Misterios, utopías y mil estupideces acechan en Project Starship X

Cuando me dispuse a jugar a Project Starship X por primera vez, tenía una imagen preconcebida del título muy clara. Pensaba que me iba a enfrentar a otro shooter de navecitas en scroll vertical…y bueno, razón no me faltaba. Pero lejos de un pensamiento negativo, me llevé una grata sorpresa. Puede que Eastasiasoft Limited y Panda Studio no hayan revolucionado el género, pero sí que han hecho un título lo suficientemente divertido, equilibrado y completo como para enganchar a cualquiera que caiga en sus fauces. Prepárate para despegar, porque este viaje va a ser movidito.

Bienvenidos a una parodia de horror cósmico

Recogiendo el testigo de los juegos de naves de 16 bits, Project Starship X quiere que vivamos una aventura alocada, llena de sorpresas y guiños a otros juegos, con una rejugabilidad como pocas veces he visto. Nuestra misión será sencilla, recorrer una serie de fases matando a todo bicho que aparece en pantalla hasta que lleguemos al final boss de turno. Pero ojo, nada es lo que parece, ya que por el camino habrá una sorpresa tras otras, haciendo cada partida única y completamente distinta a la anterior. Todo este periplo para resolver el misterio que se esconde en el abismo del universo… relacionado con una deidad con tentáculos llamada Swagthulhu ¿Os suena de algo, verdad?

Sí, el motivo de que cada partida sea única es debido a su sistema procedural, pero confiad en mí cuando os digo que le sienta de maravilla a Project Starship X. En cada “vuelta” al juego tendremos que recorrer 5 fases de las 14 que hay disponibles en total. Los peligros, desafíos y enemigos a los que hagamos frente irán cambiando con cada intento. Esto hace que podamos conocer muy bien el “grosso” de una fase, aunque nunca a la perfección debido a los cambios que pueden ocurrir en ella. Además, con cada compleción de partida, el nivel de dificultad irá subiendo, convirtiendo nuestro paseíto espacial en todo un infierno de balas y proyectiles.

La escuela de pilotos abre sus puertas

Para poder sobrepasar todos estos desafíos, contaremos con una nave y un equipo de cuatro pilotos (aunque hay sorpresas…) a la altura de las circunstancias. Cada uno de estos héroes espaciales contará con su particular ataque. Garret tendrá un disparo continuado, mientras que Gwen Rossi usará un ataque que se dispersa por el escenario. Según vayamos jugando, desbloquearemos a John Johnson , el fuerte del equipo con un disparo lento pero potente, mientras que Sophie Jefferson, la última componente del escuadrón, será más rápida pero con menos efectividad en el ataque.

Cada uno tiene sus pros y sus contras, pero independientemente a quien escojamos, deberemos ser nosotros lo suficientemente hábiles con la nave para que su misión se complete con éxito. Eso si, si aun con nuestra habilidad no damos pie con bola, siempre podemos optar a jugar con un amigo gracias al cooperativo local que tiene el título.

Los reflejos serán nuestra mejor arma

Nuestra nave no tiene nada reseñable a excepción de un dash que usaremos para esquivar los disparos enemigos y embestirlos en cadena cuando la ocasión lo requiere. La gracia del juego, la salsa que da jugo a la propuesta de Eastasiasoft Limited y Panda Studio será la variedad de armas que iremos recogiendo por el camino, a cada cual más absurda. Desde un disparo con forma de ancla, unos puños enormes o un aspersor de mierda (sí, literalmente es así), cada tiro tendrá su particularidad a la que habrá que sacar partido. Ojo con una cosa, y es que cuando disparamos, la velocidad de la nave se verá reducida. En las pantallas más avanzadas es un aspecto a tener en cuenta para no recibir un disparo del rival.

No todo será surcar los cielos, sino que también recorremos los asteroides a cuatro ruedas. Nuestra nave podrá convertirse en un vehículo todoterreno capaz de avanzar por los caminos más escabrosos. En estos casos, del dash pasaremos a unos saltos con los que sobrepasar zonas con pinchos y otros obstáculos. Lejos de ser fases opcionales, lo cierto es que estos momentos son muy especiales debido a la naturaleza de la pantalla. Quienes hayan jugado alguna vez a cualquier juego de Super Mario verá las similitudes y referencias, y de verdad que le sienta como anillo al dedo. Es más, para rizar el rizo, en ocasiones podremos contar con otra gran nave-tanque espacial que nos recordará a las máquinas que podíamos controlar en el mítico Metal Slug. De sorpresas está bien surtido el juego, sin duda.

Este shooter es como una caja de bombones

Como he comentado, Project Starship X hace uso de un aspecto procedural muy bien medido. Ya no sólo por el cambio de fase, o de estructura del propio escenario, o incluso del típico vendedor que nos facilitará la aventura a cambio de unas monedas. En cualquier momento pueden surgir eventos aleatorios que nos pongan en aprietos, con un pico de dificultad muy alto, o cambiando los controles de nuestra nave…o incluso con situaciones donde jugaremos a los bolos. Ya no sólo eso, sino que recogiendo el testigo de misterio y situaciones paranormales que solo Swagthulhu podría darnos, viviremos premoniciones donde nos enfrentaremos a enemigos especiales. Este factor aportará un velo de curiosidad y nos “picará” a seguir jugando para resolver el misterio que se esconde detrás de este ser.

Sinoryu a los mandos del chiptune

Parte del encanto del juego, que atrapa desde el primer minuto y hace que los minutos pasen más rápidos es culpa de su apartado audiovisual. Project Starship X es muy bonito, da igual en la fase en la que te encuentres. Sus sprites coloridos, la variedad de enemigos y el diseño de enemigos finales (con Hitler y un Xenomorfo encabezando la lista de adversarios a derrotar) hacen que entremos en sus mecánicas desde el primer momento. Además, como su dificultad va “in crescendo”, no resultará muy difícil avanzar y ver otros entornos en los primeros compases de esta odisea espacial, alentando al jugador a seguir progresando para desbloquear todo lo que esté a su alcance. Todo ello, para rematar, regado con una espectacular banda sonora pegadiza que funciona a las mil maravillas.

Conclusión de Project Starship X

Project Starship X no reinventa el género, ni aporta unas mecánicas nunca antes vistas. Eso sí, todo lo que hace, lo hace de maravilla. La obra de Eastasiasoft Limited y Panda Studio nos brinda una experiencia de navecitas muy equilibrada, llena de sorpresas y con contenido desbloqueable suficientemente amplio como para tenernos enganchado al mando durante buenas sesiones de juego. La versatilidad de la nave, capaz de convertirse en vehículo a cuatro ruedas, los “cuatro” personajes controlables y la gran batería de armas, algunas realmente absurdas, hacen de cada partida una experiencia distinta a la anterior. ¿Podrás derrotar al mal que se esconde tras la sombra de Swagthulhu?

Si queréis adquirir Project Starship X, podéis comprarlo en la Store oficial de Xbox pinchando aquí. Agradecemos a Eastasiasoft Limited el código facilitado para realizar éste análisis.

Project Starship X

9.99€
8

Nota Final

8.0/10

Pros

  • Colorido, atractivo y muy alocado
  • Le sienta genial su sistema procedural
  • A ese precio, es compra obligada para quienes sean fan de los shooters

Cons

  • El cooperativo solo es local...
  • A veces uno gana o pierde en función de la suerte con las armas que le toquen
  • Aunque no haga mucha falta, no está traducido al español

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