Vive una de las aventuras más clásicas del rol de los últimos tiempos en Outward, una grata sorpresa dentro del género RPG

Ser partícipe de uno de los sectores más maravillosos y mágicos del entretenimiento del mundo, el de los videojuegos, tiene sus grandes privilegios, como: vivir una gran cantidad de aventuras, protagonizar otras tantas y vivir grandes historias desde distintas perspectivas y prismas. Esta bendita ventaja de que nos guste este mundillo siempre reporta gratas y satisfactorias experiencias en cada título que nos decidimos abordar, aunque debido a la gran oferta que hay actualmente siempre tendemos a ser selectivos, o incluso a pasar por alto algún que otro título que no haga mucho ruido. Sin embargo, en algunas ocasiones el boca a boca se encarga de rendir justicia a aquellas propuestas que se merecen mayor reconocimiento del que en su momento de lanzamiento reciben.

Eso justamente es lo que podría haber pasado con Outward, la nueva propuesta del estudio Nine Dots Studios, un videojuego de rol que ha tenido una buena campaña de publicidad, pero que en sí no ha sido lo suficientemente atractivo como para atraer a un público más amplio. Aunque quizás esto se deba a su peculiar enfoque tradicional o clásico a la hora de plasmar un RPG de la vieja escuela para bien o para mal, lo cual acarrea sus cosas buenas y, obviamente, otras malas. Así pues, veamos que tal ha salido este curioso y peculiar RPG en su análisis al detalle.

Outward, como ya habíamos introducido en el párrafo anterior, es un título que evoca a los RPG más clásicos o tradicionales con una clara intención, la de conseguir una inmersión total por parte del jugador en el mundo que se le ofrece y una profundidad totalmente abrumadora en cuanto a posibilidades jugables se refiere. Por ello, la propuesta no se limita a ofrecer pequeñas pinceladas de rol, sino que ahonda en cada detalle e incluso incorpora variantes que incrementan la sensación de libertad o debilidad frente al mundo hostil que nos plantean. Esas variantes no son otras que la inclusión de distintos sistemas o elementos a la fórmula RPG que ya conocemos, como: la supervivencia o el crafteo. Todos esos estilos o géneros se aúnan en una única oferta para hacernos vivir una de las mayores aventuras que recordamos, aunque esto a su vez sea una espada de doble filo que juega más bien en su contra. Y es que el desarrollo de un videojuego suele ser algo costoso y caro, por lo que entendemos que en esta ocasión la ambición ha estado por encima del presupuesto con el que se contaba, dado que hay aspectos que chirrían bastante y se nos antojan bastante desfasados. Una auténtica lástima.

Dicho esto, Outward es un videojuego que puede no ser atractivo a simple vista por su apartado gráfico o técnico, es decir, no entra quizás por los ojos. Sin embargo, este no es precisamente su encanto, por obvio que parezca. Y sí, tendremos que hacer acopio de un poco de fe para decidirnos a adentrarnos en su fantástico mundo, pero creernos que la experiencia merece la pena. Así pues, la historia o premisa de esta propuesta, es interesante e importante, pues en ella no somos el clásico héroe de turno o dios todo poderoso que ha sido el elegido de un linaje ancestral o algo similar, más bien somos un mero campesino con una dura carga a sus espaladas. Y es que la vida es dura y las familias tienen dificultades para tirar hacia delante, y la de nuestro protagonista – ósea nosotros mismos – no es una excepción. Debido a esas duras circunstancias, nuestra familia generó una deuda de sangre que se traspasa de generación en generación, así que nos vimos obligados a embarcarnos para buscar la forma de pagarla… aunque desgraciadamente cuando volvíamos con el botín, nuestro barco sufrió un accidente. Y es en ese mismo punto  del cual parte el inicio de nuestra aventura. Sin embargo, nuestro periplo va aún más allá, ya que la deuda no ha sido saldada y aún tenemos que pagar al consejo. Por ello, nos dan cinco días naturales del juego para reunir 150 monedas de plata – tarea bastante difícil de conseguir – o bien realizar un favor de sangre, el cual se basa en ayudar a un miembro de nuestro enclave.

Como podéis intuir, la aventura que se nos presenta se presta enteramente al jugador, a sus decisiones, por lo que nos atañe a nosotros que camino deseamos escoger. Los primeros compases de esta son más o menos delineados desde que nos creamos a nuestro protagonista, aunque después se bifurca en distintos ramales, especializaciones o sendas que una vez escogidas tendremos que ir siguiendo el hilo de estas mismas gozando de una amplia libertad. Con esto queremos decir que la trama principal no está repleta de meras misiones que cumplir, sino de objetivos que debemos descubrir por nosotros mismos, así que no esperéis puntos marcados en el mapa, guías o indicaciones de ningún tipo. Outward es un viaje muy duro que nos deja totalmente desprotegidos en frente del peligro, sin apenas posibilidades de poder defendernos… aunque bueno tendremos que aprender a hacerlo, pues de lo contrario pereceremos. Así pues, el desarrollo de la trama principal se desenvuelve en distintos caminos, por lo que es normal que tengamos distintos finales y elecciones únicas en cada partida.

De este modo, es casi obligatorio jugar con papel y lápiz al lado, o bien tener una buena memoria, para no perdernos en toda esta amalgama de opciones y, por supuesto, el objetivo que nos atañe en cada encargo. No, no era ninguna broma cuando hemos dicho que cojáis una libreta para anotar todo aquello que consideréis relevante, porque los encargos, o misiones, nos los darán los distintos personajes con los que nos encontremos y no tendremos un registro como tal ni ninguna marca en el mapa para poder orientarnos. De hecho, el mapa es bastante extenso y en ningún momento se nos indica donde estamos, así que tendremos que suponerlo mediante las indicaciones o detalles que nos van denotando las distintas conversaciones que mantenemos. Esto es algo que puede echar para atrás a muchos jugadores, ya que las ofertas del género RPG actuales tienden a sobre saturar e incluso abrumar las interfaces de usuario con muchas marcas. Con lo cual, ya estáis avisados, este no es un videojuego para todos los públicos.

Bien, la historia va teniendo en cuenta todas estas premisas o circunstancias, e irá tomando un camino u otro según nuestras acciones. Sin embargo, todas ellas son interesantes y nos incentivan a seguir nuestro viaje hasta concluirlo. No obstante, la trama principal puede no ser lo suficientemente atractiva para pasar por alto las distintas carencias que languidecen algunos apartados como el gráfico, pero tranquilos la experiencia “rolera” se encarga de subsanar todos los problemas que estas puedan acarrear. Es precisamente esa sensación de profundidad y complejidad dentro del rol la que nos atrapa en este mundo, el cual a simple vista, como decimos, puede echarnos para atrás. Y ya nos quedamos por la gran libertad que nos brinda, así como la capacidad de esconder secretos en cada recoveco para que así exploremos a nuestro antojo mazmorras, llanuras o cuevas con tal de hacernos con el mejor botín.

Aunque para explorar y poder recorrer todas las regiones de Outward, tendremos que sobrevivir primero y mantenernos con vida. Y no son precisamente pocas las razones, los motivos o las amenazas que deberemos de considerar para no acabar muertos, pues el sistema de supervivencia que han introducido en este RPG tiene en cuenta muchos factores que afectan nuestro estado de salud. Partiendo del hambre o la sed hasta el frío, el calor o las enfermedades; la supervivencia de esta propuesta es atroz y no dudará en castigarnos duramente si nos descuidamos de atender nuestras necesidades más primarias.

Por otro lado, la fabricación también tiene un protagonismo bastante notable, y es que en parte también es un fuerte apoyo a la supervivencia, ya que podemos crearnos armaduras o armas para pelear, hacer fogatas para calentarnos o cocinar. Las posibilidades son muchas y la gestión de cada recurso es muy importante para tener en cada momento los utensilios y equipamiento que nos hacen falta para salir airosos de cada situación que afrontemos.

A estas alturas de la película, os estaréis preguntando si este RPG tiene magia y… bueno, sí, la tiene, sino que clase de videojuego de rol sería. Sin embargo, las artes místicas son un tanto peculiares en esta propuesta, puesto que el sistema que utiliza para representarlas en el título se asemeja un tanto a los juegos de tablero. Nuestro personaje comenzará la aventura sin ningún tipo de poder especial, al igual que todos, pero todo ser en el mundo tiene la capacidad de despertar el maná oculto en su cuerpo. De esta forma, al principio del viaje nos explican que en una montaña duerme el poder de la magia y el maná, así que si queremos dominar la magia tendremos que viajar a ella y superar la mazmorra que se nos interpone ante nuestro objetivo. Una vez llegamos a la piedra o línea de maná, podremos activar el poder mágico oculto en nosotros. No obstante, esto conlleva un sacrificio, deberemos de renunciar a una porción de nuestra salud o resistencia para poder abrazar la magia y poder realizar hechizos. Esta es tan sólo otra de las decisiones que nos depara el videojuego, y una importante… puesto que la magia en nuestro viaje es de mucha ayuda y bastante poderosa.

Una vez hemos decidido aprender a dominar las artes místicas, se nos abrirá ante nosotros otra rama de posibilidades extra que podremos explorar e investigar con el fin de mejorar nuestros poderes mágicos. Así pues, aprenderemos nuevos hechizos o conjuros, así como combinaciones de estos mismos a medida que ahondemos en esta senda del maná, haciendo que también seamos más temibles para nuestros enemigos.

La magia es un recurso que deberemos de utilizar con mucha cabeza y mente fría, pues es un bien muy preciado que solamente deberíamos usar cuando nos veamos en auténtico apuro. Por esa razón, sería más conveniente equiparnos debidamente con armas bien afiladas y combatir con ellas en caso de que sea necesario. Para tal fin, contamos con un sistema de combate demasiado tosco, arcaico y muy básico, el cual ejemplifica claramente uno de los apartados que más malparados salen de este producto. Asimismo, las animaciones y la cámara, que juega muchas veces en nuestra contra, no ayudan a mejorar el conjunto. Sin embargo, si nos ha gustado otros detalles como el hecho de que para pelear tengamos que depositar nuestra mochila en el suelo para ser más ágiles o que sencillamente se tengan en cuenta el peso de todas nuestras pertenencias en nuestros movimientos.

Así pues, el combate puede no ser atractivo, pero la cosa gana enteros si le sumamos un segundo jugador. Outward nos ofrece la posibilidad de afrontar esta aventura en compañía de otro compañero o compañera ya sea a través del online o a pantalla partida, lo que le suma enteros a la experiencia y nos toca la fibra nostálgica. Hoy en día ya no existen prácticamente videojuegos en los que podamos disfrutar de las campañas cooperativas, sea cual sea su índole.

En cuanto al apartado gráfico se refiere, creemos que ya os hemos ido avisando a lo largo del texto, así que no os cogerá por sorpresa el hecho de que este no esté a la altura ni de la anterior generación ni de la actual. Este es quizás uno de los puntos más negativos que atesora la propuesta, la cual de por sí se mantiene a flote por su cuidado y profundo aspecto “rolero”. De esta forma, el gran trabajo artístico y de diseño se va al traste al presentar unas texturas y unos efectos que desentonan muchísimo, así como un acabado que no hace justicia al amor y al mimo dedicado a este producto. Como decíamos, una lástima. Seguramente el presupuesto tiene gran parte de la culpa y a veces hay que tomar decisiones como esta, porque al fin y al cabo, el apartado gráfico puede ser un mero daño colateral mientras ofreces un producto con una calidad bastante buena en cuanto a experiencia de juego se refiere.

Por último, si comentábamos que el apartado anterior era realmente su punto débil, no podríamos decir lo mismo de su audio. Y eso es debido a que la banda sonora es uno de sus puntos más fuertes, respaldando así la maravillosa ambientación y atmósfera que ha creado el estudio para esta ocasión. Por ello, nos encontramos con piezas musicales realmente destacables que amenizan con creces todo nuestro viaje a lo largo de las casi 20 o 30 horas que podemos dedicarle. En lo referente al doblaje, las voces están bien localizadas en inglés  y los textos perfectamente adaptados al castellano.

Conclusiones

Outward ha resultado ser una grata sorpresa en cuanto a RPG de corte clásico puro y duro, así que claramente es una propuesta que está enfocada a ese público y que raramente gustará a los amantes del mismo género más moderno. Es palpable que adolece de grandes carencias y errores que a estas alturas del partido no podemos pasar por alto, aunque su experiencia es tan satisfactoria que si nos dejamos embelesar por ella obviaremos sus “desventajas”. Sin lugar a dudas, Nine Dots Studios atesora mucho talento entre sus filas y si han logrado crear Outward con lo que buenamente han tenido a su alance, no nos podemos imaginar que podrían hacer con un presupuesto mayor.

Outward

39,99€
7.4

Gráficos

6.0/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

7.5/10

Duración

8.5/10

Pros

  • Una jugabilidad y una experiencia de rol envidiables
  • Profunidad en cuanto supervivencia y fabricación se refiere
  • Mucha libertad, demasiada incluso

Cons

  • A nivel técnico está demasiado desfasado
  • Las animaciones, así como el combate, son demasiado toscas
  • Pequeños errores que languidecen el resultado, como la cámara

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