdo rápido, apuntaremos en primera persona. Especialmente útil si tenemos una mira equipada. Porque, no lo hemos dicho, a las armas podemos acoplarles un montón de mods como cargadores, miras o silenciadores. El sistema de acople se domina fácilmente y le cogeremos el truco (apremiado porque aquí no te puedes distraer un instante) rápidamente. Cuando matamos a otro jugador sus pertenencias están a nuestra disposición, y podemos aprovechar lo que queramos o lo que dé de sí nuestra mochila.

Selecciona las mejores armas, acóplales miras, cargadores, silenciadores… ¡pero hazlo rápido! El juego no se detiene porque tú estés trasteando con tu equipo…

Hay que señalar que entrando a las opciones del juego absolutamente todo es muy configurable. La sensibilidad y distancia de apuntado, la rapidez de movimientos de cámara y muchos parámetros más. Algo muy recomendable que os molestéis en retocar para adaptarlo totalmente a vuestro estilo de shooter.

En la parte gráfica y técnica el juego ha mejorado mucho respecto a lo que vimos al principio de su etapa preview. Actualmente el framerate a 30 fps es muy estable tanto en One S como en One X, se han limpiado la mayoría de los bugs y el rendimiento, en general, es bueno. Sigue habiendo, puntualmente, algunos problemas de conexión y lag, pero aquí ya es difícil discernir si es problema del juego o son días tontos del Live. Pero en cualquier caso insisto en que son ya muy puntuales y para nada entorpecen la experiencia normalmente. Los servidores funcionan a tope y no tardan nada en encontrar partidas.

Los gráficos del juego tienen luces y sombras. Son bastante modestos, hay que decirlo, en cuanto a modelados y animaciones de los personajes. Y sin embargo en iluminación y paisajes proporciona estampas muy lucidas de ver. Ya tenemos en esta versión final clima dinámico, y la lluvia o la niebla dan para capturas realmente bonitas.

Sin ser un juego de grandes gráficos, a veces te quedan “estampas” realmente bonitas

PUBG sigue arrastrando un mal endémico  desde su estreno en preview y es que las texturas tardan en cargar al empezar la partida, mayormente en la parte del lobby y en el avión, a veces incluso hasta después de  aterrizar. Una vez pasados esos primeros instantes, todo se estabiliza y es mucho más agradable de ver. Hay que tener en cuenta el tamaño del mapa que, incluso en el caso de los pequeños como Sanhok, es colosal. Pero no vamos a disculparlo, los gráficos están bien, pero no son de tirar de espaldas.

La iluminación y el tono realista están realmente bien logrados, ¡lástima de texturas!

Claro que cuando ya estéis con la tensión de la partida nada de éso no os va a importar mucho, pero esto es un análisis y hay que señalarlo todo.

Aquí lo importante es durar todo lo posible; a cuantos más jugadores más sobreviváis más puntos para gastar en las cajas de premio ganaréis. Y ése es todo el premio, cajas de botín con elementos estéticos (que además se repiten muchísimo, demasiado. Afortunadamente las prendas repetidas podemos canjearlas por puntos). Puede parecer poco y en realidad lo es. Pero es que el verdadero premio es la satisfacción personal de haber quedado entre los primeros, y la tensión, la adrenalina y la DIVERSIÓN, así con mayúsculas, que has obtenido.

Conclusiones:

PUBG, como decíamos al principio, ya es más que un juego: es un nuevo estilo de juego. Imitado por todos, la fórmula original sigue intacta. Este análisis podría ser mucho más extenso pero, ni escribiendo la Biblia en verso, podría describiros las sensaciones que produce este pequeño y sencillo pero a la vez tremendo juego.

No es perfecto. El apartado técnico y el rendimiento pueden y deben mejorar. Los premios y las cajas de botín podrían ser mejores (sin alterar que sólo puedan ser elementos estéticos). Podría tener más contenido y de hecho lo va a tener (se han anunciado ya un nuevo mapa, un nuevo modo de juego y partidas nocturnas). Pero es el único y original. Probadlo y cenad pollo (ya lo entenderéis).

Nunca cenaréis mejor.

PUBG

29´99
8.8

Gráficos

8.0/10

Sonido

9.0/10

Jugabilidad

9.0/10

Diversión / Duracion

9.0/10

Pros

  • Adictivo no es suficiente para definirlo
  • Su sencillez no es obstáculo para su variedad de situaciones
  • Un sistema de progresión REAL

Cons

  • Le sigue faltando un pulido técnico
  • Las cajas de premios son cansinamente repetitivas
  • El editor de personajes podría ser mejor