Si lo tuyo es la política y te alineas en una izquierda bien marcada, este puede ser tu juego.

“Un título perfecto para jugadores inteligentes y conciéncianos”. Así es como el estudio británico Civil Savages presentaba Norman’s Great Illusion, una novela visual en 2D que aborda los problemas del capitalismo. Nos ponemos en el papel de Norman, un ingeniero que no es más que un engranaje más dentro de una fábrica local. Vamos, un tipo trabajador, comprometido y leal hasta la médula. Pues bien, en el papel de Norman deberemos tomar por él sus decisiones y así tratar de sobrevivir en una sociedad que se está despedazando por culpa del fascismo.  

Estamos sin lugar a dudas ante un concepto inicial bastante original, pues es muy inusual ver un juego que esté tan directamente enfocado en la política. Y probablemente aún más raro es ver un buen juego sobre política. Comenzaremos el juego con 300$ en la cartera, un trabajo estable y una vida apacible. Todos nuestros días son iguales: desayunas, vas al trabajo, trabajas, vuelves a casa, cenas, te acuestas. Poco a poco, sin embargo, las cosas empiezan a desmoronarse. Descubriremos de repente que nuestro dinero va menguando rápidamente. Los gastos del hogar comienzan a exceder los ingresos, sin importar lo que hagamos en el trabajo. Y a medida que el país caiga en la desdicha, nos encontraremos tomando difíciles decisiones que tendrán gran peso más adelante. Nuestra vida familiar empieza también a resquebrajarse y nuestro trabajo en la fábrica es una tortura. Pues bien, en una de estas nos veremos en una encrucijada y deberemos tomar una decisión: ¿vendernos al gobierno por lealtad o como medio sobrevivir, o intentamos cambiar las tornas a riesgo de perder nuestra trabajo y vida?

Según tomemos las decisiones que nos ofrecerá a elegir el juego, el final de nuestra aventura cambiará, habiendo hasta siete finales diferentes. Cuatro son las opciones que se nos darán cuando nos quedamos sin dinero. Las otras se basan en decisiones anteriores que tomamos, si logramos sobrevivir al menos un año completo. Todas son bastante tristes y deprimentes, pero van muy en la línea de lo que el juego nos quiere trasmitir. Después de acabar nuestra primera vuelta es posible que queramos volver a jugar para ver a qué nos podrían llevar las diferentes decisiones. 

Quizás el gran problema que presenta Norman’s Great Illusion está la forma en la que se ha decidido llevar adelante la trama. Los desarrolladores parecen decididos a meternos en la cabeza el concepto de “el capitalismo es una mierda”. El problema es que lo hacen con un lanzacohetes, en lugar de hacerlo de una manera más elegante. Cada vez que salimos de casa el juego nos ofrece una cita al azar condenando la naturaleza de un “sistema podrido”. Las decisiones que tomaremos no son decisiones que estén a medio camino de lo correcto y lo que no lo es. Estas solo se dividen en dos tipo: ponernos del lado sindicalista y estar junto a los trabajadores o vendernos a los jefes. Y todos los finales son negativos. No hay ni uno, al menos de los 5 que he descubierto, que termine como un cuento de hadas. 

Está claro que Civil Savages tenía en mente desde el primer momento el prisma desde el que querían que se viera su juego. En su web, el estudio británico tiene escrito un aviso cuanto menos revelador: “Si crees que nada puede ser mejor que el capitalismo, por favor NO COMPRES nuestro juego”. 

Por desgracia, un concepto interesante se combina con una jugabilidad absolutamente terrible. En todo el título solo nos encontraremos con dos minijuegos. Y eso es más o menos todo el apartado jugable del mismo. Uno es una especie de minijuego de conducción, en el que tienes que tendremos que conducir nuestro coche al trabajo sin morir en el intento. Podría sonar como a Carmaggeddon, pero nada más lejos de la realidad. El otro es un minijuego en nuestro puesto de trabajo, donde debemos solucionar varios problemas matemáticos de distintas dificultades contra un límite de tiempo. Menos de dos errores y obtendrás un bonus. Más de cinco y serás despedido. 

El problema principal es que después de jugar a estos minijuegos una vez, tendremos que repetirlos una y otra vez para poder acceder a la toma de decisiones necesarias para avanzar en la narrativa. Según he podido descubrir en entrevistas con los desarrolladores, ellos sugieren que hacer los minijuegos monótonos y tediosos fue algo totalmente intencionado y que en las novelas visuales no se pone mucho énfasis en la jugabilidad, si no en la historia. El problema de esto es que los videojuegos son una forma de entretenimiento y están diseñados para ser una distracción de la vida cotidiana. Así que, ¿por qué jugar a un juego que parece ser una extensión de nuestra vida diaria? No tiene ningún sentido. 

Porque no sea todo negativo, como ya hemos dicho, Norman’s Great Illusion tiene un concepto interesante. No es frecuente encontrar un juego que funciona como un estudio del capitalismo contado a través de un trabajador normal. Y en la mayoría de los casos se hace bastante bien. El mensaje que nos quieren inculcar es repetitivo, pero las decisiones morales y los finales son interesantes. Desafortunadamente, la (nula) jugabilidad eclipsa al completo las cosas buenas. Así mismo, el título aún está en completo inglés, por lo que si no eres experto en la lengua de Shakespeare, es posible que se te pasen por alto algunas cosas.

Norman’s Great Illusion

4,99€
4.4

GRÁFICOS

6.0/10

SONIDO

5.0/10

JUGABILIDAD

2.0/10

DIVERSIÓN/DURACIÓN

4.5/10

Pros

  • Un concepto argumental interesante
  • La toma de decisiones nos pondrá en más de un apuro
  • 7 finales distintos

Cons

  • Nula jugabilidad
  • Moraleja muy machacona y que llega a cansar
  • Completamente en inglés

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