Análisis de Pacer para Xbox Series X

Esta semana vuelvo al volante, o algo similar, para analizar Pacer, de R8 Games Limited. Una de esas propuestas de carreras a velocidades incluso ofensivas sobre vehículos imposibles. Ya sabéis, la estela de F-Zero aun tiene sus herederos, y Pacer es un buen exponente de ello. Sin más dilación, os voy a transmitir mis sensaciones, experiencias e impresiones en general durante mi análisis de este juego en Xbox Series X durante la última semana.

La Fórmula 1000 es solo para lo más hábiles

Pacer nos lleva a las carreras del futuro, una modalidad deportiva que recorre el mundo en circuitos increíbles. Asimismo, nuestros vehículos, a parte de correr como el rayo, disponen de armamento y defensas. Con un buen sistema de personalización, que nos permite elegir el diseño base de nuestra nave, los colores, accesorios decorativos y que arma principal y secundaria llevamos. Además, con el dinero que acumulemos jugando, compramos mejoras para las armas y piezas diferentes para decorar nuestro vehículo. En cuanto al motor, no dispone de mejoras más allá de escoger categoría de competición. Lo único que altera las estadísticas es el estilo de conducción elegido: agilidad, velocidad punta, drift, etc.

Entre los diferentes modos de competir tenemos un poco de todo. Las carreras de toda la vida disponen de armas para destruir a cualquier al que no podamos adelantar. Aunque tampoco es tan sencillo, pues las naves tienen salud y armadura. Por lo que es necesario acabar con el armadura y luego la salud para destruir una nave. La cual volverá a los pocos segundos a la pista. Lo interesante es que el escudo se puede recuperar con nodos desperdigados por el circuito, mientras que la salud solo se recupera al morir. Asimismo, por toda la pista hay munición para armas, potenciadores de velocidad y alguna sorpresa.

Sin embargo, no solo hay carreras estándar, también tenemos otro tipo de pruebas, incluso un battle royale(Sí, incluso aquí). Entre los modos, que no los describiré todos (por no saturar esto), podemos destacar la eliminación por tiempo; donde el último cada cierto tiempo queda descalificado. Paralelamente, hay un modo donde una tormenta recorre la pista; los pilotos deben mantenerse dentro de ella mientras compiten por el primer puesto. El giro de guión radica en que el área se va estrechando y es cada vez más difícil mantenerse dentro, pues si nos salimos, la nave se destruye rápidamente y quedamos descalificados. Podríamos verlo como un battle royale sobre “ruedas”.

Dado que el juego ofrece armamento, hay un modo basado en destruir enemigos al más puro estilo Burnout, en el que debemos pelear por recoger los nodos de armas y aniquilar a los que nos rodean. El que más destruye es el ganador. Morir no implica quedar descalificado, pero unos segundos muerto, son unos segundos sin matar. Por lo que hay que evitar estar a tiro del enemigo. Sobre todo teniendo en cuenta que las armas fijan el blanco automáticamente. Y no son pocas las armas que hay. Desde pulsos eléctricos, hasta ametralladoras y minas, hay un buen elenco para desatar el caos.

Modo Carreras, más allá de lo arcade

Pacer quiere alejarse un poco de lo arcade y apuesta por un modo carrera como los simuladores. El esquema de carrera es denso, y repetitivo, lo cual no ayuda mucho. Primero debemos superar los retos de 3 escuderías. Para ello nos enfrentamos a unas siete pruebas de índole variada. Cuando superamos las exigencias de estas escuderías pasamos a jugar en F3000. Una vez superamos la nueva batería de pruebas de F3000, nos enfrentamos al campeonato para subir de categoría. Si vencemos… Subimos a F2000. El problema viene cuando debemos repetir los desafíos de tres nuevas escuderías, luego enfrentarnos a la pruebas de F2000, el campeonato… y repetir de nuevo cuando hayamos llegado a F3000 y así hasta la élite.

Probablemente pensaréis: dónde está el problema, son carreras y venimos a eso, a correr, no? Tenéis razón, en un juego de carreras venimos buscando velocidad. El problema radica en que las diferentes pruebas que tenemos que superar no son carreras sin más, sino una serie de desafíos con condiciones concretas para ganar. Y, obviamente, si no ganamos cumpliendo la condición, no pasamos a la prueba siguiente. Entre los diferentes tipos de reto tenemos las carreras al uso, y los derbies que comentaba des destrucción. No obstante, pueden exigirnos superar un contrarreloj sin poder usar la dirección y basando los controles en los frenos laterales. También hay pruebas donde el armadura se consume y terminamos muriendo si no recogemos nuevos nodos sin parar; teniendo que ganar la carrera antes de morir.

Este modo me ha llegado a exasperar por lo mucho que rompe el ritmo del juego. No es demasiado apetecible jugar con restricciones cada vez mayores. Parece más una serie de desafíos de habilidad opcionales, los típicos de sacar nota, más que un modo carrera de simulador de conducción. Además, siempre estamos limitados a usar el vehículo y colores de la escudería, por lo que tan solo nos dejan elegir las armas; siempre y cuando la carrera permita usar armamento. Sin duda, si buscáis retos, el modo carrera de Pacer es vuestro lugar.

Correr y más correr

Fuera del modo carrera, disponemos del selector de circuitos, tipos de competición, categoría, vehículo y demás filtros. En esta modalidad, mucho más arcade, corremos cómo y dónde queramos contra la IA. Aunque siempre está el modo online esperando a los más valientes. Estos dos modos son los que más horas me han entretenido. Aunque es complicado encontrar carreras online cuando juegas un análisis antes de su estreno. Quizás he echado en falta un modo pantalla partida para jugar un rato con alguien en el sofá. Por suerte, lo increíbles que son los escenarios a nivel artístico y la banda sonora llena de adrenalina ayudan a desconectar del mundo aunque sea en solitario.

Sin duda, hay que romper una lanza a favor del apartado artístico y el apartado técnico del juego. La fluidez se mantiene estable, al menos en Xbox Series X, mientras los escenarios fascinan y asombran a cada km recorrido. Antiguos templos en la India, bulliciosas avenidas en Estados Unidos y paisajes futurísticos inesperados en ciudades que todos conocemos, al menos de oídas.

Conclusiones

En definitiva, Pacer es un buen exponente del género de las carreras ¿Antigravedad?. El título ofrece una buena colección de circuitos ambientados por todo el mundo. Así como un puñado de naves personalizables, unas cuantas armas y desafíos variados más allá de las carreras de siempre. Si bien el modo carrera me ha parecido una oportunidad un tanto desaprovechada, el juego sabe ofrecer un buen espectáculo visual y jugable si nos centramos en los modos más arcade.

Pacer

7.5

Nota

7.5/10

Pros

  • Apartado artístico
  • Adrenalina a grandes velocidades
  • Controles complejos pero cómodos

Cons

  • Un modo carrera que rompe el ritmo
  • Tiene muchos modos de juego, pero no se explotan demasiado bien

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