Nuestra dimensión alternativa puede ser un lugar tétrico, oscuro y maloliente…pero también puede estar lleno de luces de neón y pasillos pixelados como sucede en Phantom Trigger.

Despues de ser disfrutado por los usuarios de Nintendo Switch y PC desde el año pasado, por fin Phantom Trigger sale en Xbox One para que podamos deleitarnos con las mazmorras pixeladas que el estudio Bread Team junto con tinyBuild Games han desarrollado. Puede que muchos de vosotros encuentre similitudes con varios títulos independientes que han aparecido en la Store recientemente (a mi me viene a la cabeza Hyper Light Drifter) y pese a que efectivamente tienen elementos en común, veremos en este análisis los claros y oscuros que caracterizan a Phantom Trigger y lo hacen diferente respecto a otros juegos.

Toda la aventura girará en torno a Stan, un humilde trabajador que se encuentra en un estado crítico y con la muerte pisándole los talones por su enfermedad. Ni su mujer ni él mismo quieren abandonar la esperanza de vivir, y por ello se somete a un nuevo fármaco, cuyos efectos adversos parecen ser devastadores. Sin que quede muy especificado al comienzo de la aventura (de hecho, iremos descubriendo retazos de la trama según avancemos) parece ser que este medicamento en fase de prueba esta conectado de algún modo con una realidad alternativa, una dimensión de mazmorras, neones y personajes extraños. De hecho, toda la aventura transcurrirá aquí, encarnando  nosotros al Elegido, un héroe de armas tomar y fuertemente vinculado a Stan.

Este misterioso personaje contará con tres ataques, cada uno cumpliendo un función y un uso concreto. Tendremos un látigo eléctrico, muy útil para mover objetos y lanzarlo contra los enemigos, atraer al rival a nuestra posición e incluso para eliminar a las criaturas mas pequeñas. El arma devastadora recae sobre el puño de fuego, con un rango de ataque corto pero muy efectivo y contundente. Eso si, si queremos algo mas versátil y que cumpla como arma de termino medio, lo ideal será utilizar la espada de hielo dado su manejo y rango de daño. Estas tres armas, junto con las esquivas del protagonista, serán las únicas que necesitemos para avanzar y finalizar esta bizarra historia que mezcla RPG, roguelike y frenéticos combates. Puede que al principio todo nos pueda llamar la atención, incluso que el uso alternativo entre las armas lo encontremos atractivo, pero pronto veremos que la rutina no sienta muy bien en Phantom Trigger.

Pese a contar con cinco mundos, cada uno con su ambientación y diseño, no será suficiente como para evitar caer en una dinámica de repetición muy peligrosa. Habrá escasa variedad de enemigos, y pese a que van “evolucionando” con cada fase usando distintos patrones de ataque, no será suficiente como para llegar a satisfacer al usuario. Ademas, los laberínticos caminos que conforman cada fase tampoco ayudan a agradar al jugador de Phantom Trigger, siendo tan reiterativos que habrá puntos donde estaremos deseando llegar al jefe final de turno y acabar con nuestro sufrimiento. Es cierto que a medida que avanzamos en cada fase, el Elegido tendrá una especie de “flashbacks” donde verá el misterio que rodea a Stan y a la medicina en fase de prueba , y pese a que llega a captar nuestra atención, no es lo suficientemente cautivador como para querer avanzar hasta la próxima secuencia.

Otro de los puntos que el estudio Bread Team podría haber potenciado es su componente RPG. A medida que vayamos usando las tres armas antes mencionadas irán subiendo de nivel. Olvidaros de un aumento en las estadísticas típicas todos conocemos como velocidad, fuerza, defensa, etc. En Phantom Trigger subir de nivel desbloqueará nuevos combos y aunque no tenemos la obligación de  obtener estos movimientos, sí que nos vendrán bien una vez que los mastericemos. Hablando de masterizar, el momento mágico del juego sucede con los combates contra los jefes finales, un reto complicado ya que no sigue los patrones de ataque comunes, teniendo que buscar antes su talón de Aquiles particular.

Un cúmulo de ideas que sobre la mesa pueden parecer chulas, pero que se desinflan irremediablemente  con el paso de las 7 horas que nos puede durar Phantom Trigger. Su apartado gráfico, pese a beber de un pixel-art bastante resultón, termina por caer en lo repetitivo como hemos comentado. El numero de armas y su progreso en el juego tampoco es un factor que nos “pique” a combatir para tener mejores bonificaciones, y si no aprendemos alguna de las combinaciones propuestas por el mismo juego, no pasará absolutamente nada. Hasta el campamento principal, un lugar que en teoría está pensado para mejorar al personaje, comprar objetos, etc. se ve desangelado y poco practico. Al menos tiene función cooperativa y un curioso modo llamado Mixer Interactive, donde los usuarios que estén viendo nuestro streaming pueden alterar el curso de los acontecimientos. Facetas multijugador que no terminan de desempañar el resultado, pero que otorga algo mas de opciones jugables.

El apartado sonoro sigue unos derroteros que continúan con la tónica del juego. Habrá pocas pistas musicales que nos acompañaran durante toda la aventura, pero sin que ninguna destaque especialmente. Al menos el juego viene traducido al español, factor interesante si queremos saber el misterio que rodea a Stan y como acaba la historia (historia que por cierto, cuenta con cuatro finales distintos).

 

Conclusión

Phantom Trigger recoge un puñado de buenas ideas y las esparce en un título con una base sólida. El problema recae cuando estas ideas no están bien ejecutadas, como un apartado gráfico que se repite mucho, una subida de niveles que no convence y unas mecánicas que pueden cansar antes de tiempo. Noes mal juego (mucho menos con amigos) pero nos queda la sensación de que se podría haber redondeado un poco más en todos los aspectos.

 

Phantom Trigger

14.99€
6.4

Gráficos

6.0/10

Sonido

6.0/10

Jugabilidad

7.5/10

Duración/Diversión

6.0/10

Pros

  • Combiaciones curiosas con las tres armas
  • La historia oculta entre combate y combate
  • Los jefes finales son dueretes y desafiantes

Cons

  • Ya hemos visto propuestas mejores este año
  • Reiterativo a más no poder
  • Gráficamente su estética no llama