Una aventura gráfica en primera persona de andar e investigar mucho, con una historia absorbente y cero ayudas al jugador

No dejan de llegarnos a Xbox One juegos procedentes del PC, en su mayoría juegos indi o de estudios pequeños, que nutren sin cesar el catálogo de la consola con ricas experiencias que se alejan de los AAA habituales de mucha acción y muchas explosiones, lo cual, así de entrada, es cosa buena, oigan. Además estos títulos suelen pasar su temporadita en el Game Pass con lo que probarlos nos sale por un “piquito” de nada.

Obduction ya tuvo su recorrido en PC hace un par de años y nos llega ahora a XBO para presentarnos una experiencia narrativa difícil (ahora explico por qué), interesante e irritante a la vez. Es una propuesta sencilla en su base pero que va evolucionando en un juego sin concesiones y, algo que destacaré más de una vez en este análisis, sin ofrecer ninguna ayuda al jugador. En Obduction estás solo; a todos los niveles. El narrativo y el jugable. Nadie te va a ayudar.

Obra del estudio norteamericano Cyan Worlds, que anteriormente nos trajo títulos como Myst o Riven, nos propone en Obduction una aventura en solitario (más que nunca) en un paraje extraño al que llegaremos sin ninguna información, sin ningún tutorial que nos guíe y teniendo que avanzar únicamente armados de nuestro institnto.

Ya desde el título se nos da pistas de por dónde van los tiros (Obduction“abducción”): Despertamos en una especie de poblado del Lejano Oeste pero con ciertos tintes futuristas, desconociendo quienes somos, qué hacemos allí o cómo hemos llegado a dicho lugar. Pronto nos daremos cuenta que el paraje es en realidad una jaula, un diorama ultrarealista en el que nos tienen encerrados y que han intentado que “se parezca” a la Tierra, pero fuera atisbamos un mundo extraño y con toda la pinta de ser alienígena. ¿Qué hacemos allí?

Como apuntaba antes, el juego no te da ninguna clase de guía, pista o tutorial en absoluto. Es un juego para pacientes, para los que les gusta investigar, probar, errar y volver a intentar otra cosa, buscar otros caminos u otro orden de hacer las cosas… porque nadie os va a indicar qué hacer. Os sueltan en este desolado poblado futurista y hala… ve y empieza a probar cosas. No hay minimapa, no hay GPS, no hay indicador de misión…

Los “viejunos” hemos jugado a muchos títulos así en los viejos tiempos; aventuras gráficas sobre todo. Pero las nuevas generaciones de jugadores… no sé yo si les gustará un juego de este tipo. Porque aquí sólo tenéis eso, vuestro instinto, para avanzar.

Con una vista en primera persona empezaremos a explorar e ir probando con qué podemos interactuar. Ni siquiera aquí tenemos un cartel o un indicador que nos diga “Pulsa A o X aquí”. Nada, nada… solamente el pequeñísimo circulito del punto de mira se tornará blanco cuando señalamos algo con lo que podemos interactuar; una palanca, un botón…

Una de los primeros elementos con los que nos toparemos será con unos dispositivos que emiten unas grabaciones holográficas de las personas que, antes que nosotros, vivieron en ese entorno extraño y cerrado. Por fin, aunque en un tono enigmático y críptico, nos iremos enterando (más bien intuyendo) de por dónde van los tiros en cuanto a la trama se refiere. Trama de la que no os vamos a desvelar nada más, porque lo cierto es que aunque su desarrollo es lento y en ocasiones algo pesado (también depende de nuestra habilidad para avanzar, claro) se va volviendo cada vez más interesante.

Como apuntaba, no son muchas más las acciones que nuestro personaje puede realizar. Andar, mirar e interactuar con objetos (y no muchos). Con esas únicas herramientas, nuestro “coco” y nuestra memoria, tendremos que ir resolviendo el enorme enigma, puzzle podéis llamarlo, que es el juego en sí. El juego en realidad no es largo, y si fuésemos del tirón en dos o tres horitas estaría finiquitado. Pero os durará muchísimo más porque (vale, es un poco “trampa” si queréis) daréis muchas, muchas pero muchísmas vueltas buscando la solución y la forma de poder avanzar.

Gráficamente es un juego vistoso dentro de que no es puntero ni mucho menos. Es más por un diseño artístico sobresaliente (los diferentes mundos que visitaremos son preciosos y desbordantes de imaginación) que por unos gráficos potentes por lo que “entra por los ojos”. Las texturas no aguantan un visionado cercano por ejemplo pero “a distancia” todo es muy bonito y cumple su función: sumergirnos en un lugar extraño, que recuerda a nuestro planeta pero que queda claro desde el principio que no lo es.

Técnicamente hay más “peros”. Pantallas de carga (algunas tal cual ,otras “disimuladas”) bastante duraderas para un juego de este tamaño, caídas inexplicables de framerate y algún pequeño glitch o bug de botones que no responden, cosas así. No estropean la experiencia, ni mucho menos, pero un “pulido” le vendría bien.

La música ambiental es buena pero aparece solo en ciertos momentos y el silencio suele acompañarnos la mayor parte del tiempo, con unos efectos de sonido que simplemente cumplen y un buen doblaje (algún personaje econtraremos además de las grabaciones holográficas) solo en inglés (pero los textos, subtítulos y menús sí están localizados al español).

Conclusiones:

Obduction no ha venido a hacer amigos, podríamos decir. Es un juego retante, desesperante a veces, para un tipo de jugador actual poco o nada acostumbrado a que no le digan qué ha de hacer. Pero justo ahí radica su encanto: es muy satisfactorio cuando al fin encuentras la forma de seguir avanzando y desgranando sus misterios. Tiene una muy buena historia (tarda en arrancar pero al final lo es) y un complejo sistema de puzzles (el juego en sí es un puzzle). Pese a ciertos problemillas técnicos, es una buena experiencia para un tipo de jugador muy definido… y paciente.

Hemos analizado este juego en una Xbox One S gracias a un código de descarga digital facilitado por Cyan Worlds Inc., a los que damos las gracias.

Obduction

29,99 €
6.9

Gráficos

6.5/10

Historia

8.0/10

Jugabilidad

6.0/10

Sonido/Música

7.0/10

Pros

  • Retante, absorbente
  • Diseño artístico soberbio, muy bonito de ver
  • Buena historia, no querréis dejarlo sin saber el final

Cons

  • Ciertos problemillas técnicos
  • La ausencia de ayudas alarga "artificialmente" su duración
  • No es para todo el mundo (esto no sabía si ponerlo en "Pros" o "Contras", lo confieso)

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