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No hay nada más bonito que ver moñecos repartiendo tollinas

Dar cera, pulir cera. El Ying y el Yang. El sol y la luna. Color rojo o color azul. Botón X o botón B. La dualidad mantiene un equilibrio muy necesario en el arte del kung-fu. Saber mantener ese equilibrio en una balanza que siempre está con altibajos requiere mucho tiempo, destreza y entrenamiento. Por suerte, nuestro personaje a alcanzado otro nivel. Como Neo en Matrix, es capaz de enfrentarse a hordas de enemigos sin tan siquiera moverse del sitio, y eso le ha valido para protagonizar One Finger Death Punch 2, una continuación más elaborada que su antecesor y que vuelve a correr a cargo de Silver Dollar Games. Ponte la cinta en el pelo y prepárate para un torbellino de guantazos, patadas y evisceraciones.

Son sólo los ojos los que vuelven ciego al hombre

El brawler mas rápido jamás creado. Esa es la etiqueta que el propio estudio ha adjudicado a One Finger Death Punch 2 y bueno, parte de razón no le falta aunque hay que matizar. El equipo ha pasado cinco largos años mejorando el juego base y optimizando su sistema de combate para ofrecer una experiencia lo más espectacular posible. Y al loro, todo eso con sólo dos botones. Si amigos, podéis comer gusanitos con una mano mientras derrotáis a todo un séquito de monigotes ninja con la otra mano, de una forma sencilla pero que requiere cierta habilidad que iremos ganando a medida que vayamos progresando en la aventura. Un concepto curioso, ¿verdad?.

La época dorada del Java. Quienes hayan vivido esa etapa tan especial se acordarán de Cálico Electrónico, los editores de elfos navideños bailones y de los monigotes que luchaban entre sí de forma incesante. Pues bien, One Finger Death Punch 2 recoge la esencia de estos muñecotes simples y los pone a luchar en frenéticas batallas. Para ponerlos a combatir, y como he dicho antes, solo harán falta dos botones. Si el enemigo viene por la izquierda habrá que pulsar el botón X, y si viene por la derecha, el botón B. Simplemente con la pulsación de estos dos botones tendremos todo un elenco de golpes que se ejecutarán de forma automática, y que en pantalla quedará espectacular.

Rojo, azul, amarillo y verde…pero no es un parchís

Mas que un brawler como tal, el titulo de Silver Dollar Games se asimila a un juego musical donde tendremos que realizar una coreografía perfecta. Vendrán enemigos con varios patrones de ataque, cada uno con un color determinado que nos indicará la manera de derrotarlos. Lo mismo pasa con las armas que nos lanzarán, ya que su color nos permitirá identificar si hay que esquivar el proyectil, pararlo con las manos o agarrar el arma arrojadiza para volver a usarla contra el enemigo. Lo que a priori parece mucha información y un lío de tonalidades, luego va ganando peso y agilidad, hasta tal punto de asimilación e interiorización de patrones que sabremos perfectamente interpretar. La verdad es que una vez que desbloqueas las 26 armas que hay disponibles, One Finger Death Punch 2 se convierte en todo un espectáculo.

La historia de Kung-Fu interminable

Aparte de esa mejora de mecánicas y fluidez en el combate, el juego que estamos analizando cuenta con un porrón de fases. Demasiadas, me atrevería a decir. En total, habrá más de 600 niveles repartidos en 9 mundos. Lo que en un principio parece positivo, ya que nos asegura horas y horas de diversión, luego se vuelve pesado y reiterativo. Por momentos, entre tanta fase, puntuaciones con estrellas y mecánicas simplificadas, me ha parecido un juego de móvil (con las connotaciones negativas que ello conlleva). Es verdad que hay pantallas especiales donde nos enfrentaremos a jefes finales, o incluso otros niveles donde tendremos que saber manejar un arma en concreto o huir de los rivales… pero son escasas en comparación con las fases comunes. Más vale 100 escenarios distintos y variados antes que 600 niveles donde hay que hacer una y otra vez lo mismo.

Gatitooooo, bien aquí gatitoooo

El concepto es el que es y su modo principal no contiene sorpresas inesperadas mas allá de un nivel de dificultad que aumenta de manera progresiva. Aun así, si estos 600 niveles nos saben a poco, siempre podemos probar suerte en sus otras vertientes de juego que intentan aportar un toque fresco a la idea base. A ver… tampoco es que reinventen la rueda, pero llaman la atención como para “trastear” un rato. Tenemos el típico modo supervivencia, otro modo “gauntlet” donde iremos pasando por casillas que tendrán efecto sobre la partida, modo cooperativo local y el modo mas original que he visto en mucho tiempo que se denomina No Luca No. Se trata de una vertiente donde un gato, de repente, se pone en medio de la pantalla simulando esa incomoda situación que hemos sufrido muchos usuarios que han tenido un felino por casa. Una idea muy ocurrente que me hizo reír bastante.

“Be sanguinario, mi friend”

En su apartado gráfico no hay ningún tipo de pegas a nivel general de las cuales objetar. One Finger Death Punch 2 se mueve de manera fluida, sin cortes y manteniendo su velocidad pese a la cantidad de elementos que puede haber en pantalla. La gracia sin duda reside en los monigotes y la simplicidad con la que están hechos, pero me da mucho coraje ver tanto contraste entre estos personajes y su temática tan bien cuidada. Hay ataques especiales en los que de fondo aparecen ilustraciones que lucen de maravilla y recreadas con todo lujo de detalles. Supongo que el estudio busca ese efecto de contrates, y sin duda alguna consiguen su cometido y logran llamar la atención.

Conclusión

Resulta cuanto menos curiosa la propuesta de Silver Dollar Games. One Finger Death Punch 2 no es el brawler definitivo como el estudio comenta, y ni tan siquiera podría llamarlo brawler. En su lugar tenemos un juego de sincronización, reflejos y habilidad con sólo dos botones que sorprende por todo lo que puede ofrecer. Pese al control tan minimalista que presenta, la cantidad de combinaciones, estrategias y movimientos que nuestro protagonista puede realizar nos tendrán enganchados durante un buen tiempo. Demasiado tiempo. Peca en la cantidad de fases que tiene el juego, con un total de 600 niveles que puede resultar monótonos. Si se hubiesen esforzado mas en propiciar situaciones distintas en vez de repetir mecánicas aumentando el nivel de dificultad, podríamos haber visto al título con mejores ojos.

One Finger Death Punch 2

7.3

Gráficos

7.5/10

Sonido

7.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Duración/Diversión

6.0/10

Pros

  • Buen uso de mecánicas con solo dos botones
  • Muchas armas para desbloquear
  • Multitud de modos de juego, incluso hay cooperativo

Cons

  • Largo, muuuuy largo
  • Me faltan fases con otros objetivos
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