Salta a la siguiente generación de ninjas con Naruto to Boruto: Shinobi Striker

Naruto, uno de los manga-anime shonen más importantes de todos los tiempos, regresa a la palestra en el sector del videojuego gracias a Soliel y Bandai Namco. En esta ocasión, la obra de Masashi Kishimoto abandona el estilo de juego de entregas anteriores como Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4, para adentrarse en una vertiente más encarada al multijugador. Esta acción es un tanto arriesgada, pues los videojuegos de Cyberconnect2 habían sido, hasta la fecha, de lo mejor en el género con permiso del reciente Dragon Ball FighterZ de Arc System Works que se habría ganado esa posición a pulso.

La trayectoria de este carismático personaje en el mundo del videojuego ha sido un tanto irregular, aunque puede que sea algo normal al tener tantas entregas a sus espaldas, como pasaría con otras licencias del estilo, véase Dragon Ball. No obstante, la franquicia sigue contando con un potencial tremendo, más cuando recientemente se está publicando la historia de Boruto, el hijo de Naruto. Quizás este nuevo arco que da lugar a una nueva generación de ninjas tras la Cuarta Gran Guerra Ninja no esté siendo del todo buena para muchos aficionados o aficionadas, pero lo cierto es que es un buen filón para sacar un título basado en él.

De esta forma, recibimos Naruto to Boruto: Shinobi Striker, un trabajo a cargo del estudio Soleil Ltd. Este equipo quizás no es muy conocido, aunque lleva en el mundillo desde el año 2008. Ellos son los encargados de firmar títulos como Devil’s Third, una propiedad que puede no ser una muy buena carta de presentación, pero esto no significa que no sean capaces de hacer un juego con las cotas de calidad exigidas para este tipo de encargos.

El enfoque que le ha dado Soleil a esta nueva entrega no nos ha convencido de buenas a primeras, pues viniendo de excelentes adaptaciones del anime con Shippuden echamos en falta una propuesta tan bien trabajada en todos sus aspectos. Y no es que Shinobi Striker sea malo, de hecho, cuenta con muy buenas ideas y logra entretener a todo el público que le da una oportunidad. Sin embargo, se nos hace difícil digerir una propuesta en la que la historia del universo en el que se basa no está presente al dejar el contenido para un jugador casi de lado.

Naruto to Boruto: Shinobi Striker nos permite competir en equipos de hasta cuatro jugadores en una serie de modalidades de juego, entre las cuales encontramos algunos muy clásicos, como la defensa de bases o la captura de banderas. Lo cierto, es que encontrar una oferta de este tipo en un videojuego de Naruto se nos hace cuanto menos chocante, aunque eso no quiere decir que funcione mal. Además, el título se sirve de un sistema de combate muy simple para lograr así una accesibilidad muy alta, tanto para los más duchos en el género de lucha como para los que no.

A pesar de comentar que la propuesta no ofrece un contenido solvente en cuanto a un solo jugador, hay que decir que aun así incorpora una pequeña premisa y componentes que justifican un tanto la tonalidad o rumbo del videojuego. Cuando empezamos nuestra andadura en este juego, se nos propone crear a nuestro personaje con un editor un tanto discreto pero efectivo. Esto conlleva que podamos utilizar nuestro propio avatar en todos los modos que brinda el juego. A pesar de ello, la utilización de este mismo le resta gracia o inmersión en el juego a nuestro parecer, pues al fin y al cabo no tienen la presencia  o el carisma de Naruto, Sasuke, Sakura, Kakashi, Shikamaru o cualquier otro personaje de la licencia. No obstante, tendremos la posibilidad de jugar con ellos. Por otra parte, la premisa que se utiliza para hacernos combatir en los distintos modos de Shinobi Striker, es muy anecdótica: seremos una joven promesa que se presenta al torneo de la villa con el fin de probar nuestra fuerza frente a los demás.

Como comentábamos el sistema de combate es muy sencillo, ya que como somos unos novatos o novatas que estamos aprendiendo los entresijos del camino ninja nuestras habilidades son muy limitadas. Al principio disponemos solamente de un ataque débil, otro fuerte, habilidades evasivas y kunai para hacer daño a distancia. A parte de estas acciones también hay la posibilidad de usar unos movimientos para desplazarnos por el entorno. Se trata de un salto cargado con chakra y un kunai, el cual utiliza la misma energía, que nos permite adherirnos a las paredes. Asimismo, gracias a estas funciones el juego goza de una verticalidad asombrosa con la cual enfocar el combate desde distintas alturas, ángulos o perspectivas. En este sentido, el videojuego cumple correctamente, haciendo los deberes en lo jugable y respondiendo satisfactoriamente. Aunque la cámara no está para tantas florituras, y en ocasiones se posiciona mal.

Pero eso no es todo, aún hay más opciones jugables. Sin embargo, requieren de una dedicación mayor, es decir, horas de juego. Al poco de iniciar nuestra partida y completar el tutorial, nos obligarán a tomar un tutor o maestro entre los distintos personajes principales del manga-anime. Una vez hayamos escogido nuestro sensei, iremos obteniendo puntos de experiencia que más tarde canjearemos por habilidades especiales del tipo de elemento que controle la elección que hayamos escogido. De esta forma, no solo podemos personalizar el aspecto estético de nuestro personaje mediante ropajes y accesorios, sino que también nos será posible configurar el kit de habilidades de este mismo, incluso pudiendo configurar distintos perfiles para cada tipo de modo de juego.

En cuanto a los perfiles anteriormente citados, comentar que hay distintos roles que podremos representar en cada partida. Éstos se pueden dividir en cuatro: atacantes, a distancia, defensa y curativos. Cada clase tiene sus propias habilidades, movimientos y destrezas, por lo que habrá que aprender a dominar todas estas posibilidades para ser lo más competentes posibles en cada reyerta.

Así pues, nuestro objetivo no será otro que ir subiendo de nivel con el fin de conseguir mayores recompensas, pergaminos que nos hagan aprender nuevas habilidades secretas o conseguir ítems exclusivos. Poco a poco, iremos siendo más poderosos y con ello disfrutaremos más del título. Hay distintas formas de obtener experiencia aparte de algunas que ya hemos citado, aunque las más satisfactorias son las misiones simuladas y el multijugador. Las misiones simuladas, o de realidad virtual, son pequeños desafíos que actúan a modo de campaña, pero que no se les puede considerar así al no tener un hilo argumental que las una. Éstas se pueden jugar de forma individual o cooperativa, por lo que serán idóneas para romper un tanto con el frenetismo o tensión del online.

Por otra parte, el multijugador se puede desglosar en dos facetas claramente diferenciadas: partida igualada, o rápida, y competitivo. Esta modalidad es claramente el núcleo o corazón del juego, así como la más trabajada. No obstante, para ser tan importante quizás está falto de contenido o modos de juego. Los modos que tenemos disponibles son los tradicionales de todo juego de acción que se precie: Combate (vendría a ser un Duelo por Equipos, en el que gana el equipo que más rivales elimine), Combate de Base (el clásico dominio, en el que hay que dominar unos puntos para ganar), Combate de Bandera (el Captura la Bandera de toda la vida, tan sólo hay que robar la bandera del equipo de enemigo un número de veces determinado, y antes que él), y por último, Combate de Barrera (este es quizás el modo más llamativo y atractivo de todo el elenco, pues hay que pelear por el dominio de unos sellos que activan un jefe que está dentro de una barrera, el cual hay que vencer o defender para ganar, dependiendo del rol que nos toque en cada partida).

En cuanto al apartado gráfico, nos encontramos un cambio bastante notable en cuanto al estilo artístico. Así pues, estamos ante un aspecto que trata más de emular el visto en el manga o el del nuevo arco argumental de Boruto. Por ello, las texturas, los modelados o los entornos muestran unos sombreados más marcados, olvidando el color vivo y el realismo del que hacía gala Naruto Shippuden Ultimate Ninja Storm 4. Asimismo, las animaciones de los personajes se han visto afectadas, así como sus movimientos, pues no son tan detalladas o fluidas como en el caso que comentamos.

Por último, la ambientación del título es bastante buena, llegando a recrear bien los entornos o escenarios emblemáticos del material original. Aunque el apartado sonoro no le apoya de la misma forma como el estilismo del gráfico. La banda sonora no es que despunte en ningún momento, puesto que sus temas no son para nada memorables, más bien genéricos. Una lástima, ya que la licencia Naruto cuenta con verdaderas joyas en cuanto a piezas musicales. Por otro lado, comentar que las voces se encuentran disponibles solamente en dos idiomas: japonés e inglés, teniendo que conformarnos con unos correctos subtítulos al castellano.

Conclusiones

Naruto to Boruto: Shinobi Striker no es el videojuego de la franquicia que más ruido ha hecho, aunque su calidad, diversión y entretenimiento serán del agrado de aquellos o aquellas que decidan darle una oportunidad. Su propuesta está más bien enfocada al modo multijugador online, así que quizás es su carta de presentación la que puede ahuyentar a las personas que vayan buscando una obra más profunda en cuanto a nivel argumental se refiere. No obstante, si sois amantes del universo Naruto y habéis crecido con los valores que este personaje transmite, de seguro sabréis encontrarle el encanto a esta nueva entrega.

Naruto to Boruto: Shinobi Striker

69,99€
7.4

Gráficos

7.5/10

Sonido

7.0/10

Jugabilidad

7.0/10

Diversión / Duracion

8.0/10

Pros

  • Propuesta adictiva y atractiva
  • Diversión y entretenimiento asegurados
  • Grandes posibilidades en personalización

Cons

  • Sin historia, encarado claramente al multijugador
  • La cámara tiene algunas imperfecciones