El ron de Port Royale 4 no se bebe, se vende

Ya lo hemos recalcado alguna vez, pero siempre está bien recordar que la diversidad de géneros es algo fundamental en el abanico de juegos de una consola. Y aunque los títulos de estrategia pueden estar enfocados a una minoría de jugadores que los disfrutan en nuestra consola, siempre es un gesto que se agradece. Se trata de una oferta y demanda buen bien estudiada, y para eso, nada mejor que Kalypso Games, expertos en la materia y que en esta ocasión nos harán surcar los mares para expandir nuestro imperio mercantil. Bienvenidos a bordo de nuestro barco y prepárense para una experiencia única gracias a Port Royale 4.

Hoy es día de mercado en el puerto del pueblo

Quienes hayan disfrutado de su anterior juego, Railway Empire, sabrán más o menos a lo que se enfrentan. En esta ocasión dejaremos a un lado las vías del tren por Estados Unidos para visitar las islas del Caribe. Eso si, olvidaros de tomar el sol y beber mojitos, aquí hemos venido a trabajar, a hacer prosperar las ciudades y a defendernos de los ataques de los piratas. Y para ello, nada mejor que el intercambio de materias primas, alimentos y otro tipo de enseres entre islas. De esta manera, pronto dejaremos de ser un grumete para convertirnos en un autentico capitán con una flota naval a sus espaldas.

Gracias a un amigable (y extenso) tutorial, iremos poco a poco aprendiendo la manera de jugar a Port Royale 4. En esencia, nuestra misión será comprar materias primas en los pueblos donde abunda, para exportarlo a otras zonas donde la demanda es más alta. En otras palabras, comprar barato en un sitio para venderlo más caro en otro. Con este gesto iremos ganando dinero con el que luego poder adquirir nuevos navíos, hasta tal punto que podremos hacer rutas comerciales que nos faciliten las gestiones. Eso si, habrá que ser cautelosos, ya que a la vez que nosotros progresamos con nuestra flota naval, las ciudades también lo harán, y con ello, exigirán alimentos y productos más “exóticos”.

En Port Royale 4 podemos ser piratas, pero con cabeza

En el gran mapeado que representa a todo el Caribe podremos encontrar cinco facciones: los españoles, franceses, ingleses, holandeses… y los temibles piratas. Aunque podremos actuar de manera “legal” obedeciendo las ordenes del virrey, me parece fascinante el punto de vista de los piratas. Podremos ir por libre haciendo negocio a costa de otros, aunque si nos interesa, también podremos atacarnos a nosotros mismos para quedarnos con la mercancía (si es que merece la pena, claro). También podemos jugar “a dos bandas”, con el riesgo de que nos pillen con las manos en la masa y nuestros ambiciosos sueños se vayan al garete.

Velocidad crucero a golpe de zoom

Pese a ser un juego de estrategia, Kalypso Games sabe trasladar la esencia de este tipo de propuestas a los mandos de una consola. La accesibilidad es muy buena, el titulo se maneja de manera fluida con el mando y todo está simplificado de tal manera que no echaremos en falta el teclado y el ratón. Puede que en alguna ruta comercial, o en la gestión de algún barco haya que dar alguna que otra vuelta, pero ya os digo que lo normal es no pararnos mucho en los menús para encontrar la acción deseada.

Está todo tan adaptado que hasta la velocidad de la partida se ha diseñado de una manera orgánica, como nunca antes había visto. Cuanto más alejemos la cámara de las islas, más deprisa irá el tiempo, mientras que si vamos haciendo zoom y adentrándonos en la partida, la velocidad será muy lenta. Me ha parecido una manera increíble de mantener el ritmo de la partida sin necesidad de tocar botones para acelerar o frenar el tiempo.

Un cañonazo tu, otro cañonazo yo

Aunque la tónica general de Port Royale 4 se basa en el comercio de mercancía entre las islas del Caribe, existe un componente bélico en segundo plano. Como buen juego ambientado en 1800, con los barcos siendo auténticas maquinas de guerra, no podían faltar las batallas navales. Kalypso Games ha decidido solventar estos enfrentamientos con combates por turnos. Un planteamiento fácil de entender (y de ejecutar) que aun así nos da cierta libertad para acabar la batalla como nosotros queramos.

Podemos destruir el barco enemigo o asaltarlo para conseguir todas las joyas o mercancía que tenga en su poder. También podemos elegir varios tipos de ataque: desde cañones de bala que dañan el casco de la nave, hasta pequeña metralla que mermará el número de soldados enemigos. Además, si tenemos capitán en nuestra flota tendremos bonificaciones para que la contienda sea mas favorable. Ya digo, no está mal pensado, y aunque había que incluir estas refriegas, no es la base principal del juego.

Diversión por proa y por popa

Ya simplemente con el modo campaña tendremos horas y horas de “negocios en alta mar”. Si aun con esas, seguimos con el gusanillo de crear fortunas, podremos optar por el modo libre. En esta variante tendremos, como se suele decir, un folio en blanco para realizar el escenario que más nos guste. Habrá multitud de opciones y variantes, sólo apto para los verdaderos amantes del juego que quieran sacarle todo el jugo a las mecánicas. Las opciones por desgracia se quedan ahí, ya que no existe un modo online que le hubiera sentado de fábula para construir estrategias con un amigo.

¿Es eso un barco fantasma?

El estilo visual de Port Royale 4 no está mal diseñado, pero presenta una serie de claros y oscuros que acaban empañanando el resultado final. Hay que alabar el gran trabajo de representar en un único mapa la ingente cantidad de islas del Caribe, con todos los barcos (amigos y enemigos) moviéndose de un lado a otro. Cuando enfocamos desde lejos es todo una maravilla, y vemos cómo los navíos hacen sus recorridos de isla en isla. El problema lo encontramos cuando la cámara se acerca. En ese momento, vemos que los barcos no están completamente definidos, que los ciudades presentan muchísimos elementos en común que hacen que sean clones unas de otras, y en general, hay poco nivel de detalle.

Es un juego de estrategia, enfocado a la gestión de recursos y puede que el aspecto visual quede en un segundo plano, pero en esta cuarta iteración de la saga se podía haber puesto algo mas de hincapié en este apartado.

Vídeo de Port Royale 4

Conclusión

Kalypso Games ha conseguido por méritos propios ser una de las compañías líderes en realizar juegos de estrategia y de gestión en consolas. Ya vimos con Railway Empire su buen hacer, y lo han vuelto a conseguir con Port Royale 4. El juego nos adentra en el gran conglomerado de islas del Caribe para que hagamos “negocio” en una época donde el transporte de mercancías y materias primas brillaba por su ausencia. Por supuesto, los piratas hacen acto de aparición, y aunque hay combates y abordajes, el “grosso” del juego se centra en la oferta y demanda de los bienes que harán prosperar a las ciudades. Pese a que después de unas cuantas partidas el título puede tornarse algo repetitivo, siempre podemos saltarnos las reglas establecidas y crear nuestra fortuna alzando la bandera pirata. ¿Seremos legales o plantaremos cara al virrey?

Port Royale 4

59.99€
7

Nota Final

7.0/10

Pros

  • Muy accesible gracias a sus tutoriales
  • Bien adaptando al mando, no se echa en falta teclado y ratón
  • La idea de ralentizar el tiempo quitando zoom me parece excepcional

Cons

  • Gráficamente se podía haber cuidado un poco más
  • Completamente en inglés
  • Puede llegar a resultar repetitivo cuando le cogemos el truco

1 Comentario

  1. Lo estoy jugando en XBox One X y gráficamente me parece mas que correcto y bien cuidado.
    Por cierto, el juego está perfectamente doblado y traducido al español.

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