20.00 leguas de píxeles submarinos

Las aventuras con un marcado estilo “retro”, que a su vez están impregnadas con esencia de “metroidvania”, están a la orden del día. No son pocos los juegos que ya he disfrutado estos últimos años que reúnen las condiciones citadas, por lo que las desarrolladoras se ven en la necesidad de innovar dentro del manido género para llamar la atención de los jugadores. Eso mismo has intentado Headup Games y el desarrollador Julian Laufer con Outbuddies DX, una aventura que nos devuelve al clásico pixel y que pretende hacerse un hueco entre tanta competencia.

Que la tribu Wozan te ayude en tu periplo

La historia de Outbuddies DX nos pone en la piel de Nikolai Bernstein, un arqueólogo marino que dedicado a investigar los secretos que esconde el fondo del mar. Por desgracia, su viaje hacia excavaciones remotas en el fondo del océano se ven truncadas por un accidente en su avión, que provoca su caída hacia la ciudad submarina de Bahlam. Pese a lo crítico de su estado de salud tras el incidente, gracias a los cuidados de la Unidad de Ayuda que nos acompaña saldrá adelante, aunque salir del lugar no será nada fácil: deberá enfrentarse a los peligros que asolan las intrincadas cuevas laberínticas que hay, los monstruos que campan a sus anchas y a los Antiguos Dioses que gobiernan el territorio. Menos mal que no estaremos solos y contaremos con ayuda para salir de allí.

Bienvenido a un metroidvania pasado por agua

Su creador Julian Laufer no esconde en ningún momento las claras referencias en las que se basó para crear Outbuddies DX. Metroid es el claro exponente que de aprecia desde el primer minuto, aunque por desgracia el resultado final a la hora de controlar a nuestro investigador no es tan buena como cuando controlamos a Samus Aran. El juego en sí es algo tosco, los disparos poco fluidos y la forma de explorar cada nivel no termina de cuajar especialmente. Mas aún al comienzo de la aventura, donde estamos completamente perdidísimos y sin saber que hacer ni a dónde ir. Todo esto hablando de la versión “DX” que viene como coletilla final del título, en la que se han pulido los controles y se han mejorado aspectos que la comunidad de jugadores reportó en su momento con la entrega original.

Como buen título basado en mecánicas “metroidvania”, tendremos que explorar cada nivel en busca de esos elementos que nos permitan acceder a zonas que antes estaban fuera de nuestro alcance. No quiero destripar muchos de estos elementos, pero por ejemplo, al comienzo de la aventura, nos equiparemos con unas minas que permitirán crear boquetes en suelo y paredes para descubrir nuevas zonas. Habrá otras armas que nos permitan abrir puertas que estaba en principio cerradas, e incluso una muy curiosa que transformará al enemigo en una especie de plataforma. La Unidad de Ayuda sera esencial en este aspecto, ya que aparte de poder atravesar toda la pantalla para prever peligros, será capaz de mover bloques, encontrar objetos ocultos e incluso hackear diversos enemigos para que nos echen un cable. Sin duda un abanico muy amplio de acciones que se ve empañado por unos escenarios que pecan de pobres.

Moverse como pez en el agua… no será nuestro fuerte

Que una sola persona desarrolle un juego requiere un esfuerzo titánico, de eso no hay duda. Por desgracia, adheridos a este factor hay otra serie de problemas que se aprecian en el caso que hoy reseñamos. Outbuddies DX es un título que peca de reiterativo, con fases muy parecidas entre sí y con el mismo tono lúgubre en todo momento. Este inconveniente hace que la exploración sea mas difícil, sin puntos de referencia que recordar en nuestros itinerarios y con nuestro personaje perdido en el aluvión de fases que debemos recorrer una y otra vez. Puede que sea una de las gracias del juego (recordemos que estamos tirando de “retro”, con su correspondiente nivel de dificultad típica de la época) aunque confieso que perder más tiempo del que debería escudriñando cada esquina me ha hecho sentir algo incómodo.

Estética retro, dificultad retro, cooperativo retro

Pero si hablamos de dificultad, no podemos dejar pasar por alto los momentos contra los jefes finales. Como si se tratara de un Megaman clásico, aquí los errores se pagan caros. En estos momentos si que vemos una diferenciación en su concepto jugable, y una diversidad en el escenario que echamos de falta en otros momentos del juego. Pese a que no hay mas modalidades que la principal, cabe destacar la posibilidad de poder jugar dos personas a la vez en la misma partida. Uno de los usuarios controlará al arqueólogo Nikolai, mientras que el otro jugador tendrá el control de la Unidad de Ayuda. Esto facilita mucho las cosas, y además, mejora la experiencia cuando tenemos que resolver los puzles que pueblan Outbuddies DX. Un puntazo que sabemos apreciar.

Conclusión

Outbuddies DX entra en el manido genero de las “metroidvania” para demostrar lo que vale. Por desgracia, no resulta tan impactante ni original como uno podía esperar, y pese a contar con un estilo “retro” que puede llamar la atención al principio, enseguida le veremos las costuras al juego. El control, pese a “estar revisado” no responde como debería, y los escenarios pueden pecar de monótonos comparados con otras propuestas similares. Al menos, la dificultad intrínseca debido a esa carencia jugable y escenarios repetitivos puede evocarnos a la época que quiere representar, donde un paso en falso podía suponer la muerte. No queda más que decir, salvo apuntillar el gran trabajo que ha hecho su único desarrollador, Julian Laufer, al frente de este proyecto.

Outbuddies DX

17.99€
6

Gráficos

5.5/10

Sonido

6.0/10

Jugabilidad

6.0/10

Duración/Diversión

6.5/10

Pros

  • Pese a ser píxeles, se ven a 4K UHD
  • Dificultad de antaño, en sus partes de acción y en los puzles
  • Posibilidad de jugar en coop con otro amigo

Cons

  • El control, pese a estar mejorado, no va como gustaría
  • Los escenarios son repetitivos y sin gracia
  • No destaca frente a otros competidores

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