Mutant Year Zero: Road To Eden es uno de esos juegos que sorprenden con una ambientación y jugabilidad exquisitas.

Mutant Year Zero: Road to Eden es una de esas sorpresas que de vez en cuando se dan en el mundo de los videojuegos y acaban abriéndose un hueco gracias a su jugabilidad sin fisuras, su historia absorbente y a una ambientación envolvente y muy lograda. El videojuego desarrollado por The Bearded Ladies Consulting y distribuido por Funcom cumple con creces las expectativas de los que teníamos interés en el proyecto.

En Mutant Year Zero: Road to Eden tendremos que luchar duro para descubrir la verdad. Estas secuencias aparecen en momentos concretos de la historia.

En Mutant Year Zero: Road to Eden nos encontramos en un mundo post-apocalíptico que ha llegado a la ruina como normalmente ocurre en este tipo de historias, por culpa de una raza humana capaz de diezmar a los de su misma especie por la codicia y es que, si juntamos una pandemia con ataques nucleares lo que nos queda es polvo y destrucción por todos lados. Después de muchos años la tierra sigue en pie pero la raza humana prácticamente está extinta y solo quedan mutantes; algunos más humanoides y otros casi completamente animales que conviven y luchan para sobrevivir en un planeta plagado de peligros. En este caso Dux y Bormin se encuentran explorando por “la zona” como buenos merodeadores de el Arca que son pero esta vez parece que se han alejado más de la cuenta. De camino a su hogar comienza a haber una fuerte presencia de los Goules, humanoides que han perdido prácticamente la razón de ser y que ansían por encima de todo destrozar cosas, como merodeadores sin ir más lejos y es aquí cuando nosotros cogemos las riendas de esta fascinante aventura de estrategia táctica con un pato y un jabalí mutantes como punto de partida.

La ambientación postapocaliptica está muy lograda y a pesar de tener una cámara alejada nos muestra muchos detalles en los escenarios.

En cuanto a la ambientación de Mutant Year Zero: Road to Eden estamos ante uno de sus platos fuertes ya que los diferentes lugares por los que tendremos que pasar están muy bien localizados y se diferencian de los demás siempre por algo llamativo como puede ser el caso de “ la serpiente de metal”, una estación de trenes completamente tomada por la naturaleza. Esta manera tan fascinante de ver y retratar el mundo que les ha tocado vivir a los mutantes es algo más que lógico y tiene todo el sentido del mundo ya que, después de todo lo ocurrido en el planeta ellos no tienen ni idea de que son todas esas estructuras y vehículos estrellados. Al principio puede parecer un juego muy oscuro pero a medida que vamos avanzando llegamos a pantanos más soleados e incluso a entornos gélidos cubiertos de nieve.

El motor Unreal Engine da lo mejor de si en prácticamente todos los momentos con una buena dosis de efectos visuales muy buenos aunque a veces sufre bajadas de frames en algún momento puntual como puede ser la destrucción de un edificio, pero nada que impida disfrutar al 100% de la experiencia. El mapa general es amplio y está dividido por zonas que están conectadas entre si, dándonos una buena sensación de amplitud para la exploración pero siendo el tamaño justo para no agobiarnos y poder pasar al siguiente entorno manteniendo las ganas de buscar tesoros ocultos de la antigua civilización. El punto de encuentro en Mutant Year Zero: Road to Eden es “El Arca”, donde podremos comprar recursos con la chatarra que encontremos durante nuestras salidas, mejorar las armas con potenciadores e incluso entregar a Pripp, nuestro colega y dueño de el bar, reliquias del mundo antiguo para canjearlas por habilidades pasivas de grupo como  por ejemplo que los botiquines nos curen más puntos de salud.

En el inventario podremos equipar a nuestros merodeadores con lo que vayamos encontrando. Dux con su ballesta y su visera no tiene rival.

En cuanto a la jugabilidad de Mutant Year Zero: Road to Eden también es uno de esos platos fuertes del juego. Es un juego de estrategia táctica por turnos inspirado en la conocida saga X-COM. Podemos explorar los mapas libremente hasta que nos encontramos con algún enemigo o grupo por el camino y es aquí donde está la chicha de su jugabilidad aunque si queremos evitar el enfrentamiento siempre estamos a tiempo de retroceder un poco antes de que nos vean y buscar otra ruta menos concurrida porque si algo tiene muy claro Mutant Year Zero: Road to Eden es que la dificultad forma parte de la experiencia.

En los combates tenemos un sistema de cuadrícula por el que nos podemos desplazar pero solo tenemos dos acciones, pudiendo emplear la primera para protegernos en una cobertura y la segunda para atacar al enemigo. Las coberturas pueden ser bajas o altas y algunas de ellas se pueden romper así que hay que tener muy en cuenta cuales vamos usando porque nos pueden jugar una muy mala pasada en medio de una trifulca. La progresión de los personajes en Mutant Year Zero: Road to Eden está bien llevada teniendo cada uno de ellos un árbol de habilidades especiales que podemos adquirir gastando puntos de experiencia como por ejemplo Dux, el pato mutante que si lo mejoramos podremos usar la habilidad de volar para atacar en un turno a un enemigo que esté por encima de nuestra posición. La IA enemiga está muy bien conseguida y a menudo nos meterá en buenos aprietos flanqueándonos en algún que otro momento, curándose entre ellos o dándose protección con el uso de poderes sobrenaturales. No es un juego fácil pero, si eres paciente y vas a lo seguro, le pillas el truco rápidamente y resulta muy gratificante el hecho de acabar con un grupo grande de enemigos gracias a nuestra estrategia bien planeada.

Los personajes con los que empezamos nuestro viaje en Mutant Year Zero: Road to Eden son Dux y Bormin, el pato y el jabalí mutantes que aparecen en la portada del juego y llama la atención el doblaje, con voces ásperas y comentarios muy graciosos en algún que otro momento. Está genial el hecho de que no paran de hablar y siempre comentan algo interesante sobre la propia historia del juego, preguntándose ,por ejemplo, para que serviría ese aparato extraño de color blanco que según cuentan las leyendas mantenía fría la comida.

A medida que avancemos en nuestra aventura nos iremos encontrando con más personajes jugables por el camino que se unirán a nuestra causa y es algo que le da mucha variedad al juego y a los combates pudiendo cambiarlos en cualquier momento ya que solo podremos usar tres durante los enfrentamientos. Algo interesante también es que nos iremos encontrando con armas, armaduras y cascos que aumentarán nuestras estadísticas y nos darán algún que otro atributo extra, facilitándonos la vida bastante porque, aunque la dificultad de Mutant Year Zero: Road to Eden es elevada, podemos hacerle frente si pensamos bien todos nuestros movimientos.

Conclusiones:

Mutant Year Zero: Road to Eden es un gran juego y un imprescindible si te gusta la estrategia táctica por turnos con una gran variedad de habilidades especiales con las cuales cada combate será todo un reto poniéndonos a prueba en todo momento. Su dificultad quizás no esté bien ajustada del todo pero no llega a frustrar porque siempre tendremos opción a replantear una estrategia y, si no nos vemos capaz, también podemos intentar escabullirnos y evitar el enfrentamiento. A nivel gráfico y sonoro es una delicia mostrando unos detalles estupendos aún siendo desde una perspectiva isométrica. Algo que se hecha en falta es que no esté doblado porque la ocasión merecía mucho la pena aunque si que viene subtitulado a la perfección pero falla en este apartado porque son unos subtítulos muy pequeños y a veces no se lee bien por culpa de el fondo que tengamos.

Aún así y a pesar de esas carencias Mutant Year Zero: Road to Eden es un grandísimo juego que os sumergirá en su ambientación desde el primer minuto y os atrapará por su historia. Todo un imprescindible con una duración de unas 15 horas si eres muy fino y vas a hacer la historia sin liarte en secundarias y exploración con la dificultad más baja.

Mutant Year Zero: Road to Eden

35.99 €
8.6

Gráficos

8.5/10

Música

8.0/10

Jugabilidad

9.0/10

Duración/Diversión

9.0/10

Pros

  • La ambientación está muy conseguida
  • Las habilidades únicas de cada personaje
  • Combates llenos de acción y tensión
  • La destrucción de coberturas y edificios transforma el escenario en tiempo real

Cons

  • Los subtítulos son pequeños y a veces cuesta leer
  • Alguna bajada de frames en momentos caóticos como la caída de un edificio
  • La dificultad no está bien ajustada en algún momento

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