La equitación y la moda nunca han estado reñidas, y en My Little Riding Champion se juntan para brindar una experiencia nueva a los más peques de la casa.

Octubre ha sido el mes del caballo. Liderando la tabla, tenemos a Red Dead Redemption 2 y su trato con este noble animal, aunque también hemos podido hacer un buen uso de ellos en Farming Simulator 2019. La afinidad que podemos tener con ellos es un aspecto que puede potenciarse mucho si se sabe llevar bien y en My Little Riding Champion, pese a no conseguir ni por asomo la excelencia alcanza por Rockstar, intenta buscar esa faceta, especialmente enfocada a los mas pequeños de la casa quienes verán con buen agrado poder cuidar y personalizar a su caballo. No será el mejor simulador de equitación (es la base principal sobre la que gira el juego) pero Big Ben Interactive intenta extrapolar este deporte y en concreto la customización que se lleva a cabo en el juego a un publico infantil como bien comentaremos en este análisis.

La vida dura de la granja

Dividido por capítulos, la historia de My Little Riding Champion nos pone en la piel de Luisa, una chica de ciudad que hereda la casa y el establo de su difunto tío, con todas las responsabilidades  y cuidados que ello conlleva. Un testigo que recogeremos al momento de llegar y que nos obligará casi a empezar de cero, mejorando las instalaciones del recinto y adquiriendo nuevos elementos para el bienestar de nuestros caballos. Además, si cuidar y mantener una granja no suponía bastante faena, tendremos que seguir otro de los pasos que hizo nuestro tío en vida, y eso conlleva convertirnos en la mejor jinete del pueblo, todo un reto para nuestra protagonista que exigirá trabajo duro, constancia y aprendizaje.

La equitación y las competiciones que van aconteciendo son el mayor reclamo que tiene My Little Riding Champion. Habrá 9 campeonatos, divididos en tres categorías (principiante, medio y experto). Todos y cada uno de ellos partirán de la misma propuesta: realizar un recorrido saltando obstáculos en el menor tiempo posible. Tarea que no se antoja nada fácil por muchos aspectos que explicaremos, aunque por suerte podremos practicar todo el tiempo posible antes de que demos el salto (nunca mejor dicho) al momento decisivo.

Salta, salta, salta, pequeño canguro…

Uno de los factores de peso que nos obliga a practicar hasta cogerle el truquillo es el propio control del caballo. Es todo muy básico de controlar…pero muy tosco. Las animaciones, los virajes, incluso los saltos son forzados, y requerirá lo mejor de nosotros aunque estemos en el circuito de saltos mas fácil. Un factor que me ha hecho gracia es la capacidad de controlar la velocidad del caballo, incrementando o disminuyendo su marcha con los botones Rb y Lb. Habrá que tenerlo muy en cuenta a la hora de enfrentarnos a los saltos mas complicados: si dos vallas están próximas entre sí, lo mejor será frenar el ritmo para que el caballo tenga tiempo de coger un segundo impulso; pero por el contrario, si nos enfrentamos a una valla con una altura considerable, conviene saltarla con una aceleración apropiada. Gracias a este pequeño factor “estratégico” planeando los saltos, encontraremos el aliciente necesario para permanecer en nuestros establos practicando para la prueba final, y hará que el titulo nos dure un poquito mas.

Esta curva de dificultad, junto con el control tan duro, hacen que me generen dudas sobre a qué publico va dirigido My Little Riding Champion. Todo lo dicho puede plantearse como un reto, especialmente en los niveles mas avanzados aunque choca con el contraste que ofrece el resto del título, visitando el pueblo, personalizando a Luisa y cuidando de nuestros caballos. Peinar, limpiar y mostrar cariño a tus animales, así como comprar ropa para nuestra protagonista y realizar encargos secundarios para conseguir mas dinero son otro tipo de acciones mucho mas sencillas de completar y que sí encajan con el publico infantil/adolescente que puede estar interesado en el juego.

Luisa, la chica pluriempleada de la aldea

Tenemos un modesto abanico de opciones y tareas que hacer en el juego (podremos ejercer hasta de recadera y guía turística) aunque no se hacen especialmente divertidas debido a la falta de originalidad entre ellas. Da igual que lleves un objeto a un vecino,o que lleves a una familia en carro hasta el lago para que contemplen sus vistas. Al final todo reside en ir del punto A al B sin ningún tipo de contratiempo u objetivo adicional que rompa los esquemas. La personalización de Luisa, pese a ser una de las tareas secundarias que mas relevancia cobra, tampoco es algo destacable ya que toda la ropa, conjuntos y accesorios son muy similares (en algunas ocasiones simplemente cambia el color de la prenda y listo) y tampoco sirve como aliciente de peso para seguir jugando al titulo. El único motivo por el cual merece la pena realizar las tareas secundarias,y con esta forma ganar un dinerillo extra, es para mejorar los establos, acondicionarlos y comprar nuevos caballos. El resto de útiles habilitados para su adquisición pasarán desapercibidos por la falta de interés que hemos dicho que suponen.

Cuando los caballos tienen bíceps

Si bien hemos comentado que el apartado técnico no responde muy bien a nuestras acciones, con problemas en el movimiento del caballo como el principal problema, gráficamente mantiene el mismo nivel pese a contar con mejoras en 4K UHD en Xbox One. Nos encontramos ante un juego muy básico, sin grandes propósitos ni pretensiones. Los diseños de personajes, los propios caballos, las localizaciones… solo hace falta echar un vistazo rápido a las imágenes del análisis para darse cuenta de las carencias que el juego tiene. Esto podría ser secundario si al menos los controles estuvieran optimizados, pero como he dicho, el aspecto jugable tampoco es muy favorecedor. Hay una gran zona habilitada para su exploración, con nuestra casa, el lago, cascadas y hasta un pueblo con tiendas, pero todos y cada uno de estos emplazamientos carecen del carisma y del modelado gráfico que exigimos a esta altura de generación.

Lo mismo pasa con su apartado sonoro, muy discreto y sin apenas canciones. En la mayoría de ocasiones solo escucharemos las pisadas de nuestro caballo y alguna que otra voz de los NPC’s que nos vienen a saludar. Al menos My Little Riding Champion viene en español, un detalle muy de agradecer, mas aún si esta enfocado para un publico infantil.

 

Conclusión
La idea de crear un titulo de equitación donde luego puedas hacerte cargo de tu caballo, e incluso interactuar con los vecinos del pueblo esta muy bien pensada, mas concretamente si lo enfocamos a un publico infantil como es el caso. Por desgracia, este compendio de ideas no se ejecuta debidamente, quedando un producto a medio hacer tanto en lo visual como en lo técnico. Esperemos que en un futuro puedan mejorar este lanzamiento con parches, o que en unos años veamos una segunda parte que se cimiente con estas bases, pero con mas tiempo de desarrollo por parte de la compañía.

My Little Riding Champion

34.99€
4

Gráficos

3.0/10

Sonido

5.0/10

Jugabilidad

3.0/10

Duración

5.0/10

Pros

  • La estrategia antes de realizar los saltos midiendo el ritmo del caballo
  • Los cuidados del caballo gustará mucho a los peques

Cons

  • Los caballos se manejan mal
  • Gráficamente muy pobre, en texturas y diseños
  • Faltan otro tipos de campeonatos